Singapur pagará a sus ciudadanos por leer: el plan para frenar el deterioro cognitivo

El programa ReadSG arrancó el 6 de septiembre y reparte monedas virtuales por cada sesión de 15 minutos. La parte económica es simbólica: lo que de verdad busca es entrenar la atención sostenida que el móvil nos apaga.

Reconócelo: llevas media hora con el móvil y no sabrías contar qué has leído. Singapur ha decidido pagar a sus ciudadanos por leer para frenar el deterioro cognitivo, y el diagnóstico que hay detrás da bastante que pensar.

El deterioro cognitivo no aparece de golpe. Es un proceso lento, ligado al envejecimiento del cerebro, que se acelera o se frena según cuánto lo mantengamos activo. La lectura es una de las herramientas más baratas que señala la ciencia, y ahora un gobierno la ha convertido en política pública.

ReadSG: 20 monedas por cada 15 minutos de lectura

Lo impulsa la Junta Nacional de Bibliotecas de Singapur y se llama ReadSG. Arrancó el pasado 6 de septiembre como parte de un plan a cinco años para devolver la lectura al día a día de la población.

Publicidad

La mecánica es sencilla. Quien lea al menos 15 minutos diarios registra la sesión en CrowdTaskSG, la plataforma gubernamental de participación ciudadana, y a cambio recibe monedas virtuales y puntos de experiencia, con recompensas extra ligadas a retos concretos.

El dinero, eso sí, hay que cogerlo con pinzas. Cada sesión de quince minutos da 20 monedas y hacen falta 1.000 para cobrar un dólar singapurense, unos 0,68 euros. Es decir, poco más de un céntimo al día. Nadie se va a hacer rico leyendo novelas, y no es eso lo que buscan.

El objetivo es conductual: gamificar un hábito hasta que se vuelva automático, igual que se ha hecho con el ejercicio o con el ahorro.

El céntimo de Singapur no compra libros, compra el hábito de volver a sentarse a leer.

Lo que dice la ciencia sobre leer y envejecer mejor

La evidencia no es una ocurrencia de unos cuantos políticos asiáticos. La lectura activa circuitos cerebrales, sobre todo del hemisferio izquierdo, relacionados con el lenguaje, el razonamiento y el procesamiento del conocimiento. Esas áreas trabajan coordinadas y crean conexiones entre regiones distintas del cerebro.

Una revisión publicada en Psychological Medicine por investigadoras de la Universidad de Cambridge repasa décadas de estudios. Uno siguió a cerca de 5.500 adultos de 55 años o más durante cinco años: quienes hacían con frecuencia actividades intelectualmente estimulantes, lectura incluida, tenían menos probabilidades de desarrollar deterioro cognitivo. Otro vinculó leer con un 33% menos de riesgo de alzhéimer.

En España hay datos propios. Un estudio de casos y controles en un centro de salud de Valencia, con 153 personas mayores de 65 años y publicado en Gaceta Sanitaria, encontró una asociación entre leer con frecuencia durante más de cinco años y una menor presencia de deterioro cognitivo, medido con el Miniexamen Cognitivo de Lobo.

El matiz lo pone Loh Chin Ee, investigadora del Instituto Nacional de Educación de Singapur: pasamos horas delante de pantallas, pero eso no siempre es leer. Desplazarse por titulares no es lo mismo que sostener una trama durante páginas. La lectura profunda es la que entrena la atención, y es justo la que se está perdiendo.

Publicidad

El detalle que nadie cuenta: no te pagan por leer, te pagan por volver

He visto muchos planes de salud pública fallar en lo mismo: el consejo llega, pero nadie da el empujón. Aquí el empujón es un contador que sube. Suena ingenuo y funciona, porque convierte una intención difusa en una tarea de quince minutos que se puede tachar.

El precedente está claro: las pulseras de pasos no pagaban nada y consiguieron que medio mundo camine más. Singapur solo ha añadido un incentivo simbólico y una plataforma donde apuntarlo. Y si el sistema no te motiva, el libro funciona igual de bien sin monedas.

🧠 Para soltarlo en la cena

Tu cerebro envejece mejor con quince minutos de lectura diaria.