El cambio de hora llega el domingo 25 de octubre: los relojes se atrasarán una hora en toda España. En la madrugada del sábado 24 al domingo 25, a las 03:00 serán las 02:00.
Con ese ajuste, España entra en el horario de invierno y habrá más luz por la mañana y menos por la tarde. El día sigue teniendo las mismas horas, pero se reparten de otra forma. Eso sí, mover las agujas es la parte fácil: lo que cambia de verdad son las rutinas.
¿Cuándo hay que atrasar el reloj?
El último domingo de octubre es la fecha que marca el calendario. En concreto, el cambio llega en la madrugada del sábado 24 al domingo 25, cuando las 03:00 pasen a ser las 02:00. Quien lo aproveche, dormirá una hora más. El horario de invierno se mantendrá hasta marzo, cuando toque el siguiente ajuste.
En la práctica, la mayoría de la gente no tendrá que hacer nada: los móviles, los ordenadores y los relojes inteligentes se actualizan solos. El ajuste manual queda para los relojes analógicos, el microondas o el reloj del coche. Conviene revisarlos la noche anterior para no levantarse con la hora equivocada.
¿A quién afecta el cambio al horario de invierno?
El ajuste alcanza a todo el mundo, desde los estudiantes que entran a clase, hasta los trabajadores con turno de mañana o los conductores que circulan al amanecer. Con el horario de invierno, la luz llega antes por la mañana, algo que puede ayudar a arrancar el día. Aun así, el cuerpo necesita unos días para adaptarse: los niños, las personas mayores y quienes ya duermen mal suelen notarlo más.
Las voces críticas llevan años señalando los efectos de este gesto. La Sociedad Española del Sueño advierte de consecuencias sobre el descanso: irritabilidad, falta de concentración, bajada del rendimiento laboral e insomnio en los días posteriores, según esta sociedad científica. También se ha relacionado el ajuste con problemas de salud como la obesidad, la diabetes, los infartos, los ictus, la depresión o la ansiedad.
El cambio de hora no mueve solo las agujas: altera los ritmos de sueño y las rutinas laborales y escolares de millones de personas.
Hay más dudas sobre el ahorro energético. Algunos expertos consideran que el ahorro real es mínimo, aunque la medida nació precisamente con ese objetivo: aprovechar mejor las horas de luz. El debate sigue abierto y condiciona la organización de horarios en el trabajo, el colegio y el comercio.
El debate que sigue abierto: de Bruselas al BOE
El cambio de hora se aplica en todos los países de la Unión Europea y es obligatorio en la eurozona desde 1981. La Comisión Europea planteó en septiembre de 2018 acabar con esta práctica y fijó primero 2019 y después 2021 como fechas para eliminarla, pero la falta de acuerdo entre los Estados miembros lo dejó en el aire. En España, un comité de expertos creado por el Gobierno en marzo de 2019 concluyó que no era aconsejable decidir sin un consenso compartido.
En 2025, el Ejecutivo español llevó la petición a Bruselas: el Gobierno pidió eliminar el cambio de hora en Europa, al entender que el mecanismo ya no tenía sentido. En su argumentación, el presidente Pedro Sánchez señaló que apenas ayuda a ahorrar energía y que tiene un impacto negativo en la salud y en la vida de la gente. Por ahora, la normativa europea no ha cambiado.
Mientras no haya acuerdo, el ajuste se mantiene y está recogido en la Directiva 2000/84/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, que regula el régimen de la hora de verano en la Unión. El BOE ya recoge el cambio del 25 de octubre como el último publicado. No hay una fecha oficial para el final de esta práctica en España, así que el reloj seguirá moviéndose dos veces al año.
Lo que toca vigilar es el calendario europeo: cualquier decisión sobre el fin del cambio de hora depende de un acuerdo entre los Veintisiete que todavía no existe. Hasta entonces, la cita es la madrugada del domingo 25 de octubre. Y la siguiente, en marzo.
📌 El foco social: las claves
- 🔎 Qué es lo importante: El domingo 25 de octubre los relojes se atrasan una hora y España entra en el horario de invierno.
- 👥 Quiénes son los afectados: Toda la población, en especial quienes madrugan y quienes tienen problemas de sueño.
- ➡️ Qué consecuencias puede traer: Más luz por la mañana y menos por la tarde, con ajustes en el sueño y en las rutinas.




