1Filtros: limpiarlos o cambiarlos antes del primer encendido
El filtro es la primera pieza que toca el aire que aspira el split y la barrera que separa el polvo, el polen, los ácaros y las pelusas del evaporador. Tras meses parado, ese tejido acumula una capa de suciedad que no se ve desde fuera y que reduce la sección de paso: el ventilador tiene que forzar más para mover el mismo caudal y el intercambio térmico en la batería interior empeora. El resultado es una doble ineficiencia, porque el aparato enfría menos justo cuando el compresor se ve obligado a funcionar durante más tiempo y con más frecuencia para compensar. El IDAE sitúa ese sobrecoste entre el 15% y el 30% de consumo adicional en equipos con los filtros saturados, y los ensayos de campo británicos sobre climatización detectaron filtros sucios en cerca de la mitad de los equipos revisados, con un ahorro medio del 17% solo por limpiarlos. A eso se añade el riesgo sanitario: la suciedad húmeda cría moho y bacterias y devuelve al ambiente olores y alérgenos.
La rutina no exige herramientas ni conocimientos técnicos. Basta con apagar el equipo y desconectarlo de la corriente, abrir el panel frontal, retirar los filtros y quitar el polvo con aspirador o paño seco; si se lavan, agua tibia con jabón neutro y sin presión para no deformar la malla, y secado completo a la sombra antes de recolocarlos, porque un filtro húmedo devuelve humedad al evaporador y acaba generando moho y olor. Los filtros de malla se limpian; los especiales —HEPA, carbón activo, antialérgicos— se sustituyen según indique el fabricante, igual que cualquier filtro roto, deformado o que ya no encaje. La pauta razonable es una limpieza a fondo antes del primer encendido de la temporada y después cada dos a cuatro semanas durante el uso doméstico, con más frecuencia en casas con mascotas, obras o polvo ambiental, y cada dos o tres meses en oficinas. Fabricantes como Daikin recomiendan hacerlo siempre tras un periodo largo de inactividad, y la agencia italiana ENEA lo incluye en su decálogo de consumo estival. Si tras limpiar persiste el olor o el caudal sigue flojo, el problema está en el evaporador y requiere un técnico.
