Las cuotas de hasta 250 euros al mes se han instalado en los colegios concertados de Madrid. Siete de cada diez de los centros analizados las exigen a las familias, según un informe de la patronal de la enseñanza privada.
Para el análisis se han revisado 151 de los 551 centros concertados que reciben fondos públicos en la Comunidad de Madrid. Una amplia mayoría de esos colegios reclama pagos a las familias, siempre según el documento de la Asociación de Colegios Privados e Independientes (CICAE).
Los centros justifican esas cantidades con fórmulas como «mejorar recursos» o con el argumento de que las familias «deben colaborar». El 71% de los centros consultados exige el pago para escolarizar al alumno, el dato que la patronal de la privada sitúa en el centro del debate.
El dato no es menor.
Dentro del documento se distingue entre aportaciones obligatorias y voluntarias, aunque el efecto es el mismo para la mayoría de las familias: sin el pago, la matrícula se complica. La aportación media anual ronda los 1.000 euros por alumno y escala hasta los 3.000 en los centros con las tarifas más altas.
La directora de CICAE, Elena Cid, denunció durante la presentación la «competencia desleal» que, a su juicio, genera este modelo: un centro sostenido con dinero público compite con ventaja frente al privado si además cobra a las familias.
La frontera entre cuota voluntaria y obligatoria se difumina cuando el pago condiciona la matrícula en el centro, según el informe.
¿A quién afecta y por qué se habla de competencia desleal?
El primer afectado es la familia que busca colegio. La cuota añade un coste fijo al presupuesto mensual que puede superar los 200 euros en los casos más altos, y una casa con dos hijos en un centro de tarifa máxima se acerca a los 6.000 euros al año, según las cifras del informe.
La cuenta es sencilla.
El segundo efecto tiene que ver con el mapa escolar. Si el coste real de una plaza cambia según el centro, para muchas familias la elección puede dejar de jugarse solo por el proyecto educativo, o la cercanía: el precio entra en la ecuación. Y la oferta no es igual en todos los distritos.
En el texto difundido no se entra a valorar la legalidad de cada caso concreto, pero sí se ponen cifras a una práctica que condiciona el gasto familiar de cada curso.
Hay que aclarar quién habla. CICAE representa a colegios privados e independientes, no a la concertada, un dato relevante para interpretar sus conclusiones. El texto difundido tampoco recoge la valoración de las patronales de los centros concertados.
El precedente: la gratuidad de la concertada, en entredicho
La concertada se sostiene con fondos públicos y la normativa estatal parte de la gratuidad de la enseñanza en esta red, sin contraprestación económica por la escolarización. La ley educativa vigente limita las aportaciones de las familias a conceptos que no forman parte de la enseñanza reglada. Ese es el terreno sobre el que se mueve el debate.
No es un asunto nuevo.
La discusión sobre las cuotas en la concertada madrileña lleva años sobre la mesa y este informe la actualiza con cifras concretas: cuántos centros cobran, cuánto piden, y con qué argumentos lo justifican. La foto resultante es la que ahora tienen delante las familias y la Administración.
El debate sigue abierto.
Lo que viene depende de dos frentes. Uno, la respuesta de la Comunidad de Madrid y de las patronales de la concertada, cuya posición no aparece en el texto difundido. Dos, el uso que las familias hagan de estos datos cuando llegue el momento de elegir centro. Conviene estar atento.
📌 El foco social: las claves
- 🔎 Qué es lo importante: El 71% de 151 colegios concertados analizados en Madrid exige cuotas de hasta 250 euros al mes.
- 👥 Quiénes son los afectados: Las familias con hijos en edad escolar y los centros de las dos redes educativas.
- ➡️ Qué consecuencias puede traer: Un sobrecoste en la elección de centro y más presión en el debate sobre la gratuidad de la concertada.



