El alquiler en Valencia se ha disparado un 78% en solo cinco años y ya roza los 1.300 euros de media. Este sábado, miles de personas tomaron el centro para exigir que baje el precio, que los contratos sean indefinidos y que se acabe con lo que llaman “el negocio de la vivienda”.
Qué reclaman exactamente los colectivos
La protesta no iba de quejas abstractas. Los convocantes —Entre Barris, el Sindicat d’Habitatge de Valencia, el Sindicato de Inquilinos de Valencia y la PAH— llevaban un manifiesto con cinco puntos muy concretos:
- Frenar todos los desahucios de forma inmediata e indefinida.
- Bajar los precios del alquiler y hacer que los contratos sean indefinidos, no temporales.
- Expropiar los pisos vacíos y los dedicados a la especulación turística o inmobiliaria.
- Prohibir la compraventa de viviendas con fines especulativos.
- Ilegalizar las empresas de desocupación, las que gestionan desahucios por encargo de grandes tenedores.
“No se puede seguir permitiendo que la vivienda sea un negocio y que acceder a ella sea imposible para toda la gente”, insistió Quique Gallego, portavoz de Entre Barris. La marcha partió de la plaza de San Agustín y terminó frente a las Torres de Serranos, con una pancarta que resumía el hartazgo: Acabem amb el negoci de l’habitatge.
En ese mismo recorrido se coreó una idea que llevamos años escuchando pero que pocos gobiernos tocan: que los bancos rescatados con dinero público cedan sus viviendas vacías. “Las medidas deberían empezar por la expropiación de las viviendas de toda la banca rescatada”, subrayó el portavoz de la PAH.
El alquiler en Valencia ha subido más rápido que los salarios durante un lustro, y la brecha ya es insostenible.
Los números que explican por qué la gente está en la calle
Aquí no hablamos de percepción: los datos del propio manifiesto indican que el alquiler medio en la ciudad supera ya los 1.300 euros. Mientras tanto, los salarios siguen prácticamente estancados. La relación es sencilla: si ingresas 1.500 euros al mes, dedicar más de 1.300 solo al techo te deja sin margen para comer, transportarte o pagar la luz.
A esto se suman nuevas fórmulas que, según los colectivos, precarizan todavía más el acceso a la vivienda. Hablamos del alquiler temporal por motivos turísticos, del alquiler por habitaciones o del llamado co-living (alquiler de una habitación en un piso compartido que incluye servicios comunes, pero a precios de estudio). Fenómenos que, según el manifiesto, están llegando incluso a barrios periféricos y pueblos cercanos.
Los rentistas (personas que viven de los ingresos del alquiler de sus propiedades) son, para los manifestantes, el centro del problema: “El Gobierno no hace nada porque protege a los rentistas y especuladores”, denunció Julia Sendra, del Sindicat d’Habitatge de Valencia.

Y ahora, ¿qué? ¿Se mueve algo o es solo otro sábado de protesta?
La de Valencia no fue una marcha aislada. Este sábado hubo movilizaciones similares en otras capitales, como Alicante. El derecho a la vivienda se ha convertido en una reivindicación recurrente que el Gobierno central ha intentado atajar con la nueva Ley de Vivienda, pero para los colectivos las medidas llegan tarde y son insuficientes.
El problema de fondo es que plantear medidas como expropiar pisos vacíos o prohibir la compraventa especulativa requiere modificar profundamente las reglas del mercado, y eso genera resistencias políticas y jurídicas enormes. Mientras tanto, los alquileres siguen subiendo y los contratos temporales se imponen a los indefinidos, dejando a los inquilinos sin estabilidad.
Lo que los colectivos piden, traducido a lo concreto, es que el acceso a la vivienda deje de tratarse como un activo financiero y se gestione como un derecho básico. De momento, las manifestaciones seguirán. Y si los precios no bajan, la calle no se va a callar.
En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)
- 💸 ¿Qué ha cambiado? Miles de personas salieron a la calle para exigir que los alquileres bajen y los contratos dejen de ser temporales.
- 👥 ¿A quién afecta exactamente? A todos los inquilinos de Valencia que pagan más de 1.300 euros al mes, sobre todo jóvenes y familias con ingresos estancados.
- ✅ ¿Qué puedes hacer al respecto? Seguir las convocatorias de los sindicatos de vivienda y exigir al Gobierno municipal y autonómico que apliquen medidas de contención de precios.



