Marcos Llorente contra la ciencia: "No aprendí en universidades, aprendí en contacto con la Tierra"

Marcos Llorente es futbolista del Atlético de Madrid pero, para una parte de su audiencia, también es algo parecido a una autoridad sanitaria. Habla del sol, de alimentación y del descanso sin ser ningún experto de nada, pero sus opiniones circulan con la fuerza de quien acumula 2,8 millones de seguidores solo en su perfil de Instagram y un altavoz mediático que ningún divulgador científico puede igualar.

Hoy tratamos sus declaraciones más polémicas, sobre todo cuando chocan de frente con el consenso científico. Desde su cruzada contra la crema solar hasta el colchón que se llevó a la concentración de la selección española en 2021, pasando por la dieta paleo o el recurso del "a mí me funciona". No se trata de ridiculizar sus hábitos personales, sino de medir el alcance de un discurso que mezcla experiencia propia con desconfianza hacia la ciencia.

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La dieta paleo como dogma

Marcos Llorente
Marcos Llorente en el Atlético de Madrid

Marcos Llorente no presenta la dieta paleolítica como una opción entre otras, sino como un dogma: «Con la dieta del paleolítico iré al 100%. Es un estilo de vida y una forma de vivir. Con eso viviré y con eso moriré», ha repetido en la Cadena SER y en 'El Hormiguero'. Su versión del paleo elimina los ultraprocesados —de ellos dice que «ni mirarlos»—, los cereales (pan, pasta, arroz), las legumbres y los lácteos, salvo quesos «de mucha calidad», y reduce los hidratos a patata, boniato y yuca. Lo justifica «por salud, no por el fútbol» y asegura que mantendrá el patrón cuando deje de jugar. La comunidad científica no avala ese marco: el nutricionista Mario Rey recuerda que Llorente carece de formación sanitaria —él mismo afirma que «no aprendí en universidades, aprendí en contacto con la Tierra»— y advierte de que sus consejos llegan a millones de seguidores sin respaldo.

El dogma se extiende a los hábitos que lo acompañan. Llorente rechaza contar calorías («no creo en eso», dice; sostiene que «la caloría es una cárcel mental» y que el cuerpo «no funciona como una hoja de Excel») y subordina la alimentación al reloj y a la luz: come solo de día, con cena en verano a las 19:30 y en invierno a las 17:30, y en enero de 2026 llegó a afirmar a sus seguidores que no come verduras. Los expertos lo rebaten: el dietista Rafael Bermejo señala que «en el Paleolítico no comían así» y que 'paleo' no equivale a 'sano' —puede derivar en un patrón carnívoro rico en colesterol y pobre en fibra—, y Javier Aranceta, presidente de la Real Academia de Medicina del País Vasco, sostiene que la idea de que nuestros genes no están adaptados a la dieta moderna «no tiene evidencia científica». Llorente también monetiza el discurso con restaurantes como Naked & Sated (fundado en 2019), su café con mantequilla y el libro 'Free Human'.