Pedro Sánchez entrevistado por Pablo Motos en El Hormiguero: así fueron las 4 veces que visitó el programa

Es posible que, de cara a las elecciones del 29-N, Pedro Sánchez acuda a ser entrevistado por Pablo Motos en El Hormiguero.

Y es que, pese a la reciente entrevista en La Revuelta con Broncano, el presidente del Gobierno se ha sentado cuatro veces en el programa de Antena 3.

La primera fue el 17 de septiembre de 2014, cuando llevaba apenas dos meses como secretario general del PSOE tras ganar las primarias; la última, el 27 de junio de 2023, ya como presidente del Gobierno y siete años después de su visita anterior. Entre ambas, dos apariciones encajadas en campaña electoral: el 8 de diciembre de 2015, doce días antes de los comicios del 20-D, y el 20 de junio de 2016, en la repetición electoral del 26-J.

Publicidad

Vamos a repasar cada una de ellas.

1
Septiembre de 2014: la primera aparición de Pedro Sánchez en El Hormiguero

Youtube video

El 17 de septiembre de 2014, un miércoles, Pedro Sánchez ocupó por primera vez el sillón de invitados de El Hormiguero. Llevaba apenas dos meses como secretario general del PSOE —había ganado las primarias del 13 de julio con un 48,7% de los votos frente a Eduardo Madina y el congreso extraordinario de finales de julio lo ratificó— y llegó al access prime time de Antena 3 justo después del informativo de la noche dispuesto a hacer gala de su pasado de deportista. No fue una aparición aislada: esa misma tarde había llamado en directo a Sálvame y días después se sentó con Risto Mejide en Viajando con Chester. El programa de Pablo Motos batió su récord de temporada, con 2.754.000 espectadores y un 15,5% de cuota de pantalla, punto y medio por encima de la noche anterior, y fue el minuto de oro de la jornada. Hasta entonces ningún dirigente de ese nivel se había prestado a un formato así.

En el contenido hubo política y vida personal a partes iguales. Sánchez marcó distancia con Podemos, partido al que llamó «populistas» sin citarlo, dijo que no pactaría con ellos y señaló a Rajoy como «mi mayor adversario»; también habló de Cataluña, del caso Pujol, de endurecer las penas por corrupción y de la ley del aborto. Contó que había estado en torno a medio año en el paro y que le molestaba no recibir respuesta al enviar un currículum, y dejó la frase que resumió su puesta en escena: lo que más miedo le daba era perder el pulso de la calle. La jugada tuvo coste. El PP y otros partidos cargaron contra él por mezclar entretenimiento y política, el PSOE replicó que no tenía prejuicios y quien años después sería presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, escribió en Twitter que los socialistas llenaban el público de afiliados. El precedente abrió la puerta: Albert Rivera pasó por el plató en enero de 2015.

Atrás