Si has subido de peso y no cambiado tu dieta, tu cuerpo puede estar enviándote mensajes alarmantes, de la presencia de enfermedades.
5Depresión o ansiedad
Cuando estás estresado, estás en modo de lucha y obtienes mucha adrenalina y mucho cortisol, lo que no ayuda con tus niveles de energía y almacenamiento de grasa. Es como si corrieras 5 kilómetros y te persiguiera un tigre, ahora tienes hambre. El estrés te hace subir una talla más ¿lo sabías?
Si sus niveles de cortisol permanecen altos durante largos períodos de tiempo, tu cuerpo continúa almacenando grasa, lo que puede ocasionar que hayas subido de peso.
Si estás constantemente triste o ansioso, tienes problemas para dormir, te sientes cansado o pierdes interés en las cosas que solías disfrutar, habla con tu médico o consulta a un psicólogo que pueda ayudarte a recuperarte (si estás estresado).
