La figura de Moulay Hassan ha comenzado a adquirir una dimensión cada vez mayor dentro de la monarquía de Marruecos. El hijo mayor de Mohamed VI cumplió 23 años el pasado mes de mayo y, a medida que aumenta su presencia en actos oficiales, también crece el interés por el papel que desempeñará cuando llegue al trono. Su evolución ha despertado además el interés de la prensa internacional, especialmente después de que en el pasado algunos rumores sin fundamento llegaran a relacionarlo con la princesa Leonor.
El heredero marroquí atraviesa una etapa diferente a la de sus primeros años como miembro de la Familia Real. Su participación en acontecimientos de relevancia nacional e internacional le ha permitido ocupar un espacio propio y asumir responsabilidades que durante mucho tiempo estuvieron vinculadas principalmente a la actividad de su padre. Todo ello coincide con una presencia pública más intermitente de Mohamed VI, lo que ha situado todavía más a Moulay Hassan ante los medios.
La princesa Leonor aparece en los rumores sobre el heredero marroquí

La relación entre la princesa Leonor y Moulay Hassan forma parte de los rumores que han circulado en torno al joven heredero, aunque la información que los vinculó no estaba sustentada en hechos que confirmaran un romance. El origen de estas especulaciones aparece recogido por Vanity Fair a partir de las declaraciones del periodista y politólogo marroquí Omar Brouksy.
Brouksy es autor de varios libros dedicados a la monarquía alauí y conocedor de las intrigas del Majzén. Su análisis se centra principalmente en la evolución de Moulay Hassan como futuro rey y en las diferencias que presenta respecto a las generaciones anteriores de la familia real.
Según el periodista, el príncipe no puede entenderse como una continuación exacta de Hasán II, su abuelo, ni como una reproducción del actual monarca. Brouksy lo sitúa dentro de "otra generación" y de "otro Marruecos", dos conceptos con los que trata de explicar el cambio que puede representar su llegada al trono.
La creciente actividad pública de Moulay Hassan ha contribuido a alimentar el interés sobre su futuro. El príncipe ha estado presente en acontecimientos de especial importancia para Marruecos, entre ellos la inauguración de la Copa Africana de Naciones, además de participar en encuentros con dirigentes extranjeros. La princesa Leonor, por tanto, aparece únicamente dentro del contexto de aquellos rumores que circularon en el pasado, mientras el foco actual está puesto en la evolución institucional del heredero.
Moulay Hassan se distancia del perfil público de Mohamed VI
Una de las cuestiones que más destaca Omar Brouksy es la diferencia de personalidad pública entre Mohamed VI y su hijo. El actual rey marroquí ha mantenido tradicionalmente un perfil más reservado, con una relación discreta con los medios de comunicación y una exposición pública limitada.
El periodista describe a Moulay Hassan de una manera diferente. Según sus fuentes, el heredero es "bastante más abierto, más vivaz" y también tendría una actitud más relajada que la de su padre. Esa diferencia podría resultar relevante cuando llegue el momento de asumir la Corona, ya que su manera de relacionarse con el entorno institucional y con la sociedad podría no reproducir exactamente la de Mohamed VI.
Brouksy, no obstante, evita establecer conclusiones definitivas sobre el futuro monarca. Moulay Hassan todavía es joven y su trayectoria como heredero apenas comienza a mostrar cuáles serán sus prioridades cuando tenga que ejercer plenamente las funciones asociadas a la Corona. Por ahora, su exposición pública permite observar una evolución progresiva. Los actos oficiales, las reuniones con representantes extranjeros y su aparición junto a Mohamed VI forman parte de una preparación que lleva años desarrollándose.
La formación de un futuro rey de Marruecos

La preparación de Moulay Hassan para ocupar el trono comenzó mucho antes de que aumentara su presencia pública. El príncipe estudió en el Colegio Real y posteriormente cursó Economía Internacional en una universidad privada marroquí. Su formación responde a la necesidad de prepararlo para las responsabilidades que tendrá que asumir como futuro monarca.
Omar Brouksy insiste en que todavía no existen suficientes elementos para comparar su trayectoria con la de otros reyes de Marruecos. La edad del heredero y su limitada experiencia impiden establecer con precisión cómo será su ejercicio del poder cuando llegue el momento.
Sí considera, sin embargo, que Moulay Hassan terminará desarrollando un estilo "propio y particular". La expresión resume una de las principales incógnitas que rodean al príncipe: hasta qué punto mantendrá las formas de su padre y en qué aspectos buscará construir una identidad diferente.
La diferencia generacional también puede tener importancia. Moulay Hassan pertenece a una generación distinta a la de Mohamed VI y Hasán II, por lo que su llegada al trono se producirá en un contexto diferente al que afrontaron sus antecesores. Por ahora, su actividad institucional permite seguir el proceso mediante el que el príncipe comienza a asumir mayor protagonismo.
La estrecha relación de Moulay Hassan con Lalla Salma
En la vida del heredero también ocupa un lugar importante Lalla Salma, su madre. La ex esposa de Mohamed VI desapareció prácticamente de la escena pública después de su divorcio en 2018. Su situación dentro de la familia real generó durante años numerosas especulaciones, especialmente por su alejamiento de los actos públicos.
A pesar de esa desaparición de la primera línea institucional, Omar Brouksy sostiene que Lalla Salma mantiene una relación "excelente" con su hijo. El periodista habla de una fuerte cercanía afectiva entre ambos, aunque establece una precisión importante: esa relación no implica que Moulay Hassan esté más unido a su madre que a su padre.
La posición de Mohamed VI seguirá siendo fundamental en la preparación del heredero. Brouksy considera que será precisamente su padre quien tendrá que enseñarle cómo se ejerce el poder político dentro del sistema marroquí. La formación de Moulay Hassan, por tanto, no se limita a sus estudios académicos ni a su presencia en actos oficiales.
La relación con sus padres forma parte también de ese proceso de preparación. Mientras Lalla Salma conserva una relación cercana con su hijo, Mohamed VI representa la referencia directa para conocer el funcionamiento del poder y las responsabilidades que conlleva ocupar la jefatura de la monarquía.
La princesa Leonor y el interés internacional por Moulay Hassan
La atención que genera Moulay Hassan no depende únicamente de los rumores relacionados con la princesa Leonor. Su condición de heredero de Mohamed VI y su creciente presencia en la vida pública de Marruecos explican por sí mismas el interés que despierta su figura.
El príncipe ha dejado de ocupar únicamente el papel de hijo del monarca para comenzar a asumir responsabilidades que permiten observar su evolución. Su participación en acontecimientos relevantes y sus contactos con dirigentes extranjeros muestran una progresiva incorporación a la actividad institucional.
La princesa Leonor aparece en esta historia como consecuencia de aquellas informaciones que llegaron a relacionarla con el heredero marroquí, pero el análisis de Omar Brouksy se concentra en una cuestión mucho más amplia: la transformación de Moulay Hassan y el tipo de monarca que podría llegar a ser.
Por el momento, el heredero todavía tiene por delante un largo proceso antes de ocupar el trono. Su formación, la relación con sus padres, su creciente presencia pública y las diferencias que ya se observan respecto a Mohamed VI permiten seguir la construcción de una figura que todavía está definiendo su propio perfil.



