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La receta más fácil y rápida para hacer unos churros caseros en 20 minutos

En España no hay lugar en el que no se preparen los tradicionales churros o porras. Deliciosos, tanto en el norte como en el sur de la península los churros son un aperitivo siempre bienvenido en un desayuno o una merienda suelen ser acompañados de un buen chocolate caliente o, simplemente de un café con leche.

Este rico postre dulce, apetitoso, sencillo y ligero, no es más que una masa a base de harina, agua y sal, la cual se fríe en abundante aceite y es servida al instante espolvoreada en azúcar. La sencillez de sus ingredientes y el proceso no refleja lo bueno y arraigado en la cultura española de esta receta. Es de origen morisco, Quevedo y Lope vega hicieron mención en sus textos.

¿Cuándo aparecieron en el diccionario?

¿Cuándo aparecieron en el diccionario?

Años después aparece en el diccionario general de cocina en el año 1892. A pesar de ser un elemento común en la gastronomía de todas las comunidades, hay muchas y sutiles diferencias en su manera de preparación según la región donde se realicen. La forma puede ser recta, en lazo o en palo pueden ser rellenos de ganache de chocolate, crema pastelera o dulce de leche o solo espolvoreados con azúcar.

En esta ocasión te enseñaremos a cómo preparar unos churros caseros, estos pueden hacerse con la ayuda de una máquina de hacer churros ya que es la mejor manera de comprimir la masa para así poder evitar problemas a la hora de freírlos, no deja que se formen burbujas de aire, es la mejor inversión sin duda. Sin embargo, si no posees una churrera puedes ayudarte de una manga pastelera y una boquilla con forma de estrella. Así podrás hacer unos buenos churros en casa con menos grasa.

Ingredientes

  • 250 gr de harina de trigo todo uso (también se puede hacer con harina de panadería)
  • 250 gr de agua
  • 1 cucharadita de sal (8 gramos aproximadamente)
  • Azúcar para espolvorear
  • Aceite de oliva suave para freír o aceite de girasol
  • Papel absorbente de cocina
  • Una churrera manual o una manga pastelera con boca fina

Preparación

  • Ponemos la harina en un bol amplio. En una cazuela calentamos el agua con la sal.
  • Cuando empiece a hervir la vertemos directamente y de una sola vez sobre la harina. Con una cuchara de madera integramos la harina con el agua. Nos quedará una masa muy pegajosa y bastante compacta.
  • Ahora vamos a introducir esta masa en una churrera o manga pastelera. Este paso es fundamental para que los churros te salgan bien y no tengas problemas con ellos a la hora de la fritura. La churrera compacta la masa y elimina el aire. Esto evita que los churros luego nos salten en el aceite, por eso es un paso muy importante. Si tenéis máquina para hacer churros la rellenáis con la masa.
  • Si no tenéis opción de hacer los churros con churrera, tenemos otra posibilidad, una manga pastelera con una boquilla en forma de estrella. Aunque no es lo recomendable, pues no quedan igual que con churrera. Aun así, hay gente que ha conseguido hacer buenos churros con manga. Las mangas pasteleras pueden ser de plástico desechable. Podéis encontrarlas en tiendas de utensilios de repostería o tiendas online de repostería creativa.
  • Vamos haciendo las porciones de churros con la masa cruda sobre un paño de cocina en la encimera. En una forma de que se vaya enfriando la masa y evitar que se abran o estallen durante la fritura.
  • Ponemos al fuego una sartén con abundante aceite de oliva muy suave o aceite de girasol.
  • Cuando esté caliente introducimos las porciones de masa para freír. Antes de freír hay que medir la temperatura del aceite (a ser posible), entre 195º y 200º C para los churros.
  • Cocinamos a fuego medio para evitar que los churros se queden crudos por dentro.
  • Si vas a emplear manga pastelera para hacer los churros, ten mucho cuidado a la hora de freír, pueden saltar.
  • Una vez fritos retiramos a una bandeja con papel de cocina para absorber el exceso de aceite.
  • Servimos espolvoreados de azúcar blanquilla o azúcar glass (en polvo).

Sugerencias

  • El resultado final es un churro crujiente y poco grasiento. Indicado para el desayuno de un fin de semana, para una merienda o también para picar. Puedes compartirlo en familia, sobre todo a los niños en casa, les encantara y mas si es acompañado por un chocolate caliente. Este es un churro casero que no tiene nada que ver con los aceitosos churros de las ferias.  
  • Si te sobran, por supuesto, se pueden poner en el congelador, siempre en crudo (no fritos). Para esto lo hacemos con las croquetas, los colocamos en una bandeja, dejándolos separados para que no se peguen entre sí. Una vez la pasta este dura, se podrán almacenar en bolsas.  
  • Si utilizaras una manga pastelera, asegúrate de haberle quitado el aire a la masa que le vayas a introducir. Si haces churros sin una churrera, los churros tienden a explotar. Si decides intentarlo, asegúrate de tapar la sartén dejando una pequeña apertura para que no haya condensación y mantente a una distancia razonable del fuego.
  • Como variante tenemos las porras que se fríen como una rosca grande que luego se corta en tiras más pequeñas. Mejor que freírse en porciones pequeñas directamente. Otra de sus diferencias es que suele añadirse levadura a su masa y ésta se deja reposar unos minutos antes de la fritura.
  • Sean porras o churros, lo que se les pide y marca la diferencia entre los que son buenos y los que no, es que sean crujientes, que no resulten grasientos y que no sepan a harina cruda.

Los churros son muy sencillos de preparar y puedes hacerlos desde la comodidad de tu casa sin ninguna dificultad. La receta lleva ingredientes que solemos tener en casa sólo hay que proponérselo y en pocos minutos los preparamos junto con un chocolate que nos servirá de desayuno o merienda para cualquier tarde fría de invierno nos puede servir para darnos este gustazo.