En Ibiza hay personas durmiendo entre nichos porque no pueden pagar un alquiler, y el Ayuntamiento ya cierra los cementerios de noche para evitarlo.
El caso lo documentó ElDiario en el cementerio de Sant Jordi, en Sant Josep de sa Talaia. Allí hay gente que pasa la noche a ras de suelo, entre lápidas y bancos, con la ropa, la comida y los productos de higiene guardados en huecos funerarios vacíos. Cáritas calcula que en la isla hay al menos 200 personas sin hogar. Algunas tienen trabajo. No les llega para una habitación.
El Ayuntamiento ha cerrado de noche los cementerios de Sant Jordi y Sant Francesc. La medida evita que se duerma entre tumbas, pero no resuelve dónde va esa gente cuando cae el sol. Es el último eslabón de una cadena que empezó antes: primero fueron las caravanas y furgonetas, después los solares rústicos, los edificios abandonados y los asentamientos improvisados.
Los habitaban temporeros, trabajadores de servicios, empleados públicos, y vecinos expulsados del alquiler convencional. La respuesta de las administraciones fue el desalojo. Durante este verano se han impuesto 41 multas de 30.000 euros cada una, aplicando la Ley 6/1997 del Suelo Rústico de las Illes Balears y la Ley 5/2024 de control de la afluencia de vehículos. Desde 2024 se ha desalojado a más de 200 personas de campamentos. Muchas trabajaban en hoteles, restaurantes, comercios y servicios públicos.
El alquiler más barato que se encontró entonces era un estudio de 32 metros cuadrados por 799 euros, y solo para la temporada de invierno.
La isla que vive del turismo cierra sus cementerios de noche porque ya no puede ofrecer ni una cama a quienes la mantienen en marcha.
Cuánto cuesta vivir en Ibiza (y por qué el sueldo no llega)
Los números explican la escena del cementerio. En agosto, el alquiler anunciado en Ibiza ciudad alcanzó los 31,9 euros por metro cuadrado al mes. Sant Josep rondaba los 31 y Santa Eulària los 27,7. Con esa referencia, un piso de 60 metros cuadrados en Vila cuesta unos 1.914 euros mensuales, sin sumar suministros.
Comprar tampoco es la salida. El informe 'Vivienda en Costa 2026' de Tinsa sitúa el precio medio de Ibiza y Formentera en 6.040 euros por metro cuadrado. La segunda residencia sube hasta unos 8.000. Santa Eulària alcanza los 6.724 euros tras un alza anual del 19,5%; Sant Antoni, 5.635; Sant Josep, 6.337; e Ibiza ciudad, 5.435. El esfuerzo hipotecario llega a absorber hasta el 86% de la renta disponible.
O dicho de otro modo: hay quien tiene trabajo y aun así no tiene techo. El 34,2% de las personas sin hogar del archipiélago llegó a esa situación por causas ligadas a la vivienda: desahucios, fin de contrato o incapacidad para pagar el alquiler. Cáritas calcula que unas 223.000 personas trabajadoras en Baleares están en riesgo de exclusión.
Una isla que expulsa a quien la hace funcionar
El patrón se repite desde hace años. En 2024 ya se desalojaron campamentos enteros de trabajadores; en 2025 se sumaron las caravanas y los solares. Ahora toca el camposanto. Ninguna de esas soluciones ataca la raíz: la brecha entre lo que cuesta un techo y lo que paga un sueldo de temporada. La turistificación de la isla no es un debate abstracto, es lo que decide quién puede vivir aquí y quién no.
Hay otra contradicción que conviene mirar de cerca. El Consell de Ibiza encargó este año un estudio para saber cuántas casas vacías existen y cómo movilizarlas al alquiler estable, porque los datos no encajan. El censo de 2021 atribuía a Ibiza ciudad 2.443 viviendas vacías, el 10,2% del parque. Un informe posterior localizó solo 99, el 0,4%. La okupación existe, pero los números no apuntan a que sea el eje del problema: en 2025 se registraron 161 procedimientos por allanamiento y usurpación, 26 menos que el año anterior.
Mientras tanto, el mercado turístico sigue pesando. En mayo había 2.314 viviendas turísticas comercializadas en Ibiza, según el INE, 844 menos que un año antes. El descenso es real, pero no ha enfriado los alquileres. En Santa Eulària, una multa por alquilar ilegalmente a turistas acabó forzando la venta de una vivienda para pagar una deuda de 143.650 euros.
La pregunta de fondo es incómoda: si la isla necesita a esos trabajadores para funcionar, ¿dónde se supone que deben vivir? Cerrar los cementerios de noche es tapar el síntoma, no la causa. La solución no va a llegar desde un bando municipal ni desde una campaña de temporada.
En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)
- 💸 ¿Qué ha cambiado? Sant Jordi y Sant Francesc cierran de noche para evitar que se duerma entre nichos.
- 👥 ¿A quién afecta exactamente? A las al menos 200 personas sin hogar de Ibiza, muchas con empleo pero sin acceso a una habitación.
- ✅ ¿Qué puedes hacer al respecto? Si estás en esa situación, los servicios sociales del Consell y Cáritas canalizan los recursos de emergencia.




