La preservación de la fertilidad continúa creciendo en España en un contexto marcado por el retraso de la maternidad y el denominado invierno demográfico. En los últimos cinco años, la vitrificación de óvulos se ha consolidado como el tratamiento de reproducción asistida con mayor aumento, reflejando un cambio sostenido en la planificación reproductiva de las mujeres.
Según datos de IVI, los mayores incrementos se han registrado en Mallorca, donde este procedimiento ha crecido un 276%, seguida de Málaga (+241%), Murcia (+109%) y Zaragoza (+93,5%). También destacan los aumentos en Valencia (+89,1%) y Bilbao (+47%), mientras que Madrid y Barcelona presentan crecimientos del 45,2% y el 38,6%, respectivamente.
Este crecimiento transversal en prácticamente todo el territorio nacional evidencia que la preservación de la fertilidad se ha integrado en la planificación habitual de muchas mujeres que desean mantener la posibilidad de ser madres en el futuro.
La tendencia se enmarca en un contexto en el que la maternidad se retrasa de forma progresiva y la fertilidad femenina comienza a descender de manera más acusada a partir de los 35 años. La vitrificación de óvulos permite preservar la capacidad reproductiva en edades más tempranas, reduciendo el impacto del factor edad.
La ginecóloga de IVI Alicante, la doctora Rebeca Jiménez, destacó que “la preservación de la fertilidad ofrece la posibilidad de decidir con mayor margen y previsión”. Además, subrayó que la evolución tecnológica y la mejora de las técnicas han incrementado notablemente la seguridad y la eficacia del procedimiento en la última década.
Los expertos señalan que este incremento no solo responde a una tendencia clínica, sino también a un fenómeno demográfico de fondo. En un país caracterizado por el envejecimiento poblacional y la baja natalidad, la planificación reproductiva anticipada se consolida como una de las respuestas al desajuste entre los tiempos sociales y los biológicos.
Asimismo, los avances científicos en criopreservación y la mejora en las tasas de supervivencia de los ovocitos han contribuido a que la vitrificación deje de percibirse como una medida excepcional para convertirse en una decisión informada y cada vez más extendida.
Según IVI, la expansión de este tratamiento en todo el territorio nacional confirma que la anticipación reproductiva gana peso como estrategia individual en un contexto en el que los tiempos biológicos y sociales evolucionan a ritmos distintos.




