Alonso estalla contra Albon en Austin: "En la parte baja de la parrilla la calidad es muy baja"

El toque de la curva 11 le costó a Alonso alrededor de medio segundo por vuelta y los puntos que tenía a tiro. Albon no pidió perdón: «es carrera».

La primera vuelta de Austin le costó a Fernando Alonso el suelo del coche, alrededor de medio segundo por vuelta y, de paso, la paciencia. El toque con Alex Albon en la curva 11 del GP de Estados Unidos le dejó sin puntos y con una frase que este lunes recorre el paddock entero.

Qué pasó exactamente en la curva 11

Vuelta uno, frenada de la horquilla, Alonso defendiendo la duodécima plaza. Albon se metió por dentro con más fe que espacio y le pegó un viaje en el costado del Aston Martin que dejó tocados los dos coches. No hubo sanción para ninguno: los comisarios lo leyeron como lance de carrera y ambos pudieron seguir.

El problema es lo que se dejó por el camino el español. El suelo dañado le costaba alrededor de medio segundo por vuelta, un mundo en una parrilla tan apretada como la actual. Terminó 16º, con Albon justo detrás en 17ª posición, y con la sensación de haber tirado a la basura su mejor domingo del año.

Publicidad

«Albon se olvidó de que la curva 11 estaba ahí y de que tenía que girar a la izquierda», resumió nada más bajarse del coche. Sin paños calientes.

Y soltó la frase que le ha convertido en protagonista del lunes: «Tenemos que mejorar y empezar un poco más arriba, porque en el tercio inferior de la parrilla la calidad de los pilotos es muy baja ahora mismo».

En la Fórmula 1 actual, medio segundo por vuelta no es una anécdota: es la frontera entre puntuar y desaparecer del mapa.

Albon no pide perdón: «es carrera»

La versión del equipo Williams es bastante menos dramática. Albon sostiene que había un coche por fuera, el de Esteban Ocon, que empujó a Alonso hacia dentro, y que él se limitó a mantenerse lado a lado durante toda la frenada. «Es difícil desaparecer», dijo.

¿Disculpas? Ninguna. «Es carrera. Creo que había un coche por su exterior que le apretó. Fue una buena pelea y luego tuvimos una segunda intentona más adelante. Yo al menos lo disfruté», contó, dejando caer que espera que el español sienta lo mismo. Un detalle: en el garaje de Williams tampoco ven nada que lamentar.

Aquí no hay ganador moral. Alonso tiene razón en el daño y exagera en el diagnóstico, porque media parrilla podría devolverle el argumento sin despeinarse. Albon tiene razón en el contexto, aunque le faltó un pelo de prudencia en la primera vuelta. Lo de siempre. Y la mayoría de los que mira desde la grada cree que los dos tienen su parte.

Por qué la frase incómoda señala a la F1 actual

Que Alonso diga esto a estas alturas no es casualidad. El Aston Martin ha dado un paso adelante en ritmo de carrera —él mismo lo calificó como su mejor gran premio del año en términos de competitividad— pero sigue atrapado en la zona donde cada décima se paga con chapa y pintura. Cuando el coche sube, el margen de error se estrecha.

El precedente está en cada domingo de este tramo final: el pelotón medio se ha comprimido tanto que la primera vuelta se ha convertido en un juego de sillas. Los puntos se pierden más por contacto que por ritmo, y eso explica que un piloto con su experiencia prefiera señalar al de al lado antes que revisar su propia defensa.

Publicidad

La lectura de fondo es otra. Alonso cerró la clasificación del sábado en 12º, igualando su mejor resultado del año en esa sesión, y el domingo se le escapó todo en ochocientos metros.

Con el GP de México este mismo fin de semana, la duda es si esa frustración se queda en la radio o se convierte en gasolina. En Austin, Antonelli se llevó la victoria; el foco del podio estaba en otra parte, y el salseo, en la curva 11.

El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 Qué ha pasado: Albon toca a Alonso en la curva 11 de Austin y le deja sin suelo, sin ritmo y sin puntos.
  • 🔥 Por qué arde: El español suelta que «la calidad de los pilotos es muy baja» en la parte baja de la parrilla.
  • 📲 Lo que viene: El GP de México este fin de semana, con la resaca del toque todavía caliente en la radio.