El estreno de Super Mario Galaxy este 1 de abril marca un punto de inflexión para Nintendo. Tras el éxito mundial de Super Mario Bros: La película en 2023, la compañía japonesa ya no concibe el cine como un simple complemento a su negocio principal; ahora es pilar estratégico para reforzar sus grandes franquicias y construir un universo audiovisual reconocible y sostenido en el tiempo.
De hecho, en una reciente presentación a inversores, el presidente de Nintendo Shuntaro Furukawa detalló que la empresa busca establecer una cadencia consistente de estrenos de películas basadas en sus licencias, alejándose del modelo de lanzamientos puntuales y espaciados que caracterizó al pasado de la marca.
En una diapositiva interna, la compañía mostró un calendario cinematográfico con cuatro pósteres: The Super Mario Bros. Movie (2023), The Super Mario Galaxy Movie (2026), The Legend of Zelda (2027) y dos proyectos aún sin título, representados por signos de interrogación, pero confirmando una estrategia de largo recorrido.
Lejos de limitarse a ceder sus personajes a terceros, Nintendo subraya que está profundamente involucrada en todas las etapas de sus películas, desde la planificación y el desarrollo hasta la producción. Shigeru Miyamoto, creador de Mario y una de las figuras clave de la compañía, ejerce de coproductor tanto en las cintas animadas de Mario junto a Illumination como en la adaptación de imagen real de The Legend of Zelda junto a Avi Arad.
Super Mario, el live action de Zelda y más allá
En cualquier caso, Super Mario Galaxy llega como la segunda gran producción animada fruto de la alianza entre Nintendo e Illumination. Está planteada como secuela directa del éxito de 2023, lleva a Mario al espacio y adapta elementos de la saga de videojuegos del mismo nombre, con la expectativa de incorporar personajes como Yoshi, Wario o Bowser Jr.
En paralelo, Nintendo avanza en su apuesta más ambiciosa: The Legend of Zelda, primera gran producción de imagen real del actual ciclo cinematográfico de la compañía. El filme, dirigido por Wes Ball, responsable de sagas como El corredor del laberinto y de la reciente Kingdom of the Planet of the Apes, tiene previsto su estreno el 7 de mayo de 2027 y estará coproducido por Sony Pictures. La historia se inspirará libremente en entregas como Ocarina of Time y Twilight Princess, con un tono algo más maduro pero orientado a un público amplio, y contará con Benjamin Evan Ainsworth y Bo Bragason en los papeles de Link y Zelda.

Aunque Nintendo evita por ahora confirmar oficialmente otros proyectos más allá de Mario y Zelda, las pistas se acumulan. En el propio calendario interno mostrado a inversores, dos películas sin título acompañaban a las ya anunciadas, y diversos registros de copyright y filtraciones apuntan a un posible spin-off de Donkey Kong desarrollado también con Illumination. El personaje, interpretado por Seth Rogen en Super Mario Bros: La película, habría dado pie al registro de una cinta aún sin título centrada en el célebre mono, uno de los iconos clásicos de la compañía.
Otro de los nombres que suenan con fuerza es Metroid. Informaciones recientes sitúan una adaptación en fase de desarrollo temprano, sin estudio confirmado ni decisión pública sobre si será una producción animada o de imagen real. En el tablero de Nintendo, Samus Aran podría cubrir el flanco de un público más adulto, complementando la oferta familiar de Mario y el tono de fantasía épica de Zelda, y abriendo la puerta a un tipo de relato de ciencia ficción y acción más cercano a lo que Hollywood ha hecho con otras sagas espaciales.
El universo cinematográfico de Nintendo
La idea de un universo cinematográfico de Nintendo ha dejado de ser una especulación de los fans para convertirse en una posibilidad más que real. Si nada cambia, tendremos un entramado de películas levantado a partir de los últimos éxitos animados de la compañía, con secuelas, posibles spin-offs y cruces entre personajes sobre la mesa.
El caso de Donkey Kong se perfila como la primera derivada natural del entorno de Mario, y no faltan rumores sobre futuras películas centradas en otras sagas como Luigi's Mansion, Kirby e incluso el regreso de Detective Pikachu, cuya secuela sigue oficialmente en desarrollo pese a los retrasos acumulados desde 2019.

Furukawa, sin embargo, se muestra prudente en público y evita detallar la lista de producciones en marcha. En una sesión de preguntas y respuestas con inversores, se limitó a reconocer que, por el momento, la prioridad pasa por asegurar el éxito de los títulos que conocemos oficialmente. Al mismo tiempo, incidió en que el objetivo es que el impacto de estas películas repercuta de forma positiva en el negocio principal de Nintendo, reforzando el interés por sus consolas y videojuegos, especialmente en el contexto de la nueva generación de hardware que la compañía prepara.
En este sentido, la compañía creó en 2022 Nintendo Pictures, un estudio de animación responsable de piezas como el corto Close to You, protagonizado por los Pikmin, y ha lanzado Nintendo Stars, una filial dedicada a explorar nuevas formas de disfrutar de sus personajes a través de licencias y usos secundarios de su propiedad intelectual.
Furukawa ha subrayado que Nintendo ve muchas opciones para el contenido en vídeo más allá de los largometrajes estrenados en cines y que estos proyectos, si logran entretener a los fans y elevar el valor de las franquicias, serán activos valiosos a largo plazo.




