La deducción por eficiencia energética permite restar hasta 9.000 euros al IRPF si reformas la casa antes del 31 de diciembre. No es una ayuda universal ni un cheque: es una resta en la cuota que solo funciona si hay obra, certificado y factura.
Cuánto puedes desgravar exactamente
Vamos por partes, porque aquí no hay una sola deducción sino tres, y cada una pide un nivel de obra distinto. La primera es la más modesta: el 20% de lo invertido hasta 5.000 euros al año, con un máximo de 1.000 euros. El requisito es que la reforma reduzca al menos un 7% la demanda de calefacción y refrigeración de la vivienda.
El segundo escalón sube el porcentaje y el techo. Se aplica cuando la obra baja un 30% el consumo de energía primaria no renovable (el indicador que mide cuánto combustible fósil come tu casa). Ahí deduces el 40% con una base máxima de 7.500 euros, o sea hasta 3.000 euros de alivio.
La tercera escala explica el titular. Exige las dos cosas a la vez: ese 30% de mejora y subir la calificación energética a letra A o B. A cambio, el 60% de 15.000 euros son 9.000 de deducción. Es la única vía que llega a esa cifra.
Quién puede pedirla y qué obras quedan fuera
El contribuyente tiene que ser propietario de la vivienda o titular de un derecho de uso sobre ella, y destinarla a vivienda habitual o tenerla alquilada declarando ese alquiler como rendimiento de capital inmobiliario. Si el piso está afecto a una actividad económica, la deducción no entra.
La deducción existe, pero llegar a los 9.000 euros exige pagar 15.000 antes y tener la casa en propiedad: dos filtros que descartan a mucha gente.
Ojo también con qué cuenta como vivienda. Garajes, trasteros, jardines, piscinas, e instalaciones deportivas quedan fuera, igual que embarcaciones o aeronaves. Y hay un detalle que hunde solicitudes: la base se calcula descontando cualquier subvención recibida. Si cobras una ayuda de fondos europeos para la rehabilitación, esa cantidad no se deduce dos veces.
El pago importa tanto como la obra. Hacienda exige justificante bancario: transferencia, tarjeta o cheque nominativo. El efectivo no vale, y sin factura con el NIF del instalador no hay nada que rascar.
El certificado es el cuello de botella (y el gasto que nadie cuenta)
Ahí está el paso que más se atasca: el certificado energético. Cuesta entre 100 y 300 euros según tamaño y comunidad, lo emite un técnico competente y en la mayoría de regiones hay que inscribirlo en el registro autonómico. Sin ese papel no se puede demostrar ni el 7% ni el 30%, así que en la práctica hacen falta dos: uno antes de la obra y otro después.
Y luego está el calendario. La deducción se aplica en el ejercicio en que se expide el certificado que acredita la obra terminada, así que el certificado debe estar emitido antes del 31 de diciembre. Quedan algo más de dos meses. Para un cambio de ventanas o un aislamiento da tiempo; para una rehabilitación completa con fachada y caldera, probablemente no.
Hay un precedente que conviene mirar. Esta deducción nació pegada a los fondos europeos de rehabilitación y desde entonces convive con ellos, pero no se suman sobre la misma factura. Quien pide la subvención para la fachada y luego intenta desgravar el total se lleva la sorpresa en el borrador.
La crítica de fondo no es menor. Una deducción en el IRPF no es un ingreso: solo sirve si tienes cuota que pagar y dinero para adelantar la obra, y los 9.000 euros llegan un año después. Para una familia que no puede poner 15.000 euros por delante, la ayuda es teórica. Es el mismo problema que arrastran las desgravaciones por rehabilitación desde hace años: llegan mejor a quien menos las necesita.
📅 Dónde y cuándo
- Plazo: obras y certificado deben estar cerrados entre el 01/01/2026 y el 31/12/2026 para contar en la Renta 2026-27, que se presenta entre abril y junio de 2027.
- Quién puede pedirlo: propietarios o titulares de un derecho de uso, con la vivienda como habitual o alquilada y declarada.
- Cuánto: 20% hasta 1.000 euros, 40% hasta 3.000 euros o 60% hasta 9.000 euros al año.
- Dónde se solicita: no hay solicitud aparte, se marca en la declaración desde la sede electrónica de la Agencia Tributaria.
En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)
- 💸 ¿Qué ha cambiado? Hacienda mantiene la deducción por eficiencia energética con tres escalas y un techo de 9.000 euros al año.
- 👥 ¿A quién afecta exactamente? A propietarios que reformen su vivienda habitual o una alquilada y acrediten la mejora con certificado.
- ✅ ¿Qué puedes hacer al respecto? Si tienes obra prevista, encarga ya el certificado y paga por transferencia: el plazo acaba el 31 de diciembre.



