La receta de panellets caseros que triunfa en la Castañada: masa de almendra y piñones

La masa se trabaja en minutos y solo necesita almendra molida, azúcar, huevo y piñones. Salen unos 16 bocados de mazapán tierno, con 10 minutos de horno.

Llega noviembre y en muchas casas empieza a oler a castañas asadas, a boniato y a mazapán recién horneado. Ahí están los panellets, el bocado más goloso de la Castañada.

Si nunca los has hecho, tranquila: la receta de panellets caseros es más sencilla de lo que parece. Cuatro ingredientes, un bol y las manos. Ni thermomix ni manga pastelera.

Además, con estas cantidades salen unos 16 panellets y entre preparación y horneado no pasarás de los 40 minutos. El horno, de hecho, solo los necesita 8 o 10. El resto es trabajo de mesa.

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Son un dulce con mucha historia. Su origen documentado se remonta al siglo XVIII, cuando se elaboraban en casa y se llevaban a bendecir a la iglesia para compartirlos después de los oficios. Puedes ver su recorrido en la entrada de Wikipedia del panellet, donde también se explica su parentesco con el mazapán de herencia andalusí.

El secreto de un panellet redondo no está en la almendra, sino en dejar que la masa repose y pierda la prisa.

Ingredientes (para unos 16 panellets)

  • 300 g de almendra cruda molida (o harina de almendra)
  • 300 g de azúcar glas
  • 2 huevos (las claras para la masa, las yemas para pintar)
  • 100 g de piñones crudos, o algo más si te gustan generosos
  • Ralladura fina de medio limón (opcional)
  • 100 g de patata o boniato cocidos y triturados (opcional, para una masa más jugosa)

Cómo preparar los panellets, paso a paso

  1. Mezcla en un bol grande la almendra molida con el azúcar glas y remueve hasta que quede una mezcla uniforme.
  2. Bate ligeramente las claras con un tenedor, sin llegar a punto de nieve, y añádelas poco a poco mientras trabajas con las manos. Reserva las yemas en un cuenco aparte.
  3. Amasa hasta conseguir una pasta lisa, densa y moldeable, con textura de plastilina. Si se pega a los dedos, añade una cucharada más de almendra molida; si se agrieta, unas gotas de clara.
  4. Si vas a usar patata o boniato cocido, añádelo ahora, triturado y frío, y vuelve a amasar hasta integrarlo del todo.
  5. Incorpora la ralladura de limón y reparte bien. Tapa el bol con film transparente y deja reposar la masa en la nevera un par de horas, o de un día para otro.
  6. Haz tiras con la masa y córtalas en porciones iguales, del tamaño de una nuez. Bolea cada una con las manos ligeramente húmedas.
  7. Pasa cada bolita por un poco de clara batida (reserva una cucharada o usa un huevo más) y después rebózala en los piñones, presionando con los dedos para que queden bien pegados.
  8. Coloca los panellets en una bandeja con papel de horno, separados entre sí, y píntalos con las yemas diluidas en unas gotas de agua.
  9. Hornea a 200 ºC con calor arriba y abajo durante 8-10 minutos, hasta que los piñones estén dorados. Se tuestan rápido: si ves que se oscurecen, cubre la bandeja con papel de aluminio.
  10. Saca la bandeja y deja enfriar por completo antes de moverlos, porque en caliente se desmoronan con facilidad.

Trucos para que salgan perfectos

El truco de la clara es el que marca la diferencia. Si pasas cada bolita por clara ligeramente batida antes de rebozarla en los piñones, la humedad actúa como pegamento natural y aguantan el horneado sin despegarse. Adiós a los piñones sueltos en la bandeja.

Y el reposo cuenta, y mucho. Dejar la masa en la nevera un par de horas la vuelve mucho más manejable: el mazapán asienta los sabores, absorbe mejor la humedad y se bolea sin pegarse a los dedos. Paciencia, que luego se agradece.

Otro detalle de repostería de siempre: una pizca de ralladura fina de limón en la masa equilibra el dulzor del azúcar glas y le da un aroma fresco. Yo lo hago siempre y no falla.

Ojo con el horno. El interior del panellet ya es comestible antes de entrar, así que no buscamos cocinarlo, sino dorar el exterior. Por eso funciona tan bien un golpe final de gratinador: los piñones se tuestan en apenas 6-8 minutos sin resecar el corazón de mazapán.

Cuando estén fríos del todo, guárdalos en una lata hermética o en un recipiente bien cerrado. Aguantan tiernos varios días; si los dejas al aire, la corteza se endurece en exceso.

Y si quieres variar, tienes margen. La versión de patata o boniato cocido (100 g, con el resto de cantidades iguales) sale más jugosa. Los de coco se cubren con coco rallado en lugar de piñones, y los de membrillo llevan un trocito de membrillo en la superficie. Todos se hornean igual.

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Un aviso útil: hablamos de un dulce con frutos secos y huevo, así que no es apto para alérgicos a ninguno de los dos. Tampoco hace falta esperar al 1 de noviembre: los encontrarás en pastelerías y en en la mayoría de supermercados durante toda la temporada de otoño, con precios y disponibilidad que varían según el establecimiento.

Sale redondo. Y con un mazapán tierno por dentro y piñones tostados por fuera, cuesta parar en uno. Para chuparse los dedos.

🍽️ La ficha de la receta

  • 🍴 Plato: Panellets de piñones, también llamados empiñonados.
  • 👥 Raciones: Unas 16 unidades.
  • ⏱️ Tiempo: 40 minutos, más 2 horas de reposo de la masa.
  • 📊 Dificultad: Fácil.