Si eres de los que disfruta de todo el sabor de los postres más tradicionales, seguramente en Carnaval no dejas de degustar las famosas orejas. Este dulce típico de las fechas carnestolendas y de todo el mes de febrero, es todo un gustico que no te puedes negar. Con su particular forma que recuerda a las orejas de los cerdos, este postre no debe faltar en tu mesa.
Preparar las emblemáticas orejas no tiene nada de complejo y si te gustan los pestiños, esta receta la vas a amar, ya que tienen algunas semejanzas en la forma de su masa y en su rico sabor. Ve por lápiz y papel y prepárate para disfrutar de esta receta que estoy segura, te va a encantar.
Un nombre particular para un postre de tradición

El nombre de este postre proviene precisamente de la forma que se les da. En la región de Galicia, cuna de este postre, la época de cuaresma coincide con la temporada de matanza. Es por esta razón, que a este postre en particular, se le da la forma característica de las orejas del cerdo. Además, la materia grasa de este postre, se obtiene precisamente de la manteca de este animal.
Aunque esta es su forma más emblemática, lo cierto es que hay quienes deciden hacerlas con una forma cuadrada, ya que se les hace más sencilla. Sin embargo, darle la forma tradicional, no tiene nada de complejo y usando un simple truco, las vas a poder preparar al más puro estilo de Galicia y de León.
Ingredientes que necesitas para hacer las tradicionales orejas de carnaval

Si hay algo que sobresale en este rico dulce típico del mes de febrero, es lo sencillos que son sus ingredientes; por lo tanto, además de tratarse de un rico postre lleno de tradición, es también muy económico de preparar.
Los ingredientes que necesitarás son: 2 huevos de tamaño pequeño, 50 ml de anís, 500 gramos de harina de trigo común (sin leudante), 5 gramos de sal, 100 gramos de manteca de cerdo, 120 gramos de azúcar pulverizada, ralladura de limón, 200 ml de agua templada, aceite para freír y azúcar pulverizada.
Comienza con la ralladura

La preparación de la masa de las orejas de carnaval es sumamente sencilla. Es por esta razón, que lo más recomendable es tener en orden todos los ingredientes que se van a utilizar.
Lo primero que debes hacer es tener al alcance de tu mano todo debidamente pesado y luego proceder a rallar el limón. Debes saber que, aunque el limón es quizás la fruta más utilizada para aromatizar la masa, no es la única.
Puedes elegir también naranja o mandarina, la que mejor se adapte a tus gustos. Al momento de rallarla, recuerda solamente sacar la parte de color de la piel y no la blanca, ya que esta tiende a dejar amargos los platillos y postres. Después de rallarla, reserva.
Mezcla los ingredientes húmedos

Pon en un bol el agua templada, la sal y lleva la manteca a derretir al microondas. Una vez que la manteca esté derretida, déjala atemperar y añádela al bol.
Con estos ingredientes ya en el bol, añade ahora la ralladura de limón. Mezcla todo e incorpora el azúcar, anís y huevos.
Integra todos los ingredientes hasta que logres formar una crema que no tenga ningún tipo de grumo. Ayúdate con un batidor de alambres para lograrlo.
El tipo de harina que debes usar para las orejas de Carnaval

Cada receta en la que se encuentra involucrada la harina de trigo, tiene la justa que se debe usar según el resultado que se quiere obtener. En el caso de las orejas, la mejor que puedes utilizar es la común.
Evita utilizar la bizcochona, ya que esta tiene un importante contenido de polvo de hornear e inflará las orejas.
Añade la harina a los ingredientes húmedos

Cuando tengas la mezcla de ingredientes húmedos lista, añade la harina poco a poco y ve integrándola poco a poco con el batidor de alambre y luego con las manos.
A medida que la amases con tus manos, notarás que la masa se siente suave, grasosa y bastante manejable. Si has preparado pestiños alguna vez, esta masa de aspecto húmedo te recordará esa consistencia.
Reposa la masa de las orejas de Carnaval y dale la forma

Es necesario dejar reposar la masa de las orejas de Carnaval, ya que de esta manera, será más fácil de estirar y de darle forma. Puedes dejarla dentro de la nevera por una hora y estará perfecta para trabajarla. Por supuesto, si la dejas por un par de horas adicionales, el resultado será mucho mejor.
Transcurrido el tiempo de reposo, pon la masa sobre una superficie y estírala para darle forma a las orejas. No utilices harina para evitar que se pegue al rodillo o a la superficie. Para evitar que se pegue, utiliza una pequeña porción de aceite untando este con delicadeza.
El grosor ideal de la masa de las orejas de Carnaval

Mientras trabajas la masa, es necesario que tengas en cuenta la forma tradicional de disfrutar las orejas de Carnaval. Estas se degustan mejor cuando quedan bien delgadas y con una consistencia algo crujiente; por tal razón, evita dejarlas muy gruesas.
Estira la masa formando láminas lo más delgadas que puedas. De ser posible, que te quede tan fina como un papel. De esta manera, las disfrutarás mejor.
Para darle la forma característica de oreja de cerdo, corta pañuelos y con los dedos, forma un pliegue en uno de los laterales. Esto también puedes hacerlo ayudándote con un palillo.
Así debes freírlas

Una vez que tengas las orejas o pañuelos formados, es el momento de freír este rico dulce de Carnaval. Para hacerlo, puedes utilizar un aceite de oliva virgen extra, que como sabrás es el más recomendado para freír; o uno de girasol, el cual, por su sabor más suave, resulta más recomendado a la hora de preparar postres.
Vierte en una sartén una generosa cantidad de aceite y calienta a fuego medio-bajo. Para que calcules con exactitud cuál es el momento justo para comenzar a freír, pon un trocito de masa en el aceite y cuando esta comience a dorarse, será la señal de que el aceite está en la temperatura óptima para freír.
Usa una buena cantidad de aceite para que las orejas queden completamente sumergidas y queden doradas por ambas caras sin necesidad de voltearlas. La temperatura ideal para freírlas es de unos 175 °C.
Cómo presentar las orejas de Carnaval

A medida que las orejas de carnaval estén doradas por ambas caras, retíralas del aceite y ponlas sobre un plato con papel absorbente para retirar el exceso de grasa. Espolvorea con un poco de azúcar pulverizada o con una mezcla de esta y canela en polvo si así lo prefieres.
Deja que se enfríen y sírvelas recién hechas. Si te queda algo de masa, puedes envolverla bien en papel film, introducirla en una bolsa hermética y congelar hasta el momento en el que vayas a freír y disfrutar.
Si te gustan los dulces típicos, tienes que probar también estos roscos fritos que te van a enamorar.










































































































































































