El Párkinson es una enfermedad progresiva del sistema nervioso que afecta al movimiento. Los síntomas de esta enfermedad generalmente se desarrollan con lentitud y empeoran con el tiempo, hasta que son tan graves que interfieren con las tareas cotidianas.
Las personas mayores suelen ser los principales afectados por esta dolencia. Aunque la carga genética es determinante para su diagnóstico, ya que podría indicar que la vas a desarrollar en unos años. A continuación, te mostramos las dos claves que te dicen si padecerás Párkison.
LOS RASGOS DEL PÁRKINSON

La enfermedad de Párkinson es una enfermedad progresiva del sistema nervioso que afecta el movimiento. Los síntomas comienzan gradualmente, por lo que es vital detectarla cuánto antes para retrasar su aparición. Suele comenzar con un temblor apenas perceptible en una sola mano para ir aumentando progresivamente. Los temblores son habituales, aunque la enfermedad también suele causar rigidez o disminución del movimiento.
LOS SÍNTOMAS DEL PÁRKINSON

En las etapas iniciales del Párkinson, la enfermedad puede aparecen en el rostro con una expresión leve o nula. También es posible que los brazos no se balanceen cuando caminas. Poco a poco, va a afectar a otros facetas como el habla, que puede volverse incomprensible. Los síntomas se van agravando con el paso del tiempo, por eso es importante pillarlo a tiempo.
ESTA ENFERMEDAD NO TIENE CURA

Aunque la ciencia avanza a pasos agigantado, todavía no ha dado con la cura del Párkinson. Sin embargo, existen varios tratamientos que intentan retrasar la aparición de los síntomas de esta enfermedad en el afectado. Por lo que si tienes sospecha de padecer esta dolencia, ve al médico de cabecera para que te haga pruebas y en el peor de los casos te recete un tratamiento acorde con tu caso.
LOS TEMBLORES SON HABITUALES

Cada enfermo tiene unos síntomas diferentes, pero el más habitual es el temblor. Estas sacudidas involuntarias comienzan en una extremidad y, poco a poco, se van extendiendo por todo el cuerpo. En las fases más acentuadas del Párkinson, el afectado puede comenzar a temblar cuando está en reposo. Lamentablemente, esta no es la única consecuencia de esta enfermedad...
OTROS SÍNTOMAS DEL PÁRKINSON

Con el tiempo, el Parkinson podría aletargar tus movimientos haciendo que las tareas cotidianas sean difíciles para ti y te lleven más tiempo. Además, puede que tus pasos sean más cortos cuando caminas y va a resultarte más difícil levantarte de la silla. Para retrasar lo máximo posible este momento, existe un método que te ayuda a identificar si podrías desarrollar esta enfermedad en una fase temprana...
EL MOVIMIENTO PUEDE ANTICIPARTE

El movimiento está directamente relacionado con nuestra capacidad cognitiva. En muchas ocasiones, las alteraciones en la forma de movernos vienen asociadas a ciertas patologías como el Párkinson o el Alzheimer. Por ejemplo, cuando una persona no mueve sus brazos al caminar, los neurólogos sospechan de inmediato que padece una alteración relacionada con el deterioro cognitivo.
AYUDA A PREVENIR ENFERMEDADES

Una investigación científica de la Universidad de Navarra ha dado con la clave y han descubierto que el movimiento puede ayudar a predecir las enfermedades que vas a sufrir en el futuro. Cuando una persona está sana, la distancia entre pasos y el tiempo que emplea en darlos es similar, anda en línea recta y no se desvía. Mientras que si sufre algún daño cerebral tiende a ladearse o a variar la fuerza que imprime en una pierna o en otra al caminar.
LA DETECCIÓN TEMPRANA DEL PÁRKINSON

En la mayoría de ocasiones, estas anomalías del movimiento surgen antes de ninguna otro síntoma de la patología. Por lo que no debes pasar por alto ninguno de estos detalles para anticiparte a la aparición de la enfermedad en tu organismo. En el caso del Párkinson es mucho más latente...
LAS CLAVES PARA DETECTARLO

Los principales indicadores que te pueden poner sobre la pista de que alguien padece Alzheimer en una fase temprana son la distancia del paso y la fuerza que imprimimos con el talón al andar. Si no da pasos del mismo tamaño y no apoya las dos piernas por igual, podría llegar a desarrollar esta enfermedad en un futuro.
EL EJERCICIO FÍSICO ES DETERMINANTE

En todo caso, debes realizar ejercicio físico a diario para retrasar la aparición de otros síntomas del Párkinson. Unido al tratamiento médico, dar un paseo de al menos media hora va a ayudarte a que los temidos temblores no hagan acto de presencia tan pronto.











































































































































