La LIV Golf League entra en liquidación y el circuito saudí que partió el golf en dos cierra cinco años después. El anuncio llegó este jueves: la liga baja la persiana antes de 2027 y descarta la versión 2.0 que llegó a prometer.
Se cierra así la guerra más cara que ha vivido el golf profesional en décadas. Y no hay ganador limpio: el dinero de Riad no ha comprado el control del deporte, y buena parte de los que se marcharon vuelve por la puerta de servicio.
Del 'soap opera' a la persiana bajada
Octubre de 2021. Se presenta LIV Golf Investments con Greg Norman, dos veces campeón del Open, como consejero delegado. En marzo de 2022 llega el calendario: ocho torneos, 255 millones de dólares en premios y una marca, LIV Invitational Series.
El estreno, en Londres, junio de 2022. Ahí empieza el pollo: Dustin Johnson y Sergio García entre los primeros confirmados, Charl Schwartzel ganando el primer torneo y el PGA Tour suspendiendo a todo el que se presentó. Mickelson, que había llamado 'avaricia repugnante' al circuito estadounidense, también jugó.
La respuesta europea no tardó. El DP World Tour multó con 100.000 libras a cada miembro que apareció en Londres, Henrik Stenson perdió la capitanía de Europa para la Ryder Cup de 2023, y once jugadores demandaron al PGA Tour. El culebrón ya tenía juzgado, abogados, y portadas.
Y luego llegó la chequera grande. Jon Rahm, campeón del Masters de 2023, firmó en diciembre por un contrato que se llegó a cifrar en 450 millones de libras. Tyrrell Hatton le siguió un mes después por unos 47,3 millones.
Una liga que nació para romper el golf ha terminado rompiéndose a sí misma, y deja el negocio peor de como lo encontró.
De fondo ilimitado a buscar inversores por los pasillos
El principio del fin tiene fecha: abril de 2026. El Fondo de Inversión Pública saudí (PIF) confirma que retira el dinero a final de año, aunque cubre el resto de la temporada. La liga responde que busca inversores externos. El grifo se cierra y nadie llama a la puerta.
En agosto, el consejero delegado Scot O'Neil —que sustituyó a Norman en enero de 2025— anuncia un inversor principal nuevo sin dar nombres y promete que los jugadores serán accionistas mayoritarios. Semanas después se cancela el Team Championship de Michigan y la temporada acaba en Indianápolis.
Septiembre es el mes negro. La mayoría de la plantilla se queda sin trabajo bajo el paraguas de LIV 1.0, la liga pide protección por bancarrota en Estados Unidos y jura que habrá LIV 2.0 en 2027. En la lista de acreedores, los nombres con más dinero pendiente son dos: Rahm y Bryson DeChambeau.
Octubre rompe el último clavo. Un representante de Rahm comparece en la vista de bancarrota y suelta que el español no piensa jugar esa 2.0 porque las condiciones le parecen 'inaceptables'. Un mes después, la liga tira la toalla: liquidación por falta de apoyo financiero.
Quién gana, quién pierde y qué queda del golf partido
Conviene volver a junio de 2023. PGA Tour, DP World Tour y PIF anuncian un acuerdo marco para 'unificar el golf', retiran todas las demandas cruzadas y prometen construir algo juntos. McIlroy dijo que se sintió como un 'cordero sacrificial' y hubo peticiones de dimisión para el comisionado Jay Monahan.
El acuerdo marco que iba a unificar el golf no unificó nada. Tres años y medio después, la reunificación llega por absorción: jugador a jugador, sin mesa de negociación. Para repasar la cronología del circuito saudí, casi mejor tirar de hemeroteca.
Brooks Koepka, el primer jugador del LIV en ganar un major —el PGA Championship de 2023, su tercero—, volvió al PGA Tour en diciembre de 2025 con una donación benéfica de unos 3,7 millones de libras por medio. Patrick Reed regresó al DP World Tour en enero. Y Rahm pagó sus sanciones, unos 2,2 millones, para no quedarse fuera de la Ryder Cup de 2027.
El circuito no muere sin dejar poso. DeChambeau ganó el US Open de 2024 en Pinehurst tras el hundimiento de McIlroy, y ese major llevaba firma del LIV. Pero el reconocimiento nunca llegó del todo: en febrero de 2026 la liga recibió puntos para el ranking mundial solo para el top 10 y empatados.
Queda por ver si la liquidación entierra la idea de una gira alternativa con dinero árabe y si DeChambeau encuentra hueco de vuelta. El golf se ha quedado sin la liga que lo dividió y tiene una temporada para decidir qué hace con las costuras.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 Qué ha pasado: La LIV Golf entra en liquidación cinco años después de su primer torneo y descarta la versión 2.0.
- 🔥 Por qué arde: El fondo saudí cerró el grifo en abril y ni Rahm ni DeChambeau salvan el proyecto.
- 📲 Lo que viene: El proceso de liquidación en Estados Unidos y el regreso de los grandes nombres antes de 2027.



