El calabacín es uno de los vegetales de más rápida cocción que puedes utilizar en la cocina. Su alto porcentaje de agua hace que en tiempo récord esté completamente cocido; además, su suave sabor y agradable textura al paladar, lo hacen el alimento ideal para consumir crudo y con apenas algo de aderezo. Usándolo como protagonista principal, es posible lograr platos llenos de sabor y color. Su versatilidad da para todo, y es por ello que para preparar un rico puré, el calabacín dice presente para una increíble cremosidad y sabor.
9Tritura y dale forma al puré de calabacín
Una vez que las verduras estén completamente cocidas, añade un poco de sal y rectifica su sabor. Procede a triturarlas muy bien y determina si es necesario añadir o no un poco más de agua o caldo.
El puré quedará con una consistencia increíblemente cremosa que todos amarán. Como te he comentado hace algunas líneas, lo mejor de añadir solo pocas cantidades de líquido inicialmente, es que siempre se puede añadir un poco más al final; mientras que, si añades demasiado y queda de consistencia aguada, es imposible recuperarlo.
