Taramundi, Asturias: la aldea de agua y hierro que inauguró el turismo rural

En plena reserva de la biosfera Río Eo, Oscos y Terras de Burón, este concejo de menos de seiscientos habitantes escondió durante siglos un tesoro artesano. Hoy se recorre a pie entre navajas, molinos de agua y una cascada de bosque.

Taramundi, en Asturias, tiene un plan perfecto: caminar entre bosques, escuchar el agua y ver nacer una navaja artesana en pleno valle.

Este rincón del occidente asturiano guarda un historial único: aquí el agua nunca descansa. Durante siglos movió mazos, muelas, batanes y ruedas de afilar, y ese hierro trabajado a golpe de agua se convirtió en la navaja de Taramundi.

La tradición cuchillera se remonta al siglo XVIII, cuando la abundancia de hierro, madera y agua permitió levantar fraguas y mazos por todo el valle. A finales del siglo XIX el comercio cobró relevancia y hoy sigue tan vivo como entonces.

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El primer hotel rural de España nació en este valle

En 1986, una antigua casa rectoral del siglo XVIII se reconvirtió en La Rectoral, el primer hotel rural de España. No fue un capricho: hubo un plan piloto contra el despoblamiento y un estudio del CSIC que eligió Taramundi como laboratorio del turismo rural.

El concejo tiene menos de seiscientos habitantes y forma parte de la reserva de la biosfera Río Eo, Oscos y Terras de Burón. Sus bosques de castaños, robles y alisos llegan casi hasta el mar: la playa de Las Catedrales está a poco más de media hora en coche.

Aquella idea de 1986 sonó a locura, pero cambió la manera de viajar por España. Hoy la vieja casona de piedra sigue asomada al valle, con el sonido del agua como banda sonora.

Las mejores escapadas no siempre están lejos: a veces el mejor finde es un valle que suena a agua y a hierro desde el amanecer.

Qué ver en Taramundi: navaja gigante, molinos y Os Teixois

En la aldea de Pardiñas, a un kilómetro de la villa, la Casa Museo de la Cuchillería Tradicional guarda maquinaria que puedes manipular y una de las mejores colecciones de navajas de España. Delante luce la navaja más grande del mundo: siete metros veinte y mil quinientos kilos.

Taramundi fue el primer municipio asturiano, junto a la Comarca de la Sidra, en recibir la denominación de Zona de Interés Artesanal y forma parte de la red de Pueblos Mágicos de España. Por eso el mejor plan es ir de taller en taller y de ingenio en ingenio.

La Ruta de los Ferreiros enlaza los talleres donde las navajas se fabrican una a una. Cerca, el Museo de los Molinos de Mazonovo reúne diecinueve molinos, muchos en funcionamiento, y los niños se llevan su diploma de molinero.

Mazonovo guarda una historia de ultramar: el indiano Manuel López-Cancelos compró los terrenos en 1899 al volver de Argentina, levantó un molino y una central eléctrica que dio luz a Taramundi hasta 1982. Sus nietos convirtieron el conjunto en museo en 1998.

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A cuatro kilómetros del casco, Os Teixois es la joya etnográfica: un molino, un batán, una rueda de afilar y una pequeña central de 1942 siguen funcionando con el agua del arroyo de Mestas. El sistema de quendas, los turnos compartidos del molino, explica cómo se organizaban los vecinos.

La Ruta del Agua: 14 kilómetros y una cascada escondida

El itinerario PR AS-17 resume el viaje en catorce kilómetros circulares y unas cuatro horas y media. Pasa por Mazonovo, cruza el río Turía por el puente de la Escaderna y sube entre castaños hasta la cascada de la Salgueira, un salto de unos cincuenta metros.

Después llega a Esquíos, con su museo etnográfico, y baja a Os Teixois antes de volver a la villa. Es la ruta perfecta para el finde: esfuerzo moderado y recompensa alta.

Para dormir, la opción con más historia es La Rectoral; en el centro, el Hotel Casa Paulino y el Hotel Casa Petronila mantienen la arquitectura tradicional con cocina casera. Para comer, El Mazo de Teixois y la Sidrería Solleiro resuelven bien a base de truchas, queso y sidra.

Por qué Taramundi sigue mereciendo la escapada

Cuarenta años después, el pueblo no se ha convertido en un parque temático. Sigue siendo un lugar para madrugar, andar con la niebla enredada en el valle y entrar en un taller de cuchillería a ver nacer una navaja.

El coche es la forma más práctica de moverse por el concejo y te permite combinar montaña y costa sin depender de horarios. No esperes tiendas de imanes ni grandes colas: aquí el plan es lento.

Reserva hueco en la maleta para dos tesoros: una navaja artesana con mango de boj y el queso de Taramundi con nueces y avellanas, único en Asturias. Si queda tiempo, sube a a la aldea de Bres para visitar su Centro de Artesanía y la Casa del Agua.

Apunta el chollo. Sin salir de España, tienes un plan de turismo rural con historia, agua y sabor.

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✈️ La hoja de ruta

  • 📍 ¿A dónde vamos?: A Taramundi, en el interior de Asturias, entre bosques, ríos y talleres artesanales.
  • 💰 ¿Es caro o barato?: Plan de escapada rural asequible, ideal para fin de semana sin grandes extravagancias.
  • 🎒 ¿Qué tienes que llevarte?: Botas de agua, ropa de abrigo ligera y espacio para una navaja o queso.