El consumo de cemento cayó un 8,1% en septiembre y modera al 3% el crecimiento anual: 12.364.731 toneladas en nueve meses. Son los datos de la Estadística del Cemento que elabora Oficemen, y confirman lo que el sector venía avisando desde el verano: la construcción ha entrado en una fase más lenta.
En valores absolutos, septiembre se cerró con 1.367.833 toneladas, una caída de 120.177 toneladas respecto a septiembre de 2025. No es un bache aislado. Es el tercer mes consecutivo de descensos.
¿Cuánto cemento se ha consumido en 2026?
El acumulado de los nueve primeros meses del año se queda en 12.364.731 toneladas, con una ganancia de 357.916 toneladas frente al mismo periodo de 2025. Dicho de otro modo, el año sigue en positivo, pero con mucha menos fuerza que en primavera: el crecimiento anual se ha moderado hasta el 3%.
La foto cambia si miramos el año móvil, es decir, los doce meses que van de octubre de 2025 a septiembre de 2026. Ahí el consumo alcanza las 17.010.838 toneladas, un 6,5% más, lo que supone 1.038.317 toneladas adicionales. Ese indicador suaviza los picos mensuales y dibuja todavía una tendencia alcista.
¿Por qué cae el consumo si el año sigue creciendo?
“El consumo de cemento encadena tres meses consecutivos de descensos. La caída del 8,1% registrada en septiembre es más acusada que nuestras previsiones para este mes y confirma la desaceleración que venimos observando desde el verano”, explica Elena Guede, directora general de Oficemen.
Hay otro flanco que duele: las exportaciones cayeron un 20% en septiembre, con una pérdida de más de 68.000 toneladas, mientras el acumulado de los nueve meses retrocede un 15,2% y se queda por debajo de los tres millones de toneladas.
Un indicador que se debilita tres meses seguidos no dice que la construcción esté parada, dice que el ritmo de 2025 ya no se repite.
En año móvil, las ventas al exterior suman 3.964.062 toneladas, un 16,1% menos. El mercado interior compensa en parte, pero el balance deja claro que el sector no está remontando por la vía exportadora.
Qué significa esto para la vivienda que se está construyendo
Conviene aclarar qué mide exactamente este indicador. El cemento es la primera materia prima que llega a una obra y casi la última que se deja de pedir, así que su consumo anticipa el ritmo real de la construcción con meses de ventaja sobre las grúas y los permisos. Eso sí, el dato es nacional y agrega vivienda, obra no residencial y obra civil, de modo que no sirve por sí solo para saber cuántas casas se están levantando en tu ciudad.
Con ese matiz, la lectura es clara. Tres meses de caídas no dicen que la construcción se haya parado, pero sí que el pulso de 2025 no se repite. Y en un país donde la producción de vivienda nueva lleva años por debajo de lo que se demanda, cualquier frenazo tiene recorrido después: menos arranques de obra hoy significa menos oferta dentro de dos o tres años, justo cuando el mercado necesita lo contrario. El ajuste, además, se nota antes en los proveedores de materiales y en el empleo de la obra que en el precio final de la vivienda.
Lo que toca vigilar ahora es la próxima entrega de la Estadística del Cemento, para ver si la racha se rompe o si llega un cuarto descenso. Y el cierre del ejercicio: sostener el 3% acumulado hasta diciembre ya sería un resultado decente con el mercado exterior en retroceso y con el consumo interior perdiendo empuje mes a mes.
Aquí está la clave para quien busca piso: el consumo de cemento no es una curiosidad de patronal, es la señal más temprana de cuánta obra va a haber. Y ahora mismo esa señal está diciendo una cosa muy concreta. Más despacio.
🏠 Las llaves de la noticia
- 🔑 Qué te importa: El consumo de cemento cayó un 8,1% en septiembre y encadena tres meses de descensos.
- 💡 Por qué te importa: Es la señal más temprana de cuánta obra nueva habrá y, con ella, cuánta vivienda llegará al mercado.
- 📊 Apunta estas cifras: 1.367.833 toneladas en septiembre; 12.364.731 en el acumulado del año (+3%); 17.010.838 en año móvil (+6,5%).




