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Goirigolzarri cree que el peso de directivos de Bankia tras la fusión es razonable

El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, considera que el resultado final del conjunto de posiciones y el peso de directivos de Bankia en el organigrama de la nueva CaixaBank es «razonablemente equilibrado» considerando las dimensiones de ambas entidades.

Así lo ha manifestado Goirigolzarri en respuesta a los intervinientes en la que ha sido la duodécima y última junta general de Bankia en solitario, una cita en la que muchos accionistas se han mostrado emocionados.

Goirigolzarri ha explicado que el sistema de valoración de directivos se ha basado, en parte, en más de 2.200 entrevistas realizadas, un complemento que considera «positivo y loable». En cualquier caso, se tendrán en cuenta además otros criterios como la propia historia de cada una de las personas, su formación, sus resultados y sus conocimientos.

En el encuentro han pedido turno de palabra una decena de representantes sindicales y de grupos de accionistas, algunos de los cuales han sido bastante duros con sus declaraciones referidas a la actuación del consejo en los últimos años y a cuyo presidente, que también lo será en el grupo resultante, han pedido poner en valor a los empleados de Bankia.

Varios sindicatos han criticado que la representación de los profesionales de Bankia en el equipo directivo de la nueva CaixaBank sea «minúsculo». «No hemos empezado bien, presidente. La plantilla de Bankia no se lo merece», ha dicho Ángel Bartolomé (ACCAM-Bankia).

En esta misma línea, Jorge Terrasa (ACB-Bankia) ha pedido que el nuevo equipo directivo ya anunciado no sea el futuro de lo que le espera a los profesionales de Bankia.

Otros representantes sindicales, como UGT, CCOO, SATE, CGT o ASIP, han insistido en sus intervenciones en la importancia de que el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) contemple indemnizaciones atractivas, salidas no traumáticas, prejubilaciones, voluntariedad total y alargamiento de los plazos.

RIESGO MEDIÁTICO SI SE CREA UN CLIMA DE CONFLICTO CON EL ERE

Además, han advertido de que con la «importante» participación del Estado en el nuevo grupo, que será del 16%, no se puede correr el riesgo mediático ni reputacional de crear un clima de conflicto con la plantilla a la hora de negociar el ERE.

A su vez, han insistido en conseguir una verdadera equiparación de las condiciones laborales y armonización de la previsión social entre los trabajadores de Bankia y Caixabank. Los sindicatos han subrayado que lucharán por que esta homologación sea real y no engañosa.

Ante estas advertencias, Goirigolzarri ha asegurado que la posición del banco en la interlocución con los representantes de los trabajadores para el ERE será la de buscar un acuerdo mayoritario, que en la medida de la posible sea por voluntariedad y que la aplicación de los criterios sean absolutamente meritocráticos, independiente de la entidad de procedencia.

«Es cierto que una fusión siempre supone en el corto plazo atravesar por momentos no sencillos, será necesario adaptarse al nuevo proyecto y a las necesidades derivadas del redimensionamiento», ha reconocido el presidente de Bankia, añadiendo que en breve se producirá el cierre de la fusión y se comenzará el proceso de análisis para acometer la reestructuración.

Este mismo espíritu es que el Goirigolzarri pretende que guíe en la búsqueda de armonización de las retribuciones y condiciones laborales. «Encontraremos soluciones acordadas y razonables», ha apostillado.

Durante la cita, los accionistas han aprobado la totalidad de los distintos puntos del orden del día. Hasta 513 accionistas han estas presentes, representado cerca del 65,532% del capital, mientras que la participación total ascendió al 78,879%, dentro del mínimo legal para la aprobación de las propuestas previstas.