Ada Colau propone un impuesto anual del 10% a la vivienda desde la cuarta propiedad para particulares y desde la primera para empresas

La candidata del Frente Amplio presenta la medida como su propuesta estrella para la campaña del 29N. Las empresas pagarían desde su primer inmueble y los particulares, desde el cuarto.

El impuesto a la vivienda que propone Ada Colau cuesta el 10% anual del valor de cada piso. Se cobraría a partir de la cuarta propiedad si el dueño es una persona y desde la primera si es una empresa.

La candidata del Frente Amplio presentó la medida en una entrevista en la Ser, en plena campaña de las elecciones generales del 29 de noviembre. Su resumen cabe en una frase: busca que no salga a cuenta especular con la vivienda.

Cuánto se paga y a partir de qué propiedad

El tributo sería anual y se calcularía sobre el 10% del valor de cada inmueble. En las personas físicas se aplicaría desde la cuarta vivienda, y solo cuando el conjunto de esas propiedades supere los 800.000 euros. En las empresas, desde la primera.

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Ese umbral de 800.000 euros funciona como segundo filtro: por debajo de esa cifra conjunta, una persona con cuatro inmuebles no pagaría. El límite busca separar el patrimonio familiar del negocio inmobiliario, aunque deja dentro a quien suma varias casas heredadas o compradas como inversión.

Hay una puerta para librarse: alquilar la casa de forma 'asequible y estable'. Traducido a precios, en ciudades como Madrid o Barcelona eso implicaría bajar los alquileres alrededor de un 30%, según los cálculos que maneja la propia formación.

Quién paga y quién se libra con este impuesto

El Frente Amplio apunta a los fondos buitre y a las grandes carteras: calcula que hay 737 empresas privadas con 50 o más viviendas alquiladas. La propuesta prevé excepciones para participaciones minoritarias heredadas, inmuebles de bajo valor o circunstancias familiares acreditadas, y deja fuera a cooperativas de vivienda, administraciones públicas y entidades sin ánimo de lucro.

El impuesto solo se evita si la vivienda se alquila a precio asequible, una condición que la formación traduce en rebajas de hasta el 30%.

La formación estima que el impuesto sacaría al mercado 213.840 casas que hoy están en manos de multipropietarios con cuatro o más viviendas y que no se alquilan o no se usan como vivienda habitual. Otras 272.160, que ya están arrendadas, tendrían que rebajar el precio.

Colau justificó el tipo elegido con un argumento de disuasión: 'Un 10% del valor del inmueble es un impuesto muy elevado'. El objetivo, por tanto, no es solo recaudar, sino encarecer el mantenimiento de pisos parados o alquilados por encima de mercado.

También explicó por qué el umbral está en cuatro viviendas y no en menos: 'Porque tú puedes tener una vivienda propia, más la del pueblo, más otra que te llega de herencia compartida con tu hermano'. Ese supuesto, dijo, 'puede entrar dentro de una normalidad'. Con el dinero recaudado quiere financiar parte de la ampliación del parque público de vivienda, para lo que reclama dedicar el 1% del PIB.

Por qué un impuesto así choca con lo que ya existe

España ya grava la vivienda por varias vías, pero ninguna se parece a esta. El IBI es municipal y se calcula sobre el valor catastral, no sobre el precio de mercado. Y las fórmulas que algunas comunidades han aprobado para penalizar pisos vacíos se han movido en importes muy alejados del 10% del valor de un inmueble. De ahí que el debate no sea solo cuánto se recauda, sino si una figura con esta carga encaja en el marco fiscal actual y qué administración podría aplicarla.

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La propuesta, además, llega sin texto legal ni calendario: en el anuncio no se concreta cómo se articularía. Eso deja la medida, por ahora, en el terreno de la campaña. El precedente más cercano está en la propia izquierda: el pacto con Podemos que, según la candidatura de Colau, impidió una candidatura conjunta de todo el espacio. La candidata ha asegurado que Gabriel Rufián 'ha decepcionado a mucha gente en todo el país', aunque evitó decir si ella comparte esa decepción. 'No se puede obligar a alguien a sentarse a negociar', zanjó.

Con las urnas el 29 de noviembre, el impuesto funciona por ahora como carta de presentación. Si el Frente Amplio quiere convertirlo en ley, necesitará mayoría parlamentaria y un texto que concrete exenciones y competencias, dos puntos que todavía no están sobre la mesa.

📌 En claves: lo que debes saber

  • Qué ha pasado: Ada Colau propone un impuesto anual del 10% del valor de la vivienda desde la cuarta propiedad en personas físicas y desde la primera en empresas.
  • Por qué te importa: encarece tener pisos parados y presiona a la baja el precio del alquiler, pero también alcanza a patrimonios medios con varias casas.
  • A quién afecta: multipropietarios con cuatro o más viviendas, las 737 empresas con 50 o más pisos alquilados, fondos de inversión y los inquilinos de esas carteras.
  • Hacia dónde vamos: no hay texto legal ni calendario; su aplicación dependerá del resultado del 29N y de la mayoría parlamentaria que se forme después.