El XVII Rally de Asturias Histórico arranca este jueves con Carlos Sainz y Sébastien Loeb como rivales sobre el asfalto.
Y no, no es nostalgia de garaje: es la primera vez que los dos coinciden como contrincantes en una prueba de asfalto desde el Rally de Cataluña de 2004, el día en que Sainz cerró su etapa en el WRC. Veintidós años después, la foto se repite en Pravia.
Qué se cuece en Pravia este fin de semana
El rally se corre desde hoy y hasta el sábado en Pravia, Salas y Muros del Nalón, con 365,63 kilómetros de recorrido total y 126,65 cronometrados. Son 10 tramos repartidos en dos etapas y cuatro bucles, con ensayos el jueves por la mañana y un tramo urbano nocturno de 1,6 kilómetros para abrir boca. El grueso de la competición se concentra entre el jueves y el viernes.
En el asiento derecho del Ford Puma Rally1 de Sainz vuelve a sentarse Luis Moya, el copiloto con el que el madrileño ganó sus dos Campeonatos del Mundo de Rallies, en 1990 y 1992. Una pareja que se reencuentra 34 años después y que devuelve al piloto al asfalto.
'No sabéis las ganas que tengo y la ilusión que me hace correr un rally con Carlos', confesó Moya en un vídeo de la organización. Ahí queda eso: un copiloto con dos mundiales y la ilusión de un debutante.
Un rally histórico no se mide por los kilómetros cronometrados, sino por la cantidad de gente que se queda mirando la lista de inscritos.
Porque Carlos Sainz tiene 64 años, sigue compitiendo y se sube a un Rally1 de última generación como si el calendario no fuera con él. La prueba asturiana lleva su nombre en el cartel (Carlos Sainz Tribute) y esa trayectoria de Carlos Sainz explica por qué la inscripción se ha convertido en un acontecimiento.
El rival: nueve coronas y un Peugeot 306 Maxi Kit Car
En la lista aparece Sébastien Loeb con un Peugeot 306 Maxi Kit Car. El francés es una de las grandes leyendas del automovilismo mundial: nueve Campeonatos del Mundo, 80 victorias en pruebas del Mundial de rallies y más de un centenar de podios.
La organización lo resumió a su manera: en Asturias se juntan 'dos de los grandes santos griales de la historia' del deporte. La gracia no está en verlos desfilar, sino en verlos pelear el crono. Eso sí, con condiciones muy distintas: Sainz con un Rally1 moderno y Loeb con un Kit Car. La igualdad de medios brilla por su ausencia y eso cambia la lectura de la clasificación.
En redes el runrún empezó el día en que se confirmó la inscripción. Los vídeos de Moya y Sainz preparando la cita se han movido en bucle entre aficionados que llevaban años sin mirar una lista de inscritos, y el debate está servido sobre qué significa realmente volver a verlos en el mismo rally.
La última vez que coincidieron como rivales fue en el Rally de Cataluña de 2004, cuando Sainz puso el punto final a su etapa en el Mundial. Desde entonces uno se reinventó en el desierto y el otro siguió haciendo historia. Veintidós años es mucho tiempo para un reencuentro y por eso la cita se ha colado en todas las quinielas del motor.
Lo que este rally dice del negocio de los históricos
Los rallyes históricos dejaron de ser una quedada de amigos con coches viejos hace tiempo. Hoy son producto: homenajes con nombre propio, recorridos urbanos pensados para el vídeo y carteles que mezclan leyendas con coches que el público reconoce al instante. El de Asturias es el ejemplo perfecto de ese modelo, con tres municipios implicados y un reclamo internacional.
Y funciona. Un evento así se mide menos por la general y más por lo que genera alrededor: público en los tramos, hostelería en Pravia, Salas y Muros del Nalón, horas de contenido para redes. La paradoja es que el resultado deportivo es casi lo de menos, aunque a los pilotos no se les diga.
Mi lectura: si esto sirve para que alguien que nunca ha visto un tramo se enganche, bienvenido sea el formato. Lo que no aguanta es el piloto automático, el homenaje sin sustancia. Y aquí la mayoría de los aficionados prefiere el crono al desfile, que es exactamente lo que hay.
Queda la duda de quién marca el mejor tiempo y de cómo se gestiona tanto ruido. El sábado se cierra el fin de semana y toca balance: si Asturias repite fórmula el año que viene, más de uno va a mirar el cartel con lupa.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 Qué ha pasado: Sainz y Moya vuelven a competir juntos en el Rally de Asturias Histórico, con Loeb como rival.
- 🔥 Por qué arde: No coincidían como contrincantes en asfalto desde el Rally de Cataluña de 2004.
- 📲 Lo que viene: Los tramos decisivos entre el jueves y el viernes y el cierre del fin de semana el sábado.


