El estreno de los nuevos episodios de una de las producciones más seguidas de la plataforma HBO Max ha llegado rodeado de una atmósfera cargada de debate. Si eres seguidor de 'Euphoria', sabrás que la narrativa siempre se ha caracterizado por su crudeza y por no esquivar temas espinosos, pero lo ocurrido en esta entrega parece haber sobrepasado un límite para gran parte de su audiencia.
El centro de todas las miradas es, una vez más, el personaje de Cassie Howard, interpretado por la actriz Sydney Sweeney, cuya evolución en la trama ha despertado malestar entre los espectadores y la crítica especializada por igual. 'Euphoria', que ya en sus temporadas anteriores fue objeto de análisis por su representación de la juventud y los excesos, ha dado un giro que muchos consideran excesivo o, incluso, innecesario.
El polémico giro de Cassie Howard en 'Euphoria'
Desde que comenzara la andadura de esta producción, el papel de Cassie Howard ha sido uno de los más complejos y, a menudo, sufridos. Sin embargo, en el inicio de esta tercera etapa, la dirección que ha tomado su historia personal ha dejado a muchos con un sabor de boca amargo.
Ya en los primeros compases de la temporada se vislumbraba un cambio drástico cuando veíamos a Cassie interesarse por el mundo de las plataformas de contenido bajo suscripción, concretamente iniciándose en OnlyFans. Este movimiento no es casual en el guion, pues responde a una situación financiera desesperada que condiciona cada uno de sus actos.
La joven se encuentra atrapada en una espiral de deudas que ascienden a cifras astronómicas. Según los datos que ofrece la propia trama, Cassie debe saldar una cuenta de 550.000 dólares con un hombre llamado Naz. A este peso económico se le suma el capricho personal de querer unas flores valoradas en 50.000 dólares para el día de su boda con Nate, el personaje encarnado por Jacob Elordi. Esta necesidad de dinero rápido es la que empuja al personaje a realizar sesiones fotográficas cada vez más explícitas, lo que ha generado una sensación de incomodidad creciente en el espectador que ha visto crecer al personaje desde la primera temporada.
La relación con Nate, lejos de ser un refugio, actúa como un motor de presión adicional. Él le exige que cierre su cuenta en la plataforma de adultos, pero solo accede a hacerlo si él se hace cargo de los gastos de la boda.
Las escenas que han desatado la indignación del público
El episodio 3x02 de 'Euphoria' contiene una serie de secuencias que dejan muy poco a la imaginación y que han sido calificadas de innecesariamente gráficas por una parte considerable de la audiencia. En la ficción, Cassie prepara una colección de instantáneas para su perfil de OnlyFans, lo que da pie a un despliegue de desnudos integrales de la actriz norteamericana. Una de las imágenes más comentadas es aquella en la que aparece lamiendo un helado que se derrite sobre su propio cuerpo en un entorno exterior.
No es la única secuencia que ha generado rechazo. El espectador también puede ver al personaje envuelto en una bandera de los Estados Unidos completamente mojada mientras se encuentra en una piscina, o posando únicamente con una gorra de béisbol puesta al revés.
Sin duda, el momento que ha provocado las reacciones más viscerales es una escena en la que la protagonista aparece caracterizada con un disfraz que mezcla elementos infantiles con una carga sexual muy evidente, algo que ya se intuía en el primer capítulo cuando posaba con un disfraz de cachorro.
Estas representaciones visuales se entrelazan con otras tramas igual de oscuras en este episodio. Por un lado, acompañamos a Rue Bennett, interpretada por Zendaya, a un club de striptease donde la serie muestra de forma explícita la práctica de la prostitución. Por otro, se profundiza en la relación de Jules con su denominado sugar daddy. Todo este conjunto de situaciones ha llevado a los espectadores a preguntarse si la serie sigue siendo un retrato generacional o si se ha convertido en un escaparate de contenido gratuito y provocador sin una base narrativa sólida que lo respalde.
Críticas en redes sociales y medios especializados
La respuesta de quienes siguen 'Euphoria' no se ha hecho esperar, y las plataformas digitales se han llenado de mensajes cargados de preocupación y enfado. Es común encontrar opiniones que señalan directamente a Sam Levinson por lo que perciben como una explotación de la imagen de Sydney Sweeney. Algunos de los comentarios más repetidos y que han recogido medios como el Daily Mail son contundentes: “Sydney está literalmente haciendo porno para Sam y es una locura”, “Que alguien salve a Sydney Sweeney”, “Por favor, Dios, no puedo seguir viendo a Cassie degradarse de las maneras más vergonzosas imaginables”, “Sydney, chica, di que no a algunas cosas” o “¿Cómo es posible que Sydney haya aceptado participar en esta temporada de Euphoria?”.
Este sentimiento de rechazo no solo se limita a los fans, sino que la crítica profesional también ha sido muy dura con el enfoque de esta temporada. Desde medios como Slate se ha llegado a calificar la evolución de la trama de Cassie como “un ritual de humillación” para la actriz. Por su parte, la revista Rolling Stone apunta que, aunque la serie parece querer hacer una crítica a los entornos digitales y la cosificación, termina cayendo en aquello que critica al utilizar una mirada marcadamente “voyeurista”.
La sensación generalizada es que los límites que separan la ficción dramática de la pornografía se han desdibujado en este episodio. Muchos usuarios denuncian que las escenas son denigrantes y que no aportan valor real al crecimiento de Cassie, sino que se recrean en su caída de una manera que resulta dolorosa de ver. Existe una creciente petición en redes para que se deje de utilizar la desnudez de la actriz como el principal reclamo de cada capítulo.
El punto de vista de Sam Levinson sobre el desnudo
Ante la avalancha de críticas, el creador de la serie ha salido al paso para defender su visión artística y la coherencia de la historia que está contando. Levinson sostiene que hay una intención detrás de cada una de estas secuencias y que no buscan la provocación por la provocación, sino explorar capas más profundas de la psique del personaje. Respecto a la polémica escena del disfraz de perro, el director ofreció una explicación que busca destacar el contraste entre la fantasía y la cruda realidad.
“Cassie tiene su caseta, sus orejitas y su nariz, y eso tiene su propio toque de humor, pero lo que hace que la escena sea especial es que su ama de llaves es quien la está filmando”, explicaba Levinson. Con este detalle, el creador intenta subrayar lo patético y absurdo de la situación, sacando al espectador del erotismo para enfrentarlo a la realidad de la escena.
Levinson profundiza en esta idea al hablar de las secuencias eróticas que tanto han dado que hablar en este 3x02. “Lo que siempre quisimos encontrar fue esa otra capa de absurdo que pudiéramos incorporar para no estar demasiado inmersos en su fantasía o ilusión; la gracia está en salir de ella, en romper la barrera”, señalaba.
A pesar de la tormenta de críticas y de la dureza de los guiones que debe interpretar, parece que el esfuerzo de Sydney Sweeney está siendo recompensado en el plano financiero. La actriz, que se ha convertido en una de las estrellas más rutilantes de su generación, ha visto cómo su caché subía de forma exponencial. Diversas fuentes internacionales indican que, si en la segunda temporada su salario rondaba los 35.000 dólares por cada episodio, para esta nueva entrega las cifras habrían aumentado de manera muy considerable, reflejando su estatus de pieza imprescindible en el puzle de 'Euphoria'.



