La ciencia no deja de avanzar y dar con hallazgos que hace unos años parecían algo imposible de imaginar y más propio de la ciencia ficción que del mundo real. Esto es precisamente lo que sucede con un nuevo hallazgo que abre las puertas a que se puedan regenerar extremidades perdidas en seres humanos.
Un grupo de científicos ha identificado los genes que permitirían recuperar un brazo en humanos u otras extremidades, después de haber hallado pruebas en algunos animales que tienen esa capacidad de volver a generar una extremidad perdida. Así se abre una nueva vía para que pueda llegar a suceder lo mismo en humanos.
¿ES POSIBLE REGENERAR EXTREMIDADES?

Pensar en la posibilidad de que una persona que pierde un brazo o una pierna pueda recuperarla con la regeneración de extremidades parece algo propio de una serie de ciencia ficción, pero la biología ha dado un paso hacia adelante que puede hacer que estemos más cerca de que sea una realidad.
Un grupo de investigadores ha podido encontrar un programa genético compartido por ratones, axolotes y peces cebra que explica cómo algunos animales consiguen regenerar partes del cuerpo. Lo más interesante de todo es que este descubrimiento ha servido para probar una terapia genética que mejora la regeneración de extremidades en ratones.
El estudio publicado en PNAS se centró en los genes SP6 y SP8, donde los investigadores encontraron que aparecen en la piel que se forma sobre la herida durante la regeneración. Al eliminar SP8 en axolotes, estos dejaron de reconstruir bien los huesos en sus extremidades, y si faltaban ambos en los ratones, fallaba la regeneración de la punta de los dedos.
LA REGENERACIÓN DE EXTREMIDADES EN SERES HUMANOS

La ciencia sigue evolucionando hasta el punto de que ya puede devolver la vista a personas ciegas, pero este nuevo descubrimiento abre las puertas a la regeneración de extremidades en seres humanos, aunque aún queda mucho camino por recorrer.
Los investigadores en este caso se centraron en comparar especies muy diferentes donde encontraron un patrón común. Este hecho refuerza la idea de que la regeneración de extremidades no es algo milagroso del axolote, sino de genes que en el futuro podrían utilizarse en la medicina humana.
En el pasado ya se habló de que un animal podía ayudar a que los humanos recuperasen miembros perdidos, aunque por aquel entonces todo se centraba en unas señales químicas que utilizan algunos anfibios para volver a formar extremidades completas.
La diferencia actualmente es que el trabajo va más allá de una descripción del fenómeno, sino que empieza a señalar qué genes se encargan realmente de este proceso. En este caso, se utilizó una terapia genética basada en un interruptor biológico detectado en el pez cebra para llevar a los tejidos de ratón la molécula FGF8, que habitualmente activan esos genes.
El resultado obtenido fue la recuperación parcial de la capacidad regenerativa y una mejora en lo que respecta a que el hueso en las puntas de los dedos pueda volver a crecer. Esto no supone que se pueda regenerar una pierna o un brazo íntegro, pero sí lleva a pensar que es un proceso que se puede impulsar de manera artificial.
PRIMEROS PASOS HACIA LA REGENERACIÓN DE EXTREMIDADES

Mientras que Neuralink ya consigue que personas con ELA puedan comunicarse mediante una interfaz cerebro-máquina, nos encontramos con este nuevo hallazgo científico, y aunque pueda resultar esperanzadora la posibilidad de regenerar extremidades, aún es pronto para pensar en que llegue a los humanos.
Se trata en todo caso de un paso inicial que puede ayudar a las personas amputadas en el futuro. Es una realidad que reconstruir una extremidad humana completa es mucho más complejo que un dedo en un ratón, ya que se deben regenerar huesos, músculos, nervios, vasos sanguíneos y coordinación motora.
El avance, en todo caso, es muy importante, ya que cada año se producen más de un millón de amputaciones a nivel mundial, una cifra que sigue creciendo por el envejecimiento de la población y distintas enfermedades como la diabetes.
Aunque se trata de un gran avance, aún resta mucho camino por recorrer para que sea una realidad, por lo que deberán continuar las investigaciones hacia un futuro en el que regenerar extremidades en humanos sea una realidad.




