Los docentes catalanes mantienen la huelga: el 65 % rechaza el preacuerdo salarial con el Govern

La consulta masiva arroja un no rotundo al pacto que subía sueldos y contrataba 6.400 profesionales. Sindicatos y Govern se reúnen de urgencia mientras los paros continúan.

Si tienes hijos en un instituto público catalán, que no te sorprenda que mañana no haya clase: la huelga docente sigue adelante. Y yo te explico por qué. El 65% de los 60.000 profesores que ha votado rechaza el preacuerdo que pactaron los sindicatos mayoritarios con la Generalitat. Una negativa rotunda que mantiene vivo el pulso en las aulas.

Qué ofrecía el preacuerdo y por qué casi 40.000 docentes lo tumban

El documento que se sometió a votación entre el lunes y el jueves incluía mejoras que sobre el papel suenan ambiciosas: una subida salarial de hasta 600 euros al mes en 2029, la contratación de 6.413 profesionales de apoyo para la escuela inclusiva y la devolución de los sexenios que se perdieron con los recortes. Pero el 65% de los participantes lo ha visto insuficiente. De un censo de 99.000 profesores, votaron 60.686. Y la mayoría dijo no.

El Govern de Salvador Illa había puesto encima de la mesa unos 2.700 millones de euros extra hasta 2029, además de comprometerse a bajar ratios —máximo 20 alumnos en Primaria, 25 en Secundaria y 30 en Bachillerato— y a reducir la carga burocrática. Pero en los claustros cunde la sensación de que la emergencia educativa va más allá del sueldo. La desconfianza hacia las promesas a cuatro años es total.

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USTEC, el sindicato mayoritario, defendía el sí. Sus portavoces han reconocido esta mañana que la plantilla les ha corregido: “Hay un malestar generalizado, ahora toca bajar a las asambleas y recoger las reivindicaciones para la próxima etapa”. La dirección sindical acata el mandato y ha pedido ya una reunión urgente con la consellera Esther Niubó.

El detalle que casi nadie cuenta: la consulta no fue promovida por todos los firmantes del preacuerdo. CCOO y UGT se habían descolgado antes y firmaron en marzo un primer pacto que encendió la mecha de las huelgas masivas. Ahora el frente sindical está partido y cada central mueve ficha por su cuenta.

El aula vacía no es solo un problema de salarios: es un síntoma de una escuela pública que se siente abandonada.

Lo que se viene: huelga mañana y más protestas bajo la atenta mirada del Papa

La primera consecuencia es inmediata: la huelga general de mañana viernes se mantiene. Habrá manifestación unitaria en Barcelona. Pero USTEC ya ha adelantado que convocará nuevas movilizaciones la próxima semana, coincidiendo con la visita del Papa León XIV a la ciudad. El conflicto amenaza con alargarse hasta el curso que viene.

Mientras, la consellera Niubó se ha apresurado a aclarar que el Govern no renegociará el fondo del acuerdo. Les ha pedido un “ejercicio de responsabilidad” y ha convocado una ronda de reuniones para este mismo viernes. Pero sin intención de tocar ni una coma del texto. El choque de legitimidades está servido: el Govern se escuda en la inversión récord; los docentes replican que el dinero no llega al ritmo que necesitan las aulas.

CGT e Intersindical, que se desmarcaron del pacto desde el principio, han celebrado el resultado y exigen directamente la dimisión de la consellera. La brecha entre los sindicatos firmantes y los críticos es ya casi irreparable.

Cuando la calle enmienda a los sindicatos: una lección que se repite

No es la primera vez que una base laboral da la espalda al acuerdo que sus representantes negociaron. Ocurrió con los controladores aéreos, ha pasado en la sanidad madrileña y ahora se repite en la marea amarilla catalana. Lo que este rechazo pone de relieve es la desconexión entre los despachos de las mesas sectoriales y la realidad de los centros educativos. El 65% de no es un grito de protesta cualquiera: es la radiografía de una plantilla que no se fía.

Desde la redacción llevamos meses leyendo los comunicados y viendo las imágenes de las manifestaciones. La escuela pública arrastra carencias estructurales que un complemento salarial no tapa. Los profesores piden más manos en el aula, sí, pero también un cambio de modelo. Y la pregunta que flota ahora es si el Govern está dispuesto a moverse más allá de la inversión ya anunciada, o si prefiere aguantar el envite confiando en que el curso termine sin más estragos.

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Lo que toca ahora es vigilar dos fechas: la reunión de este viernes y las asambleas que USTEC celebrará con los claustros en los próximos días. Ahí se definirá el siguiente paso de la movilización. Y, de paso, se comprobará si el Govern tiene margen para ceder o si la legislatura educativa de Illa encalla definitivamente. Más contexto sobre el derecho a huelga en su entrada de Wikipedia.

📌 En claves: lo que debes saber

  • Qué ha pasado: El 65% del profesorado catalán que votó en la consulta rechazó el preacuerdo salarial firmado por los sindicatos mayoritarios y el Govern.
  • Por qué te importa: La huelga continúa mañana viernes y se anuncian nuevas movilizaciones. Miles de alumnos sin clase y un sistema educativo en el alambre.
  • A quién afecta: A más de 99.000 docentes, al alumnado de la escuela pública catalana y a sus familias.
  • Hacia dónde vamos: Reunión de urgencia este viernes entre sindicatos y Conselleria, pero sin renegociar el fondo del acuerdo. Las asambleas docentes decidirán la próxima fase de la protesta.