Los huevos te cuestan un 13,7% más que hace un año, la carne de vacuno un 12,3% más, y el pescado fresco roza el 10%. Aunque la inflación de los alimentos se modera en mayo al 2,2%, hay productos que siguen haciendo mella en el bolsillo. Traduzco: la cesta de la compra da una falsa tregua si miras solo la media.
Según los datos del INE de esta mañana, el Índice de Precios al Consumo (IPC, lo que mide cuánto sube la vida) general se mantiene en el 3,2%, la subyacente —que no cuenta la energía ni los alimentos frescos— sube al 3%. La parte de alimentos y bebidas no alcohólicas frena su subida interanual hasta el 2,2%, cuatro décimas menos que en abril. Pero esa contención no se nota igual en en la nevera ni en la carnicería.
Cómo ha cambiado la cesta de la compra en mayo
Los alimentos y bebidas no alcohólicas subieron un 2,2% respecto al mismo mes de 2025. En realidad, lo que tiró hacia abajo de ese indicador fue la caída de precios de frutas frescas (-3,6%), azúcar (-3,5%) y aceites y grasas (-2,2%). Y que otros productos, como las hortalizas, legumbres y patatas, se abarataron más que el año pasado. Pero la foto cambia si miras la proteína animal: vacuno (+12,3%), huevos (+13,7%), pescado fresco o congelado (+9,7%), ovino (+8,1%) y hasta las carnes de ave y cerdo, aunque con subidas menores (3,8% y -0,9% respectivamente).
Vamos con la letra pequeña de la lista de la compra:
- Huevos: +13,7% en un año. La referencia de la cesta básica más castigada.
- Vacuno: +12,3%. Los filetes de ternera vienen con prima.
- Pescado fresco y congelado: +9,7%. La merluza, el salmonete y el boquerón están por las nubes.
- Ovino: +8,1%. El lechazo no perdona.
- Marisco y preparados de pescado: +3,2%. Las navidades anticipadas.
- Café, cacao e infusiones: +1,7%. La mañana también se encarece.
- Pan: +1%.
- Lácteos y leche: +1,3% y +0,6%.
Y en el lado bueno, los alivios: las frutas frescas son un 3,6% más baratas que en mayo de 2025, el aceite ya no liquida presupuestos (-2,2%), y el azúcar baja un 3,5%. La carne de cerdo se abarata un 0,9% y las patatas un 0,8%.
Por qué los huevos se han disparado un 13,7% en un año
No es solo coyuntura. Los huevos llevan meses encareciéndose en toda Europa por la reducción de la oferta tras los brotes de gripe aviar de 2025 y el aumento persistente del coste de los piensos. A eso se suma que la demanda de proteína barata no ha bajado: en tiempos de aprieto, el huevo sigue siendo la opción de calidad a precio... hasta ahora razonable. Con esta subida, una docena de huevos medianos ronda los 3,50 euros en muchos supermercados, cuando hace un año no llegaba a los 3 euros.
Mientras tanto, la carne de vacuno sube un 12,3% por la menor cabaña ganadera y el encarecimiento de los cereales para alimentación animal. El pescado fresco, un 9,7% más caro, refleja las restricciones de capturas y el mayor coste del combustible marítimo. La combinación te deja una cesta de la compra donde lo básico y proteico es casi un 10% más costoso que en 2025.

La inflación alimentaria se contiene con bajadas de fruta y aceite, pero los productos que llenan la nevera siguen en máximos.
Un alivio muy desigual: lo que la inflación esconde de tu factura
Hace un par de años, el aceite de oliva era la bestia negra con subidas de hasta el 60%. Hoy, ese producto se ha dado la vuelta y contribuye a que el IPC de alimentos parezca moderarse. Pero el alivio en grasas y azúcares no compensa el tajo en la proteína. Si tú haces la compra semanal, lo sabes: pagas menos por la lechuga y la naranja, pero el filete y la docena de huevos te suben la cuenta final.
Esta asimetría en la inflación alimentaria es especialmente dura para los hogares con menor renta, que dedican un mayor porcentaje de su presupuesto a productos básicos como huevos, pollo y carne picada. La tasa de esfuerzo (el porcentaje del sueldo que se va al alquiler o la hipoteca) sigue apretando, y si la cesta de la compra sube en estos productos, el margen se reduce aún más.
La noticia, buena a medias, es que la inflación general lleva dos meses estabilizada. Pero el BCE observa con lupa la subyacente, que ha subido al 3%, porque indica que la presión de los servicios y los alimentos elaborados no cede. Traducido: a corto plazo no veremos grandes rebajas en el supermercado.
En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)
- 💸 ¿Qué ha cambiado? La inflación de los alimentos se modera al 2,2% interanual, pero productos como huevos (+13,7%), vacuno (+12,3%) y pescado (+9,7%) siguen subiendo con fuerza.
- 👥 ¿A quién afecta exactamente? A todos los hogares, pero especialmente a los que basan su dieta en proteína animal fresca y a los que menos pueden ajustar.
- ✅ ¿Qué puedes hacer al respecto? Comparar precios, optar por cortes más baratos o congelado cuando sea posible, y aprovechar las bajadas en frutas y aceites.



