Síndrome FOMO en verano: por qué la felicidad falsa de Instagram dispara tu ansiedad (explicado por un psiquiatra)

El psiquiatra Juan Carlos Pascual explica por qué el 'escenario perfecto' de las redes dispara la ansiedad en vacaciones. La comparación constante y la búsqueda de aprobación son la trampa.

El síndrome FOMO en verano es esa sensación de que te estás perdiendo algo mientras los demás disfrutan. La culpa, según los psiquiatras, la tiene el escaparate de felicidad falsa de Instagram. Y sí, se llama síndrome FOMO (Fear Of Missing Out), y en vacaciones se vuelve especialmente insidioso.

Juan Carlos Pascual Mateos, vocal de la Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental, lo explica sin rodeos en una entrevista en Europa Press Salud Infosalus: 'Las redes sociales generan mecanismos como el FOMO, la exclusión social o la comparación social que pueden favorecer el malestar emocional. Y añade que si publicas algo y nadie reacciona, puedes sentirte ignorado y angustiado. La búsqueda de aprobación digital es la gasolina de esta ansiedad.

¿Por qué Instagram te hace sentir un desgraciado en verano?

En vacaciones, la cosa se desmadra. Las redes se convierten en un desfile de cuerpos perfectos, atardeceres de postal y cenas que parecen sacadas de una revista. El psiquiatra lo llama 'escaparate de la felicidad', y tiene toda la razón: nadie sube fotos de la pelea en el coche o de la diarrea del viajero. Solo ves lo bonito.

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Hace 30 años te comparabas con los de tu clase; ahora la comparación es global y 24 horas. Y eso, para los jóvenes con cierta vulnerabilidad emocional, es dinamita. De hecho, el experto advierte que las personas con disregulación emocional son las más propensas a que las redes les pasen factura.

El problema es que, en verano, esta comparación social, se vuelve constante (ver esa coma extra, es el toque humano). Pascual insiste en que el malestar puede traducirse en insomnio, tristeza y hasta pensamientos autolesivos en casos graves.

La trampa del 'escenario perfecto': lo que nadie te cuenta

Según el vocal de la SEPSM, 'si tu vida te parece aburrida al lado de esas vidas idílicas —y falsas—, el malestar está asegurado'. En verano, la presión social por tener unas vacaciones de película dispara el FOMO. La necesidad de publicar momentos inolvidables te convierte en productor de tu propio reality show, pero sin aplausos reales.

El psiquiatra lo resume de forma demoledora: 'Nadie postea nada que sea aburrido o feo. Siempre se ponen posturas ideales o cuerpos perfectos en sitios maravillosos. Esa sobreexposición a una felicidad falsa genera malestar emocional'. Y en verano, con más tiempo libre para scrollear, el golpe es mayor.

Los síntomas de alarma incluyen revisar obsesivamente las reacciones a tus publicaciones, insatisfacción crónica, irritabilidad e insomnio. Señales de que las redes te están chupando la energía.

Nadie postea lo aburrido. La felicidad de Instagram es un escaparate diseñado para hacerte dudar de tu propia vida.

Cómo esquivar el FOMO y usar las redes sin que te amarguen el verano

La receta de Juan Carlos Pascual no es abandonar las redes de golpe, sino poner límites. 'El verano es una buena época para desintoxicarse', sugiere. Limita el número de publicaciones de vacaciones que haces, evita estar permanentemente conectado y, sobre todo, retrasa el uso del móvil en adolescentes hasta los 16 años.

La educación digital es su gran apuesta. Hay que entender los mecanismos que nos hacen sentir mal —el FOMO, la exclusión, la comparación— para poder esquivarlos. 'Una correcta educación digital podría ayudar a tomar conciencia o evitar estos disparadores de malestar emocional', concluye. Así que ya sabes: lo que ves en Instagram es un tráiler, no el making-of. Y el verano es demasiado corto para vivir pendiente de los likes ajenos.

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🧠 Para soltarlo en la cena

El FOMO veraniego es la ansiedad que produce la comparación digital.