El cierre de temporada de Lo de Évole en laSexta ha dejado uno de los testimonios más honestos y polifacéticos de la televisión reciente. El protagonista ha sido Alejandro Sanz, quien acompañó a Jordi Évole en un recorrido por Washington y Nueva York, transformando una charla profesional en un encuentro de confidencias profundas.
Durante estas jornadas de gira, el artista no solo mostró su cara más bromista, simulando incluso una caída en el camerino para asustar al presentador, sino que abordó con seriedad los pilares que sostienen su vida actual: la superación de la depresión, su visión crítica de la política y el valor de sus amistades más mediáticas.
La dinámica de la conversación fue tan intensa físicamente, debido a las largas caminatas por las calles estadounidenses, que el propio cantante bautizó el encuentro de una forma muy particular. Alejandro Sanz definió la charla como “entrevista Rajoy”, haciendo alusión al gusto por el senderismo del expresidente. Entre paso y paso, el presentador catalán confesó la importancia de este encuentro para el programa: “Significa mucho para mí acabar la temporada contigo, diría que es la entrevista del año”.
Alejandro Sanz analiza la deriva social y el uso de la inmigración

En el bloque dedicado a la actualidad, el músico madrileño no evitó los temas espinosos que dominan la agenda internacional. Residiendo parte de su tiempo en Estados Unidos, compartió su percepción sobre el panorama electoral y social de dicho país. Para el artista, el clima de polarización es preocupante y señaló directamente a ciertas figuras públicas. “Trump es un personaje que produce muchísimo rechazo y también aquí en EEUU”, aseveró durante su estancia en Washington.
Sin embargo, el punto más crítico de su discurso llegó al hablar de la gestión de los flujos migratorios y el racismo. Alejandro Sanz lamentó profundamente los ataques racistas sufridos por deportistas como Lamine Yamal, vinculándolos a una mentalidad de grupo que calificó como el “paquete completo”. Según su visión, existe un sector de la población que adopta idearios irracionales de forma conjunta: “Son la gente que compra los paquetes completos, todo el ideario” y puso como ejemplo que “hay que ser racista, la Tierra es plana, el hombre no ha llegado a la Luna, las vacunas nos matan...”.
Para el intérprete, existen principios básicos que deberían estar por encima del debate partidista. Fue especialmente contundente al rechazar que se utilicen las necesidades de las personas para obtener rédito electoral. “Somos un país inmigrante, todos los países tienen inmigrantes. Utilizarlo políticamente me parece rastrero. La mayoría de la gente va a aportar. Se están perdiendo una serie de valores que como sociedad nos guiaban”, sentenció Alejandro Sanz, subrayando que el ataque indiscriminado a los migrantes es algo “muy rastrero”.
El proceso de salud mental y la convivencia con la depresión

Uno de los momentos más íntimos de la entrevista fue cuando se abordó la salud mental, un tema que el cantante hizo público hace tiempo a través de sus redes sociales. Con una madurez renovada, explicó cómo ha aprendido a convivir con sus sombras. “La primera vez fue la peor porque no sabía lo que era”, recordó su primer contacto con la depresión.
A pesar de su mejoría, mantiene una visión realista sobre esta patología, afirmando que “no es una cosa que desaparezca, cuando te pasa una vez no creo que desaparezca del todo, pero las veces siguientes el agujero es un poco más pequeñito, misma sensación pero menos intensidad”.
Este proceso le ha permitido alcanzar un equilibrio emocional que antes le resultaba esquivo. El artista confesó que ahora tiene un mayor control sobre lo que siente y que ha aprendido a valorar la cotidianeidad desde una perspectiva optimista. “Siempre cuando me despierto por la mañana doy gracias porque la vida es increíble”, comentó con serenidad. No obstante, admitió que sus rutinas han cambiado drásticamente para proteger su bienestar: “Cuando bajaba del escenario y veía a la gente, me ponía a temblar. Antes me quedaba en los camerinos hasta que se iba el último borracho. Eso ya tampoco lo hago”.
Los secretos de su música y el vínculo especial con Shakira

La carrera profesional de Alejandro Sanz también ocupó un lugar central en la charla con Évole. El cantante defendió su capacidad para fusionar el éxito masivo con la esencia de autor, reivindicando que su identidad sonora es una creación propia. “Mi parte comercial la inventé yo, 'Y si fuera ella', 'Corazón partío' son un compendio de cosas que fui juntando hasta que conseguí un sonido que era mío”, explicó. Además, reveló que en etapas creativas de discos como El tren de los momentos o Sirope, decidió aislarse de las opiniones externas para mantener su integridad artística.
Inevitablemente, surgió el nombre de Shakira, con quien colaboró en el éxito mundial 'La Tortura'. El artista deshizo cualquier rumor de conflicto, elogiando la exigencia profesional de la colombiana: “Ella es una crack, en el trabajo es un 10”. Al ser preguntado por la química que desprendían en aquel videoclip, fue muy sincero sobre la realidad de aquel entonces. “No digo que no hubiera feeling, pero en esa época su novio era Antonio [de la Rúa], era amigo. Yo también tenía pareja. Y ahora casi lo agradezco porque tengo una amistad con ella que no me gustaría perderla”, aclaró.
La relación entre ambos es tan estrecha que incluso bromean sobre las teorías de sus seguidores. Según desveló Alejandro Sanz, en ocasiones comentan entre ellos los rumores de un posible romance con humor: “Siempre estamos con las bromas de que sería incesto”. Más allá de las anécdotas, destacó la entrega de la barranquillera en el estudio: “Hasta que no está todo al milímetro, no para. Se metió a editar el vídeo, me llamó y me hizo ir al estudio. Estuvimos toda la noche editándolo hasta que estuvo como queríamos los dos”.
En la actualidad, el compositor atraviesa una etapa de plenitud personal que no quiso ocultar. A pesar de los baches pasados, ha recuperado la ilusión de la mano de la actriz Stephanie Cayo. Durante la grabación, la propia intérprete realizó una videollamada que permitió a los espectadores ser testigos de la complicidad de la pareja. “Estoy muy enamorado, sí. En mi corazón no mando, va por libre, y cuando se va detrás de alguien no puedo nada más que seguirle el paso. Estoy convencido en que el amor es para siempre, más que nunca”, declaró.




