George Russell explota en Mercedes y admite agotamiento mental: Antonelli ya es campeón

El británico se sincera en la previa del GP de São Paulo tras un año con catorce carreras marcadas por fallos técnicos y ajenos a su pilotaje. Reconoce que su compañero italiano también le ha ganado la partida de la gestión emocional.

George Russell ha tardado cinco días en volver a hablar. Y cuando lo ha hecho, ha soltado todo lo que llevaba dentro: agotamiento mental, mala suerte y un compañero, Kimi Antonelli, que ya es campeón del mundo.

Lo dijo en Brasil, en la previa del Gran Premio de São Paulo, con esa mezcla de sinceridad y cansancio que en el paddock no se escucha todos los días. 'No creo que haya tenido tantos contratiempos en mi carrera', admitió el británico, que a sus 28 años ha pasado de favorito al título a espectador de lujo.

De la primera fila al abismo: el software que le robó México

Vamos por partes. Domingo, Ciudad de México. Antonelli se corona campeón. Russell había clasificado segundo —'prácticamente en pole, tan cerca de Lewis', dijo— y perdió la carrera en la salida por un glitch de software. Ni un toque, ni una mala decisión: un fallo técnico que le hizo caer varios puestos en la primera vuelta.

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Resultado: cuarto en el campeonato, por detrás de Max Verstappen y Lewis Hamilton, y a 130 puntos de su propio compañero de box. Un software le costó más que una carrera: le costó la temporada.

Después de aquello, el equipo de Mercedes-AMG Petronas le excusó de sus obligaciones con los medios. Toto Wolff lo encontró 'destrozado' nada más ver la bandera de cuadros y el silencio del piloto le costó caro al equipo: Mercedes fue multada con 5.000 euros por su silencio.

Su primera explicación llegó en redes, felicitando a Antonelli. La segunda, el jueves, con la voz más baja: 'Me siento exhausto esta temporada de estar levantándome constantemente. Cuando te tiran al suelo, te levantas, y te vuelven a tirar, te levantas otra vez. Esperaba hacer eso dos veces en el año, no cada dos fines de semana'.

En un garaje acostumbrado a pelear títulos, contar fallos de software en voz alta ya es una forma de derrota.

Catorce carreras con algo roto: la cuenta que Russell le pasa a Mercedes

Aquí llega el dato que explica su cabreo. Russell se sentó con su ingeniero a repasar el calendario carrera por carrera, y la cuenta salió fea: seis grandes premios limpios, catorce con algún tipo de problema técnico, o ajeno a su pilotaje. En años anteriores hablaba de dos o tres citas con incidencias; en 2023, de cuatro. Seis carreras limpias y catorce con algún problema.

Y por eso ya no habla solo de mala suerte. 'Esta temporada no estaba destinada. El rendimiento no ha sido suficiente. Ha sido una suerte atroz', dijo. 'Tenemos que preguntarnos si es suerte, porque ha pasado demasiadas veces. Tenemos que preguntarnos si hay algo que estamos pasando por alto'.

Ojo con esto, porque no es un piloto señalando a su equipo sin más. Es un piloto pidiendo respuestas a su propia fábrica con el curso sin cerrar. 'Todos tenemos esa conversación interna y, como equipo, sabemos que tenemos que hacerlo mejor si queremos pelear por la próxima temporada'.

El espejo de Antonelli: lo que Russell sí reconoce

Russell tampoco se esconde en la parte que le toca. Ha repetido varias veces este año que Antonelli le ha superado, y no lo dice de boquilla: 130 puntos son una losa. 'También es importante no ser ingenuo y echarle la culpa de todo a la suerte', dijo. 'Tienes que mirarte al espejo y pensar dónde podrías haberlo hecho mejor'.

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Hay un matiz que sí reivindica: la preparación. 'Si estos problemas han tenido algo que ver con una falta de preparación por mi parte, no lo creo, pero tenemos que revisarlo con el equipo'. Y hay un detalle que en Brackley escuece: arrancó 2026 como favorito y lo acaba como segundo de su garaje.

Este fin de semana vuelve a Interlagos, el circuito donde firmó su primera victoria en Fórmula 1 en 2022. Preguntado por sus expectativas, la respuesta fue un plano: '¿Que si vengo con expectativas altas? Sinceramente, no'. Y añadió lo que ya funciona como lema de su año: trabajar en lo que controla y rezar para que lo demás se arregle solo.

El calendario no da tregua. Los libres del Gran Premio de São Paulo arrancan este viernes, la clasificación llega el sábado 7 y la carrera, el domingo 8. Russell comparece cuarto, sin nada que rascar en el campeonato. Llega a Brasil sin expectativas y con la cabeza en 2027.

La pregunta que sobrevuela el garaje no es quién gana en Brasil. Es si Mercedes sabrá gestionar a un piloto que ha confesado estar al límite justo cuando su compañero celebra el título que hace un año parecía suyo.

El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 Qué ha pasado: Russell ha admitido agotamiento mental tras perder en México por un fallo de software, ya con Antonelli coronado campeón.
  • 🔥 Por qué arde: Seis carreras limpias y catorce con problemas: el británico ya no habla de azar y pide explicaciones a su equipo.
  • 📲 Lo que viene: São Paulo este domingo, con Russell sin expectativas y la vista puesta en la temporada 2027.