Durante su estancia, recorrerán Pekín y Chengdú, participarán en actos oficiales, culturales y con la comunidad española, y estarán con el presidente Xi Jinping y su esposa, Peng Liyuan. La experta en protocolo Diana Rubio analiza para Semana, la importancia del viaje, los roles de los monarcas, la posible presencia de la Princesa Leonor y la tradición de la tiara en cenas oficiales.
¿Qué se espera del viaje de los Reyes a China? Si la semana pasada los Reyes Felipe y Letizia ejercieron como anfitriones del Sultán de Omán en su visita oficial a España, ahora ellos son los invitados. Este viaje de Estado comenzó este domingo 9 de noviembre y se extenderá del 11 al 13 de noviembre. Estarán acompañados por el ministro de Asuntos Exterior, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, y por el ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo.
La visita se enmarca en la celebración del vigésimo aniversario de la Asociación Estratégica Integral entre España y China. Todavía no se conocen todos los detalles de la agenda que comienza el día de hoy, aunque sí se sabe que los monarcas visitarán Pekín y Chengdú. En la capital china se producirá una recepción oficial del presidente Xi Jinping y su esposa, Peng Liyuan. Se trata de una ceremonia de bienvenida organizada por las autoridades locales y que tendrá un marcado carácter diplomático.
La importancia estratégica del viaje de los Reyes a China
Diana Rubio, experta en protocolo y Casa Real, explica para Semanla que “un viaje de Estado es la máxima expresión del vínculo diplomático entre dos países”. Añade que “representa no solo un gesto de cortesía, sino una herramienta de política exterior de primer nivel. Su importancia radica en que consolida relaciones estratégicas al más alto nivel, y transmite un mensaje de respeto y cooperación entre naciones. Además, proyecta la imagen del país visitante y refuerza su posición internacional a través de la presencia de su Jefatura del Estado”.
Rubio subraya que “un viaje de Estado de los Reyes a China tiene una trascendencia significativa. China es un actor central en la economía global y un socio estratégico para la Unión Europea”. Por eso, más allá de los actos oficiales, estas visitas tienen un peso real en las relaciones diplomáticas y económicas.
El proceso de planificación, según Rubio, “puede llevar meses” y requiere coordinación entre la Casa de Su Majestad el Rey, el Ministerio de Asuntos Exteriores, la Presidencia del Gobierno y las embajadas implicadas. La decisión sobre qué países visitar “se toma de manera coordinada entre el Gobierno y la Casa Real, atendiendo a razones estratégicas, políticas, económicas y simbólicas. Una vez decidido el destino, se diseña una agenda que combina actos institucionales, económicos y culturales, cuidando hasta el más mínimo detalle de protocolo, seguridad y representación”.
Roles de los Reyes durante la visita
En este tipo de viajes, “el Rey, como jefe del Estado, es el protagonista institucional del viaje y quien representa formalmente a España ante el país anfitrión”, asegura Rubio. Por su parte, “la Reina desempeña un papel esencial en el ámbito social, cultural y comunicativo, aportando cercanía, elegancia y sensibilidad”. Su presencia permite “fortalecer la dimensión humana de la diplomacia y proyectar una imagen moderna y cohesionada de la Corona”.

La agenda de Letizia suele incluir actividades vinculadas a la educación, la cultura, la salud o la cooperación internacional. Rubio recuerda que en el viaje de Xi Jinping a España, los Reyes “visitaron el Teatro Real ya que la primera dama china fue cantante de ópera, y coincidieron con los ensayos de Madama Butterfly”.
La tiara de la Reina y la Princesa Leonor
¿Letizia lucirá la tiara en alguna cena oficial? Diana Rubio aclara que: “probablemente sí, si se celebra una cena de gala, como es habitual en las visitas oficiales de máximo rango, aunque la decisión final la tiene la reina. En ese contexto, la etiqueta suele ser de gran gala, lo que conlleva tiara y condecoraciones. Es un símbolo de respeto al país anfitrión y una muestra de la solemnidad del encuentro. Es el momento en el que se muestran las condecoraciones que, si consideran ambos países, se han intercambiado también”.
Sobre la Princesa de Asturias, Rubio comenta que “no sería descabellado, sino una evolución natural. De hecho, en los próximos años es previsible que la Princesa de Asturias empiece a acompañar a sus padres en actos internacionales seleccionados. Sería una manera de introducirla en la diplomacia de Estado, de familiarizarla con los códigos del protocolo y de reforzar su proyección institucional”. También agrega que “su participación se haría de manera gradual, cuidadosamente planificada y con un claro componente formativo”.







