Cuando Sony cerró el State of Play con más de 20 minutos de gameplay de God of War: Laufey, el chat de Twitch colapsó en directo. No era para menos. Santa Monica Studio ha tardado en dar el golpe en la mesa, pero lo ha hecho con una protagonista que llevaba años pidiendo a gritos su propio juego. Y no, no es Kratos.
Faye se come la pantalla (y a Kratos)
El gameplay arranca justo donde God of War (2018) dejó a Faye: reducida a cenizas. Pero aquí empieza lo interesante. La gigante despierta en el Everywhen, una especie de limbo mitológico donde dioses de distintos panteones compiten por el poder sin tregua. El combate es inmediato, brutal y muchísimo más ágil que cualquier cosa que hayamos visto en la saga. Faye se mueve con una fluidez que recuerda a los mejores hack and slash, pero con el peso narrativo que define a la franquicia.
A los mandos, la actriz Deborah Ann Woll (True Blood, Daredevil) presta voz y captura de movimiento. Su interpretación de una Faye atrapada entre la culpa, la determinación y una magia que falla en tierras hostiles es, sencillamente, de las que marcan época. El doblaje en castellano tendrá que sudar para igualarlo.
Mitologías cruzadas y el Everywhen como patio de recreo
Uno de los detalles más brutales del gameplay es la irrupción de Sekhmet y Begtse, deidades egipcia y mongola respectivamente, como enemigos. No es un cameo cosmético: sus diseños son imponentes, sus patrones de ataque varían por completo y dejan claro que el Everywhen no es un simple escenario de paso. Aquí cada panteón tiene sus propias reglas, y Faye tendrá que aprenderlas a hostias.
El blog de PlayStation lo define como "un lugar donde dioses despiadados de toda la mitología compiten por el poder en una tierra rebosante de magia peligrosa". Traducción: Santa Monica Studio se ha montado un sandbox mitológico sin complejos. Y funciona. La sensación de extrañeza, de estar lejos de Midgard, es constante. Incluso la magia de Faye se resiente, lo que añade una capa de vulnerabilidad que Kratos jamás tuvo.
Faye no es Kratos con otra skin: es una guerrera con una agilidad y un estilo de combate que dejan al Fantasma de Esparta a la altura del betún.
¿Dónde está Kratos? (y por qué no lo necesitamos)
Kratos aparece. Su voz resuena como un eco en la conciencia de Faye, y más tarde se materializa en una ilusión que la impulsa a seguir luchando. Pero es eso: un apoyo narrativo, un guiño. El peso de la aventura recae al 100% sobre Faye, y la decisión es un acierto absoluto. La saga necesitaba un relevo, y Laufey llega con una personalidad jugable que el espartano, con todo su carisma, ya no podía ofrecer.
El combate contra el jefe final del gameplay es un espectáculo. Magia, esquivas imposibles, combos aéreos... Faye hace cosas que Kratos jamás soñó. Y no es una exageración: el set de habilidades es más vertical, más rápido, más letal. Se nota que el estudio ha querido marcar distancias desde el minuto cero.
Compañeros con carisma y sin fecha de lanzamiento
Phranque, un cubo cósmico interpretado por Jack Quaid, y Rue, guardiana de una espada encantada a la que da vida Perlina Lau, acompañan a Faye. No son Atreus, y eso es bueno. La química entre los tres promete ser uno de los pilares emocionales del juego, con un tono más ligero que el de la saga nórdica, pero sin perder la épica.
¿Fecha de lanzamiento? Silencio absoluto. Santa Monica Studio no ha soltado ni un susurro. Lo dejamos en un "ya veremos".
Hype-O-Meter
Nivel de hype: 9/10. Gameplay de 20 minutos sin cortes, una protagonista con carisma y un mundo que mezcla mitologías como si fuera un crossover de Smash Bros. pero con pedigree narrativo. Si Sony no mete la pata con la fecha de salida, esto es GOTY 2027 en potencia.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? Santa Monica Studio ha mostrado 20 minutos de gameplay de God of War: Laufey, con Faye como protagonista.
- 🔥 ¿Por qué importa? La saga da un giro radical con un combate más ágil y un mundo mitológico compartido.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Apunta a compra de salida si eres fan; el hype está más que justificado.




