McLaren Racing está a punto de firmar el mejor ejercicio económico de la historia de la Fórmula 1 y el paddock entero lleva horas mirando a Woking.
El hito: 588 millones de libras y una barrera que nadie había tocado
Según el informe de Sky News que recoge Motorsport.com, las cuentas del ejercicio 2025 de McLaren Racing Ltd sitúan los ingresos de la compañía en 588 millones de libras, unos 780 millones de dólares. Traducido al idioma del paddock: el primer equipo que se acerca a los mil millones de facturación anual. Nadie, en la historia de la parrilla, había llegado tan lejos en un solo curso.
El desglose es el detalle que nadie ha mirado. De ese total, más del 90% procede de las actividades de Fórmula 1, así que el músculo real del negocio está en el Gran Circo y no en la expansión. La cifra global sí incluye las operaciones de IndyCar, donde McLaren tiene programa propio, pero su peso en el conjunto es residual. La conclusión es sencilla: la escudería no se ha hecho grande diversificando, se ha hecho grande corriendo.
Y luego está la línea que va a dar que hablar en cada motorhome. El documento también confirmará un pago récord por encima de los 75,4 millones de libras para Zak Brown, CEO de McLaren Racing, unos 100 millones de dólares. Para ponerlo en contexto, en 2024 su salario base fue de 6 millones de libras y su plan de incentivos a largo plazo se quedó en 31 millones.
Ese bonus no sale de la nada. Está ligado a un premio en acciones activado por la compraventa corporativa en la que el fondo soberano de Bahréin, Mumtalakat, y CYVN Holdings de Abu Dhabi se hicieron con el 30% restante del capital externo de McLaren Racing, con la compañía valorada en 3.500 millones de libras. Cuando un accionista mueve esas cifras por una escudería, los números dejan de ser cosa de contables y pasan a serlo de estrategia.
En la Fórmula 1 el cronómetro decide las carreras, pero la facturación decide quién sigue sentado a la mesa cuando cambian las reglas.
Lo que Brown dice del negocio: 'el deporte está en llamas'
El propio Brown resumió el momento en una entrevista con Bloomberg. El deporte está en llamas', dijo. 'Cada métrica, la demanda de equipos... No hace tanto que Liberty Media compró la competición e implantó el límite presupuestario, que de alguna manera garantizó la estabilidad financiera de todos, la estabilidad y la competitividad en pista'. Traducción libre: el cost cap salvó el negocio y ahora el negocio le devuelve el favor.
Preguntado por si las valoraciones han tocado techo, Brown fue claro: no. 'Si miras al deporte en general, solo han ido hacia arriba. Cada vez que hay un contrato récord, todo el mundo dice que eso es una locura. Y cinco años después miras atrás y han subido todavía más'. El CEO pone el foco en el margen de crecimiento: los 24 grandes premios que recoge el calendario oficial de la Fórmula 1 frente a una demanda que, según él, daría para unos 30.
También reivindicó la salud competitiva de la parrilla, con cuatro equipos ganando carreras y siete pilotos distintos sumando varias victorias en una misma temporada, algo que asegura no haber visto en sus 30 años siguiendo el deporte. Y no se olvidó del factor Netflix: el drama fuera de la pista, dice, es 'fantástico' para el producto. Ahí está la clave. La F1 dejó de vender coches hace tiempo y ahora vende atención.
Por qué esto importa más allá de Woking
Hay un precedente que explica todo esto mejor que cualquier gráfico. Durante décadas, los equipos vivieron y murieron por el patrocinio y por los resultados: ganabas o desaparecías. La llegada de Liberty Media y el límite presupuestario cambiaron la ecuación y convirtieron a las escuderías en activos financieros, no en proyectos de ingenieros con una pegatina grande en el alerón. La operación de McLaren con Mumtalakat y CYVN es la prueba más evidente: el 30% del capital externo se movió con la compañía valorada en 3.500 millones de libras.
¿Quién gana con esto? McLaren, obviamente: más margen, mejor posición negociadora con los patrocinadores, y una estructura que le permite sostener el ritmo de desarrollo sin depender del capricho de un mecenas. ¿Quién pierde? Nadie, en realidad, pero la parrilla se polariza. Quien no tenga un modelo de negocio sólido competirá con una mano atada a la espalda, y eso se nota en el túnel de viento antes que en la clasificación. La propia estructura de la escudería de Woking es hoy tan importante como su departamento técnico.
La lectura de fondo es incómoda para los nostálgicos: el coste de competir en la F1 ya no se mide solo en segundos por vuelta, sino en capacidad de generar ingresos. Y ahí los de Woking llevan ventaja. Con las cuentas del ejercicio 2025 sobre la mesa, la pregunta que se hará el resto de equipos no es cómo ganar a McLaren en pista, sino cómo facturar como ellos.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 Qué ha pasado: McLaren Racing declara 588 millones de libras de ingresos y se convierte en el primer equipo que roza los mil millones.
- 🔥 Por qué arde: El bonus récord de Zak Brown y una valoración de 3.500 millones de libras confirman que la F1 es negocio puro.
- 📲 Lo que viene: Con el límite presupuestario asentado, la próxima batalla de la parrilla será económica antes que deportiva.

