1El Castañar de El Tiemblo (Ávila): el otoño más fotografiado de España, con acceso gratuito y pueblo barato al lado
A seis kilómetros del casco urbano de El Tiemblo, en la garganta de la Yedra y dentro de la Reserva Natural del Valle de Iruelas, el Castañar es una masa casi pura de castaños silvestres de unas 33 hectáreas, con ejemplares que pasan de los 500 años, como el famoso Abuelo, de tronco hueco y perímetro descomunal. La ruta circular señalizada ronda los 4,5 kilómetros, se completa en hora y media y no exige preparación física: se sube entre castaños, robles y acebos hasta caminar sobre una alfombra de hojas ocres, con el área recreativa de El Regajo como punto de partida y merendero. Lo que lo distingue de otros bosques otoñales es la duración del espectáculo: el color arranca a mediados de octubre y se estira hasta bien entrado noviembre, de modo que un fin de semana fallido no arruina el plan. National Geographic lo ha señalado entre los parajes que merecen el viaje en esta estación.
El coste es mínimo si se sube a pie: el acceso al bosque es gratuito y solo exige registrar el pase en la web municipal, aunque en otoño la entrada está regulada los viernes, sábados, domingos y festivos. En coche, las últimas tarifas publicadas son 6 euros por vehículo y 2 euros por ocupante, con tres tandas de 50 plazas, y el autobús lanzadera desde el pueblo cuesta 2 euros por persona, ida y vuelta. El Tiemblo queda a unos 100 kilómetros de Madrid —hora y media por la M-501— y conserva precios de pueblo: casas rurales desde unos 21-25 euros por persona y noche y menús del día de 11 a 12 euros, que suben a 16-18 el fin de semana. Con los Toros de Guisando y el monasterio de San Jerónimo de Guisando a tiro de piedra, la escapada se cierra por menos de lo que cuesta una cena en la capital.
