"Son muchas hienas": Ylenia Padilla rompe el silencio sobre Belén Esteban y confiesa la enfermedad crónica que le generó la televisión

El mundo de la televisión nacional ha vivido uno de sus momentos más esperados con el regreso de una de las figuras más mediáticas de la última década. Tras un lustro de silencio absoluto y una desaparición que generó un sinfín de especulaciones, la de Benidorm ha vuelto a sentarse frente a las cámaras. Lo ha hecho en el programa de Telecinco, donde ha mantenido una conversación profunda con Santi Acosta.

Con 37 años y una actitud que combina el nerviosismo del reencuentro con una serenidad desconocida, la que fuera una pieza clave en el entretenimiento de Mediaset, Ylenia Padilla, ha decidido dar la cara para explicar qué ocurrió realmente durante este tiempo de aislamiento voluntario.

Esta entrevista en '¡De Viernes!' ha servido para que la audiencia comprenda el proceso de sanación de una mujer que llegó a tocar fondo debido a la sobreexposición. En su intervención, ha repasado desde sus inicios accidentales hasta su nueva realidad vinculada a la fe y al trabajo en la empresa de su familia. A pesar de haber regresado al plató, ha dejado claro que su visión de la vida ha cambiado radicalmente, priorizando su bienestar psicológico por encima de cualquier cuota de pantalla o éxito efímero.

El origen accidental de Ylenia Padilla y su turbulenta etapa en Gandía Shore

El origen accidental de Ylenia Padilla y su turbulenta etapa en Gandía Shore
El origen accidental de Ylenia Padilla y su turbulenta etapa en Gandía Shore | Fuente: Telecinco

Muchos espectadores recordarán su irrupción en el reality que la lanzó a la fama, pero pocos conocen que la llegada de Ylenia Padilla al medio fue fruto del azar. Durante la conversación, relató que conoció a Labrador a través de las redes sociales y que el destino los unió en un momento concreto. Él ya formaba parte de una agencia y fue seleccionado para el programa, animándola a ella a presentarse al casting que se realizaba en su ciudad natal. “Fue totalmente de casualidad. Conocí a Labrador por las redes, nos gustamos y en ese momento, conectamos, Dios sabe por qué... Él estaba apuntado a una agencia y le llamaron para participar en el programa. Me lo contó y dio la casualidad de que ese casting también se hacía en Benidorm. Se lo dije y me dijo: “Hazlo, por favor”. Me apunté y me cogieron. Al final fui, creas que o no, por una ilusión, llámalo amor, estábamos ilusionados”, recordó la protagonista.

Publicidad

Sin embargo, el paso por aquel formato dejó una huella agridulce en Ylenia Padilla. Denunció que la edición no siempre fue justa y que la protección de la cadena no se repartió por igual entre los participantes. Según sus palabras, se emitieron apenas once capítulos de cuarenta minutos de un total de treinta y un días de grabación continua, lo que sesgó la percepción del público. “Realmente fueron treinta y un días, veinticuatro horas, y se emitieron no sé si diez u once capítulos de cuarenta minutos. La imagen no la edito yo... Sí hice muchas cosas, pero a otros se les protegió muchísimo, porque ellos decían barbaridades, también hacían cosas muy violentas, pero los dejaban. Nosotras fuimos las que más recibimos. No nos protegieron (...) Si no hubiese hecho eso, hoy no estaría aquí, no habría aprendido tanto de la vida, no habría tenido posibilidad quizá de evolucionar. También me trajo cosas buenas”, analizó.

La decepción personal con Labrador y el fin de su amistad con Belén Esteban

Uno de los puntos más espinosos fue su relación con su excompañero de reality. Ylenia Padilla admitió que entró al programa con una ilusión sentimental que se desmoronó rápidamente debido al comportamiento de él. “Vas con ilusión por un chico, pero al final el formato es lo que es. Labrador realmente en ese programa se portó muy mal conmigo. Me decía muchísimas cosas horrorosas que luego se cortaban y solo se ponía mi reacción dejándome a mí como loca. Se portó mal, la verdad. Yo no fui una santa, pero él era el que empezaba. Luego desde fuera ver cómo a lo mejor se tiraba a otras en un baño y luego se metía en mi cama, pues fue duro...”, confesó.

Tras años de distanciamiento y un breve periodo de "circo televisivo", confirmó que recientemente han retomado el contacto cordial y que él le pidió disculpas: “Durante varios años no hemos tenido nada de relación. Al principio fue un poco tormentoso, un poco de circo televisivo. Pero después de 'Gandía Shore', nunca hemos vuelto a tener nada íntimo. Y bueno, a raíz del reality de los gemelos, que nos querían meter a los dos juntos, pues sí que hemos retomado un poco más las conversaciones. Hemos hablado bastantes noches. Y bien, la verdad. Ahora ya somos más maduros. También tengo que decir que Labrador una vez me pidió perdón por lo mal que se portó, y eso le honra”.

Por otro lado, abordó su ruptura con Belén Esteban. Lo que pareció una unión inquebrantable tras su paso por el concurso de convivencia terminó diluyéndose al apagarse las luces de los estudios. “Conectamos muchísimo en el reality. Nos sentimos como que teníamos cosas parecidas, nos apoyamos bastante. Pero la amistad fue más televisiva que otra cosa. Esa es la verdad. Nos teníamos muchísimo cariño, en plató nos hemos apoyado, pero fuera de la tele ya no. Una vez se apagó el foco y dejé la televisión, se acabó. No te quiero decir que algún día la vea y volvamos a hablar y quién sabe, pero esta es la realidad”, explicó con honestidad sobre el fin de su vínculo con la "princesa del pueblo".

El agotamiento mental y la enfermedad crónica derivada de la fama

El agotamiento mental y la enfermedad crónica derivada de la fama
El agotamiento mental y la enfermedad crónica derivada de la fama | Fuente: Telecinco

La carrera de Ylenia Padilla alcanzó su punto álgido con su entrada en otros formatos de Mediaset y el lanzamiento de su éxito musical. No obstante, el precio de ser un producto de consumo masivo fue devastador. Reveló que la gestión de la popularidad la rodeó de personas interesadas. “No es fácil. La verdad que nadie te enseña a gestionar la fama. Siempre son muchas hienas dispuestas a aprovechar. Entonces, es más difícil de gestionar toda la gente que quiere sacar cosas de ti y decidir que sí, que no, con quién sí y con quién no, que la misma fama”, detalló.

Este ritmo frenético de Ylenia Padilla derivó en problemas de salud serios. El constante acoso de la prensa y la falta de privacidad generaron en ella un cuadro de estrés y ansiedad que se volvió crónico. “Ese 'Gran Hermano' lo vio casi toda España. O sea, ese fue el boom máximo, todo el mundo me paraba por la calle, no podía hacer nada. Ya la prensa me empezó a perseguir. Ahí empezó el estrés crónico. Una ansiedad crónica porque es difícil gestionar tantas cosas a la vez. Me ha durado años... La terapia te enseña a gestionar tu mente, pero no sé por qué lo gestionaba todo yo sola. Vas tapando heridas con cosas superficiales y banalidades, y eso al final llega un momento que tiene que reventar por algún lado”, relató sobre el origen de su crisis personal.

El rechazo a su propia imagen, el motivo de su retirada radical y la nueva realidad de Ylenia Padilla entre la inmobiliaria y la fe

La decisión de abandonar los medios no fue un arrebato, sino una medida de autoprotección extrema. Ylenia Padilla llegó a un punto en el que no podía tolerar su propia presencia en pantalla, hasta el extremo de destruir su televisor para no enfrentarse al personaje en el que se había convertido. “No fue una desaparición, fue protección. En mi casa no hay televisión, la reventé hace años. No podía ni verme en televisión. No lo soporto. Esa persona no soy yo. Después de estar en todas partes, necesitaba no estar en ninguna. Sentía que se me humillaba, se me pisaba, se me utilizaba, queriendo sacar mi peor lado”, confesó con crudeza.

Publicidad

Sintió que la industria la reducía a una caricatura, ignorando sus otras capacidades. “Digamos que mi bienestar personal dejó de estar en sintonía ya con esa dinámica. Que hasta el momento era constructivo para mí, cogía tablas, aprendía cosas, pero llegó un momento en el que el espectáculo pasó por encima de mi persona. No me sentía a gusto ni valorada ni feliz. Sientes que tienes que cumplir lo que otros quieren de ti. Pero también es culpa mía por no poner límites a tiempo”, admitió, añadiendo que se cansó de ser "la payasa" del plató: “Se me intentaba reducir solo a la payasa, como si no tuviese capacidades más allá de hacer gracia. Ya no estaba feliz y la gente me lo notaba... Era la misma dinámica tóxica que ya dejó de ser constructiva para ser solo destructiva. Entonces, como sentía que no podía crecer más, pensé que lo más honesto para el público, para los jefes y para mí misma era echarme a un lado. Y así fue”.

En la actualidad, la vida de Ylenia Padilla transcurre lejos de los focos y cerca del negocio de su familia, trabajando en una inmobiliaria. Ha encontrado en la introspección y en la lectura de textos como la Biblia un refugio necesario para recomponer su mundo. “He recuperado la vida privada, la calma… A veces necesitamos momentos para nosotros para estar en silencio y reencontrarse con quien eres realmente. He recuperado calma, silencio... y era muy necesario. He tenido un tiempo de instrospeccion muy profunda. Hubo un momento en el que vi que mi mundo se derrumbaba ante mis pies, y tienes que recomponerte. Ahora estoy bien, trabajo en el negocio familiar, una inmobiliaria”, detalló.

A pesar de las polémicas que la han rodeado por sus opiniones en redes sociales, donde asegura haber sido víctima de un "marketing ideológico" que buscaba castigar su discrepancia, mira al futuro con nuevos proyectos. Su gran sueño es publicar un libro sobre temas psicológicos y espirituales. “He empezado a escribir mi propio libro sobre temas neurológicos, emocionales, psicoanálisis, alquimia, hermetismo, mitologías variadas y sobre todo también la Biblia. Esa a mí me ayuda un montón. Siempre se me ha dado muy bien escribir, aunque a veces no se me note hablando por mis formas, o por el personaje. Me encantaría poder transmitir mi visión de todo esto. No sé si seré capaz, pero voy a intentarlo”, concluyó. Aunque Ylenia Padilla no cierra la puerta definitivamente a colaborar en televisión, tiene claro que solo lo hará si la dinámica es constructiva.