De Resident Evil 2 a Zelda Ocarina of Time: Los 13 mejores remakes de la historia de los videojuegos

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Pokémon HeartGold & SoulSilver (2009)

No fue un simple lavado de cara. Cuando Game Freak volvió a Johto diez años después del original, lo hizo con los sistemas de la cuarta generación ya integrados: habilidades, naturalezas y, sobre todo, la separación entre movimientos físicos y especiales, que resucitó a criaturas lastradas por las reglas de 1999. HeartGold y SoulSilver llegaron a Nintendo DS el 12 de septiembre de 2009 en Japón y el 26 de marzo de 2010 en Europa con una dirección artística muy por encima de la de Diamante y Perla, la banda sonora orquestada de nuevo y una interfaz táctil rehecha. La crítica lo respaldó con un 87 de Metacritic y el dúo terminó acumulando 12,72 millones de copias en todo el mundo. A ello se sumó un detalle que la comunidad llevaba años pidiendo: cualquiera de tus Pokémon podía caminar fuera de la Poké Ball, con variaciones según su tamaño —los grandes no entraban en interiores— y su condición de variocolor.

El segundo pilar es la cantidad de contenido, heredada y multiplicada. La aventura no acaba en Johto: tras el Alto Mando se abre Kanto al completo, con 16 medallas en total, revanchas de los líderes con equipos reforzados y un segundo asalto al Alto Mando antes de medirse a Red en el Monte Plateado, para muchos el combate más icónico de la saga. A eso se añaden el Frente Batalla importado de Platino, el Pokéathlon, una Zona Safari rediseñada, la trama de Suicune recuperada de Cristal y la caza de legendarios de Hoenn y Sinnoh, hasta el punto de que completar la Pokédex podía llevar más de 200 horas. El extra físico era el Pokéwalker, un podómetro con conexión infrarroja que permitía entrenar, capturar Pokémon y encontrar objetos mientras caminabas. Ese equilibrio entre fidelidad y ampliación es lo que convirtió estos juegos en la vara de medir con la que se compara —casi siempre de forma desfavorable— a los remakes posteriores de la franquicia.