Alejandro Nieto destapa las trampas de Supervivientes: "Antes se podía robar comida, ahora solo polémicas"

El ganador de 2022 confiesa que en la isla se robaban croissants y otros bocados. Critica que el reality apuesta por el drama en vez de por la supervivencia.

Alejandro Nieto se ha sentado a hablar y ha soltado lo que medio Twitter llevaba años sospechando: en Supervivientes, cuando las cámaras no graban, alguno se hincha a croissants. El ganador de la edición de 2022 ha confesado en una entrevista con Infobae España que robar comida en Honduras era más fácil de lo que parece, y que él mismo se zampó un croissant relleno de carne que le supo a lotería.

No es un rumor de redes: es el propio Alejandro quien detalla cómo Kiko Matamoros aprovechaba los descuidos tras las pruebas de recompensa para pillar algo antes de que acabara en la basura. «Cuando llevas semanas pasando hambre entiendes perfectamente por qué pasan estas cosas», explica. Y no le falta razón.

Cómo se robaba comida en Honduras (y por qué lo entiendes)

El reality de Telecinco vende dureza extrema, pero los concursantes veteranos saben que la noche es su aliada. «Por la noche hay menos movimiento y siempre puede haber momentos en los que alguien aproveche un descuido», cuenta Nieto. Es decir, que el supuesto control férreo tiene más agujeros que un colador. Y lo cuenta sin dramas, casi como quien narra una anécdota de campamento.

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En Honduras, los concursantes se las ingeniaban para esquivar el hambre con pequeños hurtos que la producción no detectaba. «Una vez conseguí un croissant relleno de carne y para mí aquello fue como si me hubiera tocado la lotería», rememora. Vamos, que la isla no era tan isla como nos la pintan en prime time.

Pero más allá de la picaresca del robo de comida, Alejandro tiene claro por qué el formato ha perdido fuelle: «Se está apostando demasiado por la polémica». Ese es el meollo. El programa, que antes se sostenía sobre el hambre real, las pruebas físicas y la lucha por el fuego, ahora dedica minutos infinitos a discusiones recalentadas.

La gente quiere ver supervivencia, no broncas forzadas para rellenar minutos de emisión.

«Ahora muchas veces se intenta alargar conflictos o buscar broncas que ya estaban resueltas para generar más contenido», denuncia. Algo que, según él, explica la caída de espectadores. «La gente echa de menos más supervivencia y menos salseo». Y lo dice alguien que entró en la casa de Supervivientes cuando aún latía con fuerza el espíritu original.

No es un grito aislado. Otros ganadores como Omar Montes o Jorge Pérez también han señalado en su día que el reality se ha ido contaminando de un reality show al uso, más cercano a un plató de Telecinco que a los Cayos Cochinos. La jugada es arriesgada: si conviertes un concurso de resistencia en un patio de colegio con guardería, la audiencia se cansa rápido.

El reality se come a sí mismo: ¿hacia dónde va Telecinco?

Telecinco ha hecho de la polémica su sello, pero en la historia de Supervivientes los picos de audiencia llegaron cuando la supervivencia era real y las broncas, esporádicas. Hoy, con tramas tan artificiales como un conflicto por un plato de arroz, el espectador huele el guion a kilómetros. Alejandro, que ahora triunfa con su proyecto fitness junto a Tania Medina, lo resume sin pelos en la lengua: «Supervivientes está perdiendo su esencia».

El programa regresará en 2027, y la dirección sabe que debe elegir entre seguir inflando el drama o recuperar la autenticidad que conquistó a millones. Mientras, quienes vivieron aquella etapa dorada andan contando batallitas de croissants robados. Cosas que pasan en 2026.

El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Alejandro Nieto, ganador de Supervivientes 2022.
  • 🔥 ¿Cuál es el drama? Robar comida en el reality era más fácil de lo que se cree y el formato ahora abusa de polémicas forzadas.
  • 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque un exconcursante destapa las costuras del programa más duro de la tele.