La misión Artemis II de la NASA ha llevado al ser humano de nuevo a la Luna, aunque no lo ha hecho en esta ocasión para pisar su superficie, un objetivo que está previsto para el año 2028, lo que hace que muchos sigan dudando si realmente en alguna ocasión nuestra especie llegó al satélite natural o fue fruto de un montaje.
Afortunadamente, existen una serie de pruebas lunares, que son las evidencias científicas definitivas que demuestran que el ser humano sí pisó la Luna. A través de distintas pruebas podemos demostrar que se llegó a tener presencia en este satélite, aunque tendremos que esperar varios años para que vuelva a suceder.
¿LLEGÓ REALMENTE EL SER HUMANO A LA LUNA?
En una actualidad marcada por una misión Artemis II que ha tenido que afrontar varios puntos críticos, aún son muchas las personas que dudan de la veracidad de las imágenes que a lo largo de los años han sido divulgadas y en las que se veía a astronautas pisando la Luna.
Desde la primera misión del astronauta Neil Armstrong dando los primeros pasos en este satélite natural y clavando la bandera de los Estados Unidos en su superficie, estas imágenes han estado repletas de sospechas y especulaciones.
Una parte de las personas ha mantenido diferentes teorías conspiranoicas que han surtido efecto entre la población, haciendo que muchos sean escépticos sobre este hecho histórico de la exploración espacial. A pesar de la creencia de estos, la realidad es que hay distintas pruebas que confirman que el hombre estuvo en la Luna, y lo hizo en más de una ocasión.
LA PRIMERA LLEGADA DEL HOMBRE A LA LUNA

La llegada del hombre a la Luna tuvo lugar en el contexto histórico de la Guerra Fría, en la que Estados Unidos y la URSS se encontraban en permanente tensión ante la posibilidad de usar armamento de carácter militar.
En medio de las tensiones entre ambos, surgió una gran competencia para conquistar el espacio, y concretamente peleaban por llegar al único satélite natural de nuestro planeta, buscando así demostrar su superioridad a nivel tecnológico y de ingeniería.
Esta carrera espacial fue clave para potenciar el proceso de las investigaciones para llevar a los seres humanos hasta la Luna. Para llegar a él, la NASA tuvo que desarrollar diferentes misiones, a través de las cuales, como sucede en las misiones Artemis, logró recopilar información suficiente para realizar un alunizaje seguro para los tripulantes.
PRUEBAS DE LA LLEGADA DEL HOMBRE A LA LUNA

Al mismo tiempo que la ESA prepara la futura estación "Lunar Gateway" que servirá de entrada a la Luna, nos encontramos con personas escépticas con respecto a que el hombre fuese capaz de pisar este satélite. Sin embargo, hay muchas pruebas que demuestran que así fue.
En las misiones Surveyor 1, 3 y 7, llevadas a cabo entre los años 1966 y 1968, se consiguieron aterrizar diversas sondas y naves en la superficie lunar, preparando así el futuro alunizaje. Las misiones Apolo 7 a la 10 fueron las primeras tripuladas, en las que los astronautas orbitaron la Tierra y la Luna, pero sin aterrizar.
Una vez que se recopiló toda la información necesaria para garantizar que el alunizaje podría realizarse de manera segura, la NASA lanzó la misión Apolo 11 el 16 de julio de 1969 desde el Centro Espacial John F. Kennedy, localizado en Merrit Island, Florida.
Ese momento fue televisado, como sucede con las misiones actuales, de manera que millones de personas pudieron observar un hito histórico. Ese vuelo tuvo una duración de 8 días, 3 horas, 18 minutos y 25 segundos, alcanzando la superficie lunar el 20 de julio.
Ese momento fue captado por una cámara de televisión instalada en el costado de la nave Águila, que pudo mostrar cómo los tres tripulantes, Neil Armstrong, Buzz Aldrin y Michael Collins, dieron los primeros pasos del ser humano en la Luna.
LAS IMÁGENES SOSPECHOSAS DE LA LLEGADA DEL HOMBRE A LA LUNA

La transmisión de este hecho histórico para la exploración espacial no estuvo exenta de dudas, y es que hay muchas imágenes que hicieron que hubiese personas que no se acabasen de creer que era algo real. La primera de ellas tiene que ver con la bandera estadounidense ondeándose a pesar de la falta de viento en el espacio.
Debido a la falta de gravedad y ante la necesidad de que se viese recta, la NASA llevó una bandera con una escuadra en la parte superior que permitió que continuase erguida. La sensación de movimiento vino dada por clavarla en la superficie.
También hay quienes cuestionaron la falta de estrellas, que se puede explicar por la exposición de la lente ante el brillo del suelo y la debilidad de la luz emitida por los astros. Tras esta misión y otra realizada en 1972, los astronautas trajeron diferentes muestras del satélite a la Tierra, que aún siguen siendo objeto de estudio.




