No sé si a los fans de Barbarella les hacía falta un remake, pero a Sydney Sweeney, desde luego, sí. La actriz ha montado su propia productora —Honey Trap—, ha firmado un acuerdo con Sony y se ha asegurado el control creativo de esta nueva adaptación. O sea, que no viene a posar con un traje plateado: viene a decidir cada plano.
Por qué Barbarella no es una película menor (aunque lo parezca)
El original de 1968, con una Jane Fonda que luego pasaría olímpicamente del personaje, es ciencia ficción de serie B con erotismo de escaparate. Como película es un truño con purpurina, pero tiene ese aroma a clásico de fondo que la ha mantenido viva en la memoria cinéfila. El cómic de Jean-Claude Forest, en cambio, es otra cosa: más salvaje, más feminista y con una protagonista que no solo se desabrocha el mono espacial.
Edgar Wright lleva años soñando con este proyecto. Y tras el batacazo de The Running Man, necesita un acierto. Su idea es beber directamente del tebeo, algo que no suena nada mal si tenemos en cuenta que su cine siempre ha sido un delirio controlado. Pero el reto es enorme: ¿cómo actualizar un icono kitsch sin cargarte su esencia?
El factor Sydney Sweeney: de estrella a jefa del cotarro
Lo más interesante no es que Sweeney protagonice, es que produce. De hecho, ella misma ha contado que el rodaje de Madame Web sirvió para construir la relación con Sony que ha hecho posible este acuerdo. Una forma de reciclar un fracaso en oportunidad bastante elegante.
Honey Trap le da a la actriz un control que, a sus 28 años, muy pocas estrellas tienen. Y el movimiento recuerda al de Margot Robbie con LuckyChap: producir para dejar de depender. Aquí Sweeney no espera a que le den un buen guion: lo está construyendo desde cero con un director que lleva una década rumiando este proyecto.
La sombra de Jane Fonda y el feminismo que no fue
Jane Fonda ha dicho que le preocupa lo que va a ser este remake, y tiene sentido. En su momento, la actriz intentó darle una vuelta feminista al personaje pero se topó con la negativa del productor Dino De Laurentiis. Esa mirada, que en los sesenta no cuajó, es hoy la clave para que la nueva Barbarella no sea solo un ejercicio de nostalgia.
Si la nueva Barbarella quiere ser algo más que un disfraz caro, tendrá que pisar fuerte donde la original apenas pudo caminar.
El equipo parece entenderlo, pero el auténtico examen será la distancia entre lo que se promete en entrevistas y lo que acabe llegando a la pantalla. Wright tiene talento, pero también una tendencia al exceso estilístico. Y el material original pide más sustancia que fuegos artificiales.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? Sydney Sweeney producirá y protagonizará el remake de Barbarella tras firmar con Sony.
- 🔥 ¿Por qué importa? Es la primera vez que una actriz tan joven controla un proyecto tan grande desde su propia productora.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Depende. Si sale bien, rescatará un icono; si sale mal, tendremos otro Madame Web para la colección.



