El Museo Thyssen-Bornemisza convierte sus obras maestras en conciertos al aire libre

La última cita del ciclo 'Momentos Alhambra | Tardes Thyssen' se celebra esta noche en los jardines del museo, con entrada libre y un recorrido sonoro que vincula cuatro obras maestras de la colección.

Esta noche, el Museo Thyssen-Bornemisza despide su ciclo de conciertos al aire libre con una actuación que une música y pintura. Un plan diferente para este sábado en Madrid que convierte los jardines del museo en un escenario donde el arte se escucha tanto como se mira.

Bajo el título ‘Momentos Alhambra | Tardes Thyssen’, el museo ha programado cuatro recitales gratuitos durante las dos primeras semanas de junio. Los conciertos arrancan a las 20.00 horas y la entrada es libre hasta completar el aforo, lo que convierte cada velada en un pequeño privilegio al alcance de cualquiera que llegue con tiempo. La apuesta es clara: sacar la colección permanente del interior y tender puentes con la música actual, en vivo y en un entorno privilegiado como Las Terrazas, que durante el resto del año permanecen cerradas al público.

El corazón de esta edición es el itinerario ‘Música para los ojos’, creado por el músico Pedro Portellano. Se trata de un recorrido por la colección permanente que propone veintiuna paradas en las que pintura y música dialogan sin traductor. Portellano ha seleccionado obras capaces de sugerir una banda sonora, y a partir de ahí cada concierto se ha vinculado a una pieza concreta. La idea resulta tan sencilla como potente: el visitante puede seguir ese mismo itinerario cualquier día, ya sea con la audioguía del museo o simplemente dejándose sorprender por las resonancias entre las telas y los pentagramas.

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Las Tardes del Thyssen, una cita que ya es tradición

El ciclo Tardes Thyssen se va consolidando como uno de los planes imprescindibles del verano cultural madrileño. Este año, la propuesta da un paso más: en lugar de actuar como mero telón de fondo, la música se convierte en una extensión de la colección. Los artistas invitados no hacen versiones de obras clásicas ni ambientan el espacio; construyen piezas sonoras que nacen de la contemplación de un cuadro y dialogan con él en un idioma propio.

El primer fin de semana (5 y 6 de junio) contó con el compositor Víctor Herrero y la artista audiovisual Perila, mientras que el viernes 12 fue el turno de Teresa Castro, compositora portuguesa que presentó su hipnótico proyecto Calcutá, una propuesta que navega entre el folk ibérico ambient y la electrónica con una voz íntima que parece surgir de las sombras. El ambiente de cada noche ha ido tejiendo una atmósfera distinta, y esta última sesión promete cerrar el ciclo con una intensidad contenida.

Para entender el vínculo, basta mirar las obras elegidas: ‘La Virgen con el Niño entre ángeles’, del Maestro de la Madonna André (hacia 1500); ‘Mata Mua (Érase una vez)’, de Paul Gauguin (1892); ‘Pintura con tres manchas, nº 196’, de Wassily Kandinsky (1914); y ‘Grupo de músicos’, de Jakob van Loo (hacia 1650-1652). Cuatro siglos, cuatro estilos y un mismo hilo conductor: todos ellos contienen una musicalidad inherente que el recorrido de Portellano invita a descubrir.

Detrás de cada lienzo hay una melodía oculta que estos conciertos han ido desvelando, nota a nota.

Cuatro pinturas, cuatro atmósferas sonoras

Cada concierto se ha concebido como una respuesta sonora a una de esas telas. El de esta noche, que estará a cargo de Kike Bela y Miquel Casaponsa, se inspira en ‘Grupo de músicos’. Bela, compositor barcelonés vinculado a la experimentación tímbrica, presentará junto a Casaponsa (Park Keito) un recital instrumental que combina temas de su álbum ‘La Entrega’ con nuevas piezas desarrolladas para proyectos multidisciplinares. Su música, que oscila entre lo orgánico y lo electrónico, envuelve al oyente con una tensión cuidadosamente contenida, y promete convertir la terraza del museo en una caja de resonancia íntima.

museo Thyssen

Los conciertos anteriores también tomaron como punto de partida sus respectivas pinturas: desde la calidez renacentista de la Virgen hasta la explosión cromática de Kandinsky, los artistas han creado paisajes sonoros que no explican la obra, sino que la amplifican. Esa libertad es quizá el mayor acierto del ciclo: la música no es una ilustración, sino un eco que deja espacio para que el público complete el significado con su propia experiencia.

Pintar con sonidos: el diálogo entre dos lenguajes

La alianza entre pintura y música tiene raíces antiguas. El propio Kandinsky hablaba de ‘sonoridad interior’ y soñaba con una obra de arte total en la que los colores se escucharan. Los impresionistas, por su parte, perseguían la vibración de la luz con una atención casi musical. El Thyssen retoma esa vieja conversación y la traslada al presente, demostrando que un museo puede ser mucho más que un contenedor de cuadros. En un momento en que las instituciones culturales buscan renovar sus públicos, propuestas como esta logran que el arte clásico dialogue con el lenguaje de nuestros días sin perder un ápice de rigor.

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La selección de artistas ha evitado lo previsible: en lugar de recurrir a la música historicista o a bandas sonoras consabidas, se ha apostado por creadores que investigan los márgenes del sonido. El resultado es una experiencia que atrapa tanto al melómano como al visitante ocasional, y que invita a ver el museo con otros ojos, y a escucharlo con otros oídos.

El último acorde sonará esta noche, sábado 13 de junio, a las 20.00 horas en Las Terrazas del Museo Thyssen-Bornemisza. La entrada es libre hasta completar aforo, así que conviene llegar con tiempo para no quedarse fuera de uno de los planes culturales más originales de la semana. Después, las salas seguirán abiertas durante todo el verano y el itinerario ‘Música para los ojos’ estará disponible para quien quiera seguir explorando la conexión entre pinceles y pentagramas.

Ficha técnica

  • Título: Ciclo ‘Momentos Alhambra | Tardes Thyssen’ – edición 2026
  • Autor o autora: Víctor Herrero, Perila, Teresa Castro (Calcutá), Kike Bela y Miquel Casaponsa (Park Keito)
  • Qué puedes ver: Conciertos al aire libre inspirados en la colección permanente, con el itinerario sonoro ‘Música para los ojos’ ideado por Pedro Portellano.
  • Recinto y ciudad: Las Terrazas del Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid.