Un estudio estima que hay 1.300 millones de trastornos músculo-esqueléticos en todo el mundo

Un estudio publicado en la revista ‘Arthritis & Rheumatology’ ha revelado una alta carga en todo el mundo de trastornos músculo-esqueléticos, que afectan a los músculos, tendones, ligamentos, huesos y articulaciones, pueden afectar gravemente a la salud física y mental de las personas, y son especialmente frecuentes entre los adultos que envejecen.

El equipo determinó que en 2017 había aproximadamente 1.300 millones de casos prevalentes y 121.300 muertes debidas a trastornos musculoesqueléticos, así como 138,7 millones de años de vida ajustados en función de la discapacidad, o el número de años perdidos por mala salud, discapacidad o muerte prematura. La carga de estas enfermedades generalmente aumentaba con la edad para ambos sexos, era más frecuente entre las mujeres y era mayor en los países desarrollados.

Aunque muchos investigadores están estudiando estas condiciones y sus tasas en diferentes regiones del mundo, ningún estudio hasta la fecha ha proporcionado una visión general de la carga de todos los trastornos musculoesqueléticos.

Ahora, estos investigadores estadounidenses han examinado los datos del estudio sobre la carga mundial de morbilidad de 2017, en el que se evaluó el alcance de las enfermedades y los traumatismos en 21 regiones y 195 países y territorios entre 1990 y 2017. Los trastornos musculoesqueléticos incluían la artritis reumatoide, la osteoartritis, el dolor de espalda baja, el dolor de cuello, la gota y otras afecciones conexas.

«Nuestro estudio describe en un solo documento la enorme carga mundial de la discapacidad debida a afecciones musculoesqueléticas. Estas afecciones están poco reconocidas a pesar de sus enormes costos para las personas, la economía y el sistema de salud. Además, con el tiempo no se ha producido una disminución significativa de la carga que suponen estas condiciones, lo que significa que todavía no se hace suficiente hincapié en la solución del problema», explica la doctora Rachelle Buchbinder, autora principal del Instituto Cabrini y la Universidad de Monash (Australia).

Los autores señalan que las administraciones deben ser conscientes de la magnitud de este creciente problema, especialmente a la luz del rápido envejecimiento de las poblaciones en todo el mundo. «Se necesita una respuesta global, y ésta debe integrarse con otras estrategias que puedan abordar algunos de los modificables e importantes factores de riesgo de los trastornos musculoesqueléticos, como la obesidad, la mala nutrición, el tabaquismo y el sedentarismo. Asimismo, debería hacerse hincapié en la reducción de la atención de bajo valor para algunas de las afecciones más gravosas, como el dolor lumbar y la artrosis, que contribuyen al problema», señalan.

Los autores también han subrayado la necesidad de contar con métodos normalizados para reunir datos sobre la prevalencia y las repercusiones de los trastornos musculoesqueléticos en todo el mundo.