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El Ayuntamiento inicia la remodelación de la plaza de Las Chumberas

La obra, que cuenta con un presupuesto de 164.000 euros, tiene un plazo de ejecución de cinco meses

 

El Ayuntamiento de La Laguna, a través del área de Obras e Infraestructuras que dirige Andrés Raya, llevará a cabo la remodelación de la plaza de Las Chumberas, una actuación que cuenta con un presupuesto de 164.839 euros y un plazo de ejecución de cinco meses. Las obras comenzarán de inmediato toda vez que se ha firmado ya el acta de comprobación de replanteo.

El concejal de Obras e Infraestructuras, Andrés Raya, explica que esta iniciativa “pretende hacer de la plaza de Las Chumberas un foco de atracción para vecinos y vecinas, un espacio público que permita revitalizar la actividad ciudadana en la zona y mejorar la cohesión social de todo el barrio”, y recuerda que la intervención tiene como objetivo principal completar la urbanización de la zona de la iglesia del Santísimo Redentor y dotar de servicios complementarios a la plaza, incluyendo la creación de un itinerario accesible con la incorporación de una rampa. Igualmente se mejorará la iluminación de la plaza y se completará su uso con un área de juegos infantiles.

El proyecto es obra del arquitecto Fernando Martín Menis, autor de la iglesia del Santísimo Redentor, abierta al culto el pasado mes de mayo y valedora de diversos reconocimientos internacionales. La remodelación de la plaza de Las Chumberas incluye una intervención sobre una superficie aproximada de 2.400 metros cuadrados, aunque la zona que se prevé urbanizar por completo comprende los alrededores de la iglesia, con una superficie de unos 1.400 metros cuadrados, a lo que se suman pequeñas intervenciones en la plaza del nivel superior, frente al Centro Ciudadano.

La actuación parte de la premisa básica de completar la urbanización de la zona, definir el recorrido peatonal en la zona centro del barrio y realizar pequeñas mejoras urbanas en la plaza del Centro Ciudadano. Para la iluminación del conjunto se dispondrá de cuatro grandes báculos ubicados en los extremos del recinto.

En la plaza se plantea una redistribución del mobiliario urbano, incorporando una mesa de ping pong fabricada en hormigón, la colocación de una serie de bancos que permitan disponer de un entarimado de madera que sirva de escenario para las fiestas del barrio, y una zona infantil. De esta manera, se pretende dotar a la plaza de una serie de elementos adicionales que sirvan de foco de atracción para el vecindario durante todo el año.

Dado el carácter de la obra, el proyecto trata de ser lo más neutro posible, con unas geometrías muy básicas, para que la nueva intervención no compita con la singular arquitectura de la iglesia. La principal problemática urbanística que presenta la obra reside en la topografía del terreno, debido a las grandes diferencias de cota existentes entre puntos muy cercanos. Para solucionar estos desniveles opta por la creación de una serie de muros de contención.