La mejor tapa de España y Portugal se llama 'Breva de Tronos' y nació en una tasca de Cáceres. Detrás hay dos cocineros, un puñado de brevas de temporada y un pueblo de veinte habitantes que ahora presume de podio.
El fallo llegó el pasado fin de semana, con Valencia de Alcántara como anfitriona del XVIII Concurso Internacional de Pinchos y Tapas Medievales. El jurado lo tuvo claro: el título internacional se queda en Valencia de Alcántara, porque el municipio cacereño era precisamente el organizador del certamen.
Los responsables son Alejandro Romo y Alejandro Doval, al frente de Tasca El Duendi Hampón, en la pedanía de Las Casiñas. Un negocio pequeño, junto a la frontera portuguesa, que en invierno atiende a un puñado de vecinos y que ha hecho de la temporada su mejor carta de presentación.
La receta reúne pan brioche, breva, embutido, queso de cabra, chips de higo, praliné de almendra y miel. Nada de laboratorio: una tostada dulce, salada y con un punto de picante que se come en dos bocados, pensada para que el sabor cambie de registro a mitad del mordisco.
Todo empezó casi por casualidad. 'Trabajamos con productos de temporada. Teníamos muchas brevas, algunas nos las regalaban los vecinos, y se nos ocurrió probar una tostada', explica Romo. Cuando llegó la XVII Ruta de la Tapa Isabelina, dentro del Festival Transfronterizo Boda Regia, la combinación se vistió de pincho y empezó a volar.
Doval insiste en el orden de los bocados: 'Cada cosa está muy pensada, cada conjunto, el hecho de probarlo en dos bocados para que primero te venga una cosa y luego otra, la fusión del queso con el higo'. Miguel Picado, portavoz del jurado y profesional de la Escuela de Hostelería y Turismo de Portalegre, destacó justo eso, el equilibrio: el picante primero, la suavidad del brioche después, el dulzor del higo y el queso de cabra rematando.
Una breva regalada por los vecinos ha terminado convertida en la tapa medieval más celebrada de la península, y eso sabe a pueblo.
De una pedanía de Cáceres al podio internacional
Las Casiñas apenas alcanza la veintena de habitantes durante el invierno, según los responsables del local. De ahí el mérito: el premio se queda en un pueblo pequeño de la frontera y no en una capital gastronómica con escaparate.
Para el certamen, las siete propuestas finalistas debían elaborarse solo con ingredientes disponibles en la península ibérica durante la Edad Media. Un requisito que empuja a tirar de despensa de siempre —higos, miel, cerdo, queso, pan— y a demostrar que lo humilde también compite.

El alcalde, Alberto Piris, celebró que el primer premio recayera en una pedanía: 'Estamos muy contentos de que el primer premio haya recaído en El Duendi Hampón, pero quiero felicitar a todos y cada uno de los cocineros'. También hubo hueco para el patrimonio, porque el concurso coincidió con las XVII Jornadas Gastronómicas y Agroalimentarias Tajo Internacional, con folclore, visitas al Barrio Gótico-Judío y a la antigua sinagoga.
La Ruta del Pincho Medieval agotó existencias de las siete tapas finalistas durante el fin de semana, con degustaciones a 2,50 euros por elaboración, según la organización. Un precio de feria de pueblo que llenó calles y plazas de vecinos y visitantes llegados de Extremadura y de Portugal.
El palmarés completo: segundo premio, originalidad y seis finalistas
El segundo premio fue para Iban Garin, de BiEnara, en representación de Estella-Lizarra, con 'Zalatambor': hojaldrillo de txantxigorri, berenjena ahumada, terrina de cerdo y gorrín, reducción de mulsum, pistacho y zumaque. Garin, ganador en 2025, se inspira en las tortas de txantxigorri que hacía con su abuela.
En cuanto a la originalidad, el premio recayó en Rubén Urbano, de El Fogaril Gastrobar de Sigüenza, por 'Evolución', con almendra, garbanzo, berenjena, granada, cordero caramelizado con miel de La Alcarria e higos macerados en hidromiel. Completan la final María Rello (Bar Las Piscinas, Almazán), Adur Arrieta (Tatapas Gastroteka, Hondarribia), Fátima Marques (Orla do Rio, Marvão) y Alberto Marín (Laguardia).
La organización reúne a ocho municipios de España y Portugal con patrimonio medieval: Almazán, Estella-Lizarra, Hondarribia, Valencia de Alcántara, Laguardia, Marvão, Santo Domingo de la Calzada y Sigüenza. Ahí está la gracia: usar la tapa como excusa para descubrir el casco histórico de Valencia de Alcántara, su barrio gótico-judío y una frontera que aquí se cruza comiendo.
Durante el encuentro también se celebró una Asamblea Extraordinaria de la Red para evaluar los proyectos desarrollados y estudiar nuevas iniciativas de colaboración. Cocina, historia y vecindario, todo en el mismo fin de semana.
Si te has quedado con ganas, apunta el sitio: la tapa nació en la carta de temporada de El Duendi Hampón, así que conviene consultar disponibilidad antes de hacer kilómetros. La breva manda, y manda solo unos meses al año.
Lo demás lo firma el palmarés: un concurso que ya cumple dieciocho ediciones, ocho villas medievales implicadas y una ganadora que se explica en en dos bocados. Comer bien, bonito y barato también pasa por un pueblo de veinte vecinos.
🍽️ La ficha foodie
- 🏠 Local / Establecimiento: Tasca El Duendi Hampón.
- 📍 Ubicación: Las Casiñas, pedanía de Valencia de Alcántara (Cáceres).
- 🍴 Tipo de comida / Especialidad: Tostadas de temporada y tapas medievales; 'Breva de Tronos'.
- 💰 Precio medio: consulta en el local, la tapa ganadora es de temporada.


