Eurovisión no está para fiestas, pero acaba de apuntarse un invitado inesperado: Canadá. La UER ha confirmado que la televisión pública CBC/Radio-Canada debutará en el festival en la edición de 2027, la primera que se celebra en Bulgaria. Hacía doce años que nadie nuevo entraba al cotarro, y lo hace en un momento en el que las audiencias han caído 35 millones de espectadores respecto a la edición anterior. Vamos, que llega como el amigo que se apunta a un grupo de WhatsApp que está a punto de cerrar.
Qué trae Canadá al festival más polémico de Europa
Canadá participará desde semifinales, con las mismas reglas que cualquier otro país miembro. Nada de pase directo a la final: tendrá que ganársela. La CBC, que ya emite Eurovisión desde hace años, ha recibido la membresía de pleno derecho en la última Asamblea General y eso le da vía libre para mandar cantante, puesta en escena y toda la parafernalia. Es un movimiento geopolíticamente curioso: un país americano, con tradición eurovisiva solo en comunidades muy concretas, se mete en la pompa del viejo continente.
El hype en redes ha sido inmediato, aunque dividido. Los fans más acérrimos sueñan con una Céline Dion 2.0 (que ganó Eurovisión en 1988 por Suiza), pero los más puristas se preguntan si el festival perderá definitivamente su esencia. Lo que está claro es que la UER necesita músculo internacional para tapar los agujeros de una crisis que ya es estructural.
Una audiencia en caída libre y un boicot que sigue coleando
La edición de 2026 se dejó por el camino 35 millones de espectadores. Una sangría. Y todo mientras varias televisiones públicas —entre ellas RTVE— mantienen su pulso y no participan por la presencia de Israel en el certamen. España, Países Bajos, Irlanda, Eslovenia e Islandia son bajas que duelen, y la UER no ha movido ficha para resolver el entuerto. La entrada de Canadá parece un parche de imagen más que una solución de fondo.
Aun así, la CBC no ha puesto condiciones políticas públicas sobre la participación israelí, lo que le allana el camino. De momento, Eurovisión 2027 tendrá un mapa más amplio pero también un sofá vacío en el sofá de las votaciones. Y el minuto de gloria de Canadá, que se estrena en Bulgaria con el foco mediático que el festival ya no garantiza en Europa, pero sí en Norteamérica.
Eurovisión necesita más que nunca un golpe de efecto, y Canadá puede ser la excusa perfecta para mirar hacia otro lado.
Por qué esto importa (o quizá no) en pleno apagón televisivo
En 2015, Australia entró como miembro asociado y ya es carne de Eurovisión sin estar en Europa. La diferencia es que Australia se lo tomó muy en serio y ha hecho buenos papeles. Canadá tiene ahora el espejo canguro: puede llegar y competir o quedarse en mera anécdota. La música canadiense pop y urbana tiene un tirón brutal —en la redacción ya hacemos porras sobre si mandarán a alguien con distribución internacional antes de soltar el single—, pero el público europeo no compra solo calidad: compra narrativa y teatralidad. Y ahí Canadá es una incógnita.
Al final, la llegada de Canadá huele a movimiento desesperado por mantener a flote el festival más visto del mundo que ha dejado de ser el más visto del mundo. Los datos de audiencia mandan, y la UER ha echado mano de un comodín que no esperaban ni los eurofans más informados. La edición búlgara de 2027 tendrá un sabor agridulce: debut ilustre, ausencias incómodas y un futuro a medio gas. Por cierto, el plazo para que RTVE revea su postura sigue abierto, aunque cada vez menos gente cree que vaya a volver. Y sin España, el golpe de audiencia en nuestro país será otro mordisco.
El detalle que nadie está contando: el sistema de voto semipúblico —con jurado y televoto— lleva años generando suspicacias, y ahora con menos países europeos implicados, la influencia del televoto se diluye. Si Canadá logra colarse en la final, será por músculo musical o por un lobby que aún no conocemos. Ojalá sea por lo primero.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? Canadá se une a Eurovisión en 2027, primer país nuevo desde Australia.
- 🔥 ¿Por qué importa? El festival ha perdido 35 millones de espectadores y España sigue sin participar.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Si RTVE no vuelve, veremos Eurovisión sin nosotros y con Canadá de telonero.



