La relación entre Silvia Bronchalo y Daniel Sancho atraviesa uno de sus momentos más difíciles. La madre del chef ha reaparecido en el programa ‘¡De Viernes!’ para explicar cómo se encuentra después de la publicación de unas conversaciones privadas con su hijo, en las que ambos hablaban de una posible estrategia para conseguir su salida de prisión en Tailandia. Durante la entrevista con Santi Acosta, Silvia ha aclarado quién grabó esos audios, ha negado haberlos filtrado y ha contado por qué decidió interrumpir el contacto con Daniel.
Su testimonio llega después de que la justicia tailandesa rechazara los recursos presentados por la defensa del joven, que debe continuar cumpliendo condena en el país asiático por el asesinato de Edwin Arrieta. La difusión de las grabaciones abrió nuevas preguntas sobre la relación entre madre e hijo y sobre las peticiones económicas que él le habría planteado. Silvia ha querido ofrecer su versión, pero también ha expresado el desgaste emocional que le provoca la situación. “Yo también lo echo de menos, pero me hace daño”, ha reconocido al hablar de la distancia que mantiene con Daniel Sancho.
Daniel Sancho y los audios que han vuelto a situar a su familia en el foco

La publicación de las conversaciones privadas se produjo cinco días después de que la justicia tailandesa desestimara los recursos presentados por la defensa de Daniel Sancho. En esos audios, fechados el 4 de octubre de 2025, se escucha al joven chef hablar con su madre sobre una operación que, según su planteamiento, podría ayudarlo a conseguir la libertad provisional.
Durante la conversación, Daniel solicita una cantidad muy elevada de dinero para comprar un terreno en Tailandia mediante una intermediaria. Según explica en la grabación, el propietario del terreno podría intervenir para que el caso pasara a otras manos y así facilitar su salida de prisión. En ese contexto, el joven pronuncia una frase que refleja la estrategia que plantea: “Hemos intentado ganar por las buenas pues ahora vamos a ganar por las malas”.
La conversación también muestra a Silvia dubitativa ante la propuesta. La madre de Daniel no parece tener claro qué consecuencias legales podría acarrear una operación de esas características. En su entrevista televisiva, ha explicado que escuchar una petición así, procedente de su hijo y desde una prisión situada a miles de kilómetros, fue especialmente duro.
“Una llamada así de tu hijo a 15.000 kilómetros cuando sabes que no hay ninguna posibilidad a mi me deja arrasada. Nunca me planteé enviarle el dinero pero su desesperación o su manipulación... Yo lo único que puedo hacer es escucharle. Siempre he sabido que era imposible solicitar una fianza para Daniel”, ha confesado.
Silvia Bronchalo aclara quién grabó las conversaciones con su hijo
Una de las principales incógnitas tras la difusión de los audios era la identidad de la persona que había registrado las conversaciones. Durante su encuentro con Santi Acosta en ‘¡De Viernes!’, Silvia ha despejado esa duda y ha confirmado que las grabaciones las realizaba ella misma, con el conocimiento y el consentimiento de Daniel.
“Grabo yo. Siempre las he grabado, él sabía que yo le grababa y tenía su permiso para grabar todas las conversaciones por videollamada”, ha explicado. De este modo, ha querido dejar claro que el hecho de que las conversaciones estuvieran registradas no significa que su publicación en los medios dependiera de ella.
Silvia también ha detallado por qué conservaba esos archivos. Para ella, guardar la voz de su hijo y las peticiones que le hacía durante sus conversaciones tenía un valor personal. “Me gusta tener su voz grabada y todas las cosas que él me cuenta o me solicita, como libros, materal de muay thai... me gusta tenerlo grabado”, ha contado durante la entrevista.
Sin embargo, la madre de Daniel ha negado de manera tajante ser responsable de la filtración. “No sé quién lo ha hecho. Yo desde luego no lo he filtrado”, ha afirmado. Además, ha explicado que ha acudido a la vía judicial para intentar identificar a la persona que difundió el contenido y reclamar responsabilidades por la publicación de una conversación privada mantenida desde una prisión.
“He puesto una denuncia para averiguar el origen de la filtración y castigar una filtración de una conversación privada que, además, es desde una prisión”, ha señalado. Su objetivo, según ha expuesto, es conocer cómo llegaron los audios a los medios de comunicación y esclarecer lo sucedido.
La madre de Daniel Sancho niega haber filtrado los audios

Silvia considera que la publicación de las conversaciones ha provocado que parte de la atención se dirija hacia ella, como si hubiera sido la responsable de hacerlas públicas. Durante su intervención televisiva, ha expresado su malestar por esa interpretación y ha denunciado que, a su juicio, se está utilizando la filtración para perjudicarla.
“Quieren dar a entender que yo he filtrado todo. Cuando lo vi publicado sentí asco, náuseas y mucho desprecio. Es una manipulación en mi contra para hacer daño gratuito a mi persona y de paso, al primero que se han llevado por delante es a Daniel. Al que afecta directamente es a él”, ha asegurado.
Sus palabras reflejan también su preocupación por las consecuencias que la difusión pueda tener para su hijo. Aunque la conversación contiene una petición económica y una propuesta relacionada con su situación penitenciaria, Silvia sostiene que no fue ella quien decidió compartirla públicamente. Por eso, ha optado por presentar una denuncia y dejar en manos de la justicia la investigación sobre el origen de la filtración.
La madre de Daniel ha explicado que la conversación la dejó emocionalmente afectada. Asegura que escuchar a su hijo plantear una salida en esas condiciones la situó ante una situación que no podía resolver con una aportación económica. Además, ha insistido en que siempre supo que no era viable solicitar una fianza para conseguir su libertad.
Daniel Sancho y su madre llevan sin hablar desde abril
Durante la entrevista, Silvia ha revelado que no mantiene contacto con Daniel desde abril. La madre asegura que ha intentado comunicarse con él mediante cartas enviadas a través de la embajada, pero no ha recibido respuesta. “Desde abril no tenemos relación. Le he escrito un par de cartas desde la embajada pero no he obtenido respuesta”, ha explicado.
Para entender el origen de esa ruptura, Silvia se ha remontado a la visita que realizó a su hijo. Después de permanecer allí un mes y medio, sintió que el vínculo entre ambos empezaba a mejorar. Según ha contado, Daniel incluso le escribió una carta que ella recuerda como especialmente bonita. Sin embargo, esa sensación cambió cuando consideró que él no había sido completamente sincero con ella.
“Después de estar allí un mes y medio, donde además me escribió una carta muy bonita, parecía que nuestra relación estaba empezando a tomar un poco de forma y de repente veo que él no ha sido completamente sincero conmigo y me he sentido decepcionada”, ha reconocido.
Silvia también ha planteado la posibilidad de que la desesperación de Daniel por salir de prisión esté influyendo en su manera de relacionarse con sus padres. No ha presentado esa hipótesis como una certeza, sino como una explicación que contempla ante lo ocurrido. “A lo mejor su afán o desesperación por salir de ahí como sea, lo que hace es manipularme a mí e intentar manipular también a su padre, no lo sé. Podría ser que esté a dos bandas, a ver de qué manera consigue su propósito”, ha explicado.
El distanciamiento, según ha relatado, fue una decisión que tomó ella misma después de sentirse engañada. Silvia ha insistido en que no pretendía alejar a Daniel de su padre ni convertirse en la única persona en la que él pudiera apoyarse. Su intención, ha explicado, era ayudarlo, aunque llegó a la conclusión de que mantener la relación en aquellas condiciones estaba afectando a su bienestar.
Silvia Bronchalo decidió alejarse para proteger su salud mental

La madre de Daniel ha explicado que decidió “tomar distancia” para cuidar su salud mental. Durante la entrevista, ha recordado que siempre le ha transmitido a su hijo que tanto ella como su padre son las dos personas que tiene más cerca, y que nunca ha querido interferir en la relación que mantiene con él.
“Siempre le he dicho que las dos únicas personas que tiene cerca somos su padre y yo. Nunca he querido distanciarle de su padre ni que me viera a mi como el oráculo. Solo quería apoyar a mi hijo pero no parece posible”, ha lamentado. A ese desgaste se suma su percepción de que se le ha pedido ayuda económica, pero después se la ha apartado de las decisiones relacionadas con el proceso. Silvia considera que esa situación ha contribuido a que se sienta desplazada y decepcionada por la manera en la que se han desarrollado los acontecimientos.
“Quieren de mi aportación económica o es lo que me solicita Daniel pero luego se me ha apartado completamente del proceso. Lo único que he recibido del entorno jurídico son reproches y difamaciones”, ha afirmado. Sus palabras evidencian el malestar que dice experimentar con el entorno jurídico de su hijo y la sensación de no haber podido participar como esperaba.
Silvia ha reconocido que la situación la ha dejado sin fuerzas para continuar con la relación en los mismos términos. “Me ha dejado fuera de combate. Entonces espero que él pueda recapacitar y ver las cosas con distancia”, ha admitido. También ha recordado que, durante la última videollamada que mantuvieron, le comunicó directamente que se sentía engañada y manipulada.
“En la última conversación que tuvimos por videollamada le dije que me sentía engañada y manipulada. Estaba muy triste. Le dije que prefería no hablar con él en un tiempo, hasta que sea capaz de separar la relación que yo puedo tener con su padre con la nuestra”, ha relatado.
“Siento que mi hijo Daniel no me quiere”, la confesión más dolorosa
Pese a haber decidido interrumpir el contacto, Silvia ha dejado claro que sigue echando de menos a Daniel y que pensar en él forma parte de su día a día. La distancia no ha acabado con el vínculo emocional, pero sí ha cambiado la manera en la que afronta la relación. Según ha explicado, hay conversaciones y situaciones que ahora mismo no se siente capaz de soportar.
La madre de Daniel Sancho ha descrito así el efecto que todo lo sucedido ha tenido en su vida. Su decisión de tomar distancia no significa, según ha recalcado, que haya dejado de querer a su hijo. Lo que intenta es establecer un límite ante una relación que en este momento le provoca sufrimiento y que, a su juicio, necesita cambiar para poder retomarse. “Una madre siempre va a querer a su hijo, pase lo que pase. Yo siento que no me quiere y es muy duro. Daniel necesita rodearse de otro tipo de personas pero nunca voy a dejar de quererlo”, ha sentenciado



