El reciente encuentro entre el Real Madrid y el Girona ha quedado marcado por una acción dentro del área que ha generado un fuerte debate, sobre todo con Trujillo Suárez, árbitro del VAR. Kylian Mbappé recibió un golpe directo en el rostro que le provocó una herida abierta en la ceja.
El colegiado principal, Alberola Rojas, no apreció infracción durante el transcurso del juego. La responsabilidad de revisar la jugada recaía en Trujillo Suárez, encargado del videoarbitraje en esta jornada. A pesar de disponer de las repeticiones televisivas donde se observa el contacto, el árbitro canario decidió no avisar a su compañero para realizar una revisión en el monitor.
Esta ausencia de aviso ha provocado que el delantero francés tenga que ausentarse de los entrenamientos posteriores. Los servicios médicos han tenido que aplicar tres puntos de sutura en la zona afectada.
La falta de actuación desde la sala VOR impidió que el conjunto madrileño dispusiera de una pena máxima en un momento determinante para el resultado final. En el club consideran que el trabajo del equipo de videoarbitraje ha sido deficiente al ignorar una jugada con consecuencias físicas evidentes para el futbolista.
Recorrido histórico de las decisiones de Trujillo Suárez con el Real Madrid
El historial de este colegiado en sus intervenciones desde el VAR muestra una tendencia que preocupa en las oficinas del Santiago Bernabéu. Durante las últimas dos temporadas, el árbitro canario ha protagonizado varias situaciones polémicas en encuentros clave.
En la campaña anterior, durante un partido frente a Osasuna, se omitieron tres posibles penaltis a favor del equipo que entonces dirigía Ancelotti. En aquel duelo, Trujillo Suárez sí intervino para señalar una falta dentro del área contraria, lo que aumentó la sensación de desequilibrio en sus criterios de revisión.
Otro episodio reciente tuvo lugar en el derbi contra el Atlético de Madrid. En esa ocasión, Fede Valverde fue expulsado por una acción sobre Baena que el equipo blanco consideró desproporcionada.
Trujillo Suárez tampoco solicitó la presencia del árbitro de campo en el monitor para reconsiderar la tarjeta roja. La acumulación de estos hechos refuerza la postura de quienes ven un patrón de errores constantes. Las decisiones tomadas desde la pantalla han condicionado puntos importantes en la lucha por el título de Liga en diversos momentos de la competición.
🚨 El vídeo de Real Madrid TV sobre el arbitraje del Real Madrid - Girona, en el que Alberola Rojas fue el árbitro principal y Trujillo Suárez el responsable de la sala VAR.
— Naninho (@SrNaninho) April 11, 2026
📹 Real Madrid TVpic.twitter.com/Nr8rTzwiRp
Frecuencia de designaciones arbitrales pese a las quejas por el rendimiento
Resulta llamativo el número de veces que Trujillo Suárez ha sido asignado para supervisar los partidos del Real Madrid este año. De los 31 encuentros disputados, el árbitro canario ha estado presente en la sala de vídeo en 10 ocasiones. Esta estadística supone que casi un tercio de los partidos del equipo han contado con su supervisión tecnológica. Además, ha encadenado tres presencias consecutivas en los duelos celebrados en el estadio Santiago Bernabéu. La confianza depositada por el Comité Técnico de Árbitros, liderado por Fran Soto, contrasta con las críticas recibidas por su labor.
Dentro de la entidad madridista existe una molestia profunda por lo que definen como una gestión arbitral muy perjudicial. El equipo atraviesa un momento deportivo complicado bajo las órdenes de Arbeloa, situándose lejos de la primera posición. Sin embargo, en el club sostienen que los fallos externos agravan la situación interna. El hecho de que un árbitro con errores reconocidos siga recibiendo partidos de máxima responsabilidad genera incomprensión. La falta de corrección en acciones claras de juego pone en duda la eficacia del sistema actual de videoarbitraje en la competición española.

La aplicación de las normas en el área pequeña varía notablemente según el encargado del VAR. En el caso de Trujillo Suárez, se observa una resistencia a intervenir en acciones de contacto físico que otros colegiados consideran punibles. Esta pasividad se manifestó no solo en el partido contra el Girona, sino también en enfrentamientos previos en campos como el de Getafe. En aquel encuentro, una caída de Rodrygo dentro del área tampoco fue revisada a pesar de la claridad de las imágenes.



