El truco de chef para un puré de patatas más ligero y esponjoso: una pizca de bicarbonato

Se añade sobre la patata ya cocida, junto a la sal y la pimienta, y basta una pizca de unos dos gramos. La guarnición queda más aérea, sin nata ni mantequilla y lista en unos 25 minutos.

El truco para un puré de patatas más esponjoso está en tu despensa: una pizca de bicarbonato lo cambia todo. Suena raro, sí. Pero funciona, y te lo contamos paso a paso.

Pocas guarniciones son tan socorridas como el puré de patatas. Da lustre a un solomillo de cerdo, salva una pechuga de pollo un martes cualquiera, y queda de escándalo al lado de un pescado al horno. Es humilde, barato y se resuelve en minutos. En otoño, con el fresco llamando a la puerta, apetece más que nunca.

El problema llega cuando queremos que quede cremoso. Ahí empezamos a añadir nata, mantequilla, leche... y el puré se vuelve contundente. Rico, sí, pero pesado. Este truco de cocina va justo en la dirección contraria: consigue un puré más aireado sin añadir grasas.

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La técnica es tan sencilla que da casi vergüenza contarla. Cuando la patata ya está cocida y escurrida, se añade una pizca de bicarbonato sódico y, en ese mismo momento, la sal, la pimienta y las especias o hierbas que te gusten. Nada de batidora. Nada de esperar. Se mezcla y listo.

¿Y por qué funciona? Porque el bicarbonato provoca una reacción química completamente natural, parecida a la que levanta ciertas masas de panadería. Esa reacción aligera la textura y deja el puré más esponjoso.

Quien ha popularizado el truco añade un matiz: el bicarbonato de sodio es alcalino y, si sumas un toque ácido —unas gotas de limón, un chorro de vinagre o un poco de suero de leche—, la esponjosidad se acentúa. Pura química de cocina.

Un puré de patatas no necesita nata para resultar cremoso: necesita patatas bien cocidas, un buen aplastado y una pizca de bicarbonato.

En boca, el cambio se nota. Queda más aéreo, menos denso, y sabe más a patata. Eso sí, ojo con pasarse: una pizca basta, en torno a dos gramos por kilo de patata. Si te excedes, puede aparecer un regusto jabonoso que arruina el plato. Mejor quedarse corto y ajustar.

Con este truco, la guarnición se resuelve en unos 25 minutos y con ingredientes que ya tienes en la cocina. Aquí va la receta completa, con cantidades y paso a paso, para que salga redonda a la primera.

bicarbonato puré

Ingredientes

  • 1 kg de patatas de variedad harinosa (Kennebec, Monalisa o similar)
  • Agua fría para cocer
  • 1 cucharadita de sal para el agua, más sal extra para ajustar al final
  • Una pizca de bicarbonato sódico (unos 2 g, media cucharadita rasa)
  • Pimienta negra recién molida
  • Opcional: un chorrito de leche templada, caldo o aceite de oliva virgen extra
  • Opcional: nuez moscada, hierbas frescas o un poco de mantequilla

Cómo preparar el puré de patatas esponjoso, paso a paso

  1. Pela las patatas y córtalas en trozos de unos 3 centímetros, todos parecidos. Así se cuecen a la vez y no queda una parte hecha y otra dura.
  2. Ponlas en una olla y cúbrelas con agua fría, dos dedos por encima de la patata. Añade la cucharadita de sal y lleva a ebullición a fuego fuerte.
  3. Baja el fuego a medio y cuece entre 20 y 25 minutos, hasta que un cuchillo afilado entre sin resistencia. Pincha siempre la pieza más grande.
  4. Escurre las patatas y devuélvelas a la olla, sin fuego, un par de minutos. Ese vapor que se escapa es el que luego evita un puré aguado.
  5. Aplasta con un pasapurés o con un tenedor, en caliente. Evita la batidora de cuchillas: activa el almidón y el puré queda elástico y gomoso.
  6. Añade la pizca de bicarbonato, la sal que falte, la pimienta y las especias. Mezcla con una espátula hasta integrar bien.
  7. Si lo quieres más cremoso, incorpora un chorrito de leche templada, caldo o aceite de oliva poco a poco, sin batir de más. Sirve enseguida.

Trucos para que salga perfecta

Cuécela entera o en trozos grandes y pínchala siempre para comprobar el punto. Las variedades harinosas, como la Kennebec o la Monalisa, se aplastan mejor y quedan más finas. Si la patata se enfría antes de aplastarla, el puré pierde esponjosidad: trabaja en caliente.

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El toque ácido es opcional, pero suma. Unas gotas de limón o un chorrito de vinagre, según este cocinero, acentúan la reacción del bicarbonato. Y no te pases con el polvo blanco: media cucharadita rasa por kilo de patata es más que suficiente.

Aguanta hasta dos días en la nevera, en un recipiente bien tapado. Para recalentarlo, mejor al baño maría con un chorrito de leche o caldo que en el microondas a máxima potencia: recupera la textura sin resecarse. Y si añades mantequilla o leche, recuerda que el plato lleva lácteos.

🍽️ La ficha de la receta

  • 🍴 Plato: Puré de patatas ligero y esponjoso con el truco del bicarbonato.
  • 👥 Raciones: Para 4 personas.
  • ⏱️ Tiempo: Unos 30 minutos en total.
  • 📊 Dificultad: Fácil.