Sydney Sweeney ha montado la polémica con una campaña sin ropa y las atletas de élite se le han echado encima.
La actriz de 29 años protagoniza su campaña más comentada del año y, esta vez, las críticas no llegan solo de randoms en X. Vuelve a demostrar que su carrera fuera de la pantalla genera tanto ruido como cualquier estreno suyo.
Salseo-O-Meter
Nivel de salseo: 8/10. Una polémica de desnudo con atletas olímpicas respondiendo en redes y un historial que no se lo salta un torero. Esto da para varios días de timeline ardiendo.
Qué ha pasado con la campaña sin ropa de Sydney Sweeney
Vamos por partes. La campaña de la que todo el mundo habla es para Novig, una marca deportiva que ha apostado por la actriz de Euphoria como imagen. En las imágenes, Sweeney aparece sin ropa, y ahí se ha montado el pollo.
La nadadora olímpica Ariarne Titmus y la velocista británica Amy Hunt han sido las voces más duras. Según recoge El Español, ambas consideran que el anuncio sexualiza a las mujeres en el deporte y reduce años de esfuerzo, y profesionalización a una cuestión de atractivo físico.
No es que no haya habido campañas atrevidas antes, pero aquí el gesto cae en un contexto especialmente sensible: hace años que el deporte femenino pelea por ser tomado en serio más allá del cuerpo.
El problema no es el desnudo: es que a estas alturas la carrera de Sydney Sweeney se lee más por las campañas que por los personajes.
El historial de polémicas de Sydney Sweeney: sujetadores, genes y un par de zascas
Que Sydney Sweeney no le tiene miedo a la provocación ya lo dejó claro en enero de 2026. Su marca de lencería Syrn escaló de madrugada el cartel de Hollywood para colgar sujetadores en las letras. La Cámara de Comercio avisó: el acceso al cartel no estaba autorizado y el monumento no se podía usar con fines comerciales.
En 2025, la cosa fue más surrealista si cabe. Su campaña para American Eagle jugaba con 'jeans' y 'genes', y medio internet interpretó el 'My jeans are blue' como un guiño eugenésico. La marca insistió en que solo hablaban de vaqueros; el revuelo, claro, ya estaba servido.
Un año antes, la productora Carol Baum le dio de lleno: 'no es guapa' y 'no sabe actuar', además de cargar contra Anyone But You. La respuesta de Sweeney, vía representante, fue lamentar que una mujer de la industria atacara a otra.
Y en 2022, la polémica se volvió política por unas fotos del cumpleaños de su madre con temática rodeo. Gorras con 'Make Sixty Great Again' y prendas de Blue Lives Matter dispararon las asunciones. Ella pidió que no se mezclara a su familia.
Vaya tela.
La relación de Sweeney con la desnudez viene de lejos. En Euphoria pidió a Sam Levinson que eliminara desnudos que consideraba innecesarios; el creador aceptó. También denunció que usuarios capturaron imágenes de sus escenas y se las enviaron a su familia, algo que ella misma calificó de especialmente doloroso.
El patrón de Sydney Sweeney: cuanta más polémica, más ruido (y más ventas)
Visto lo visto, no cuesta encontrar precedentes de este mismo patrón: la polémica como plan de medios. Kim Kardashian construyó una parte de su imperio sobre titulares incómodos; Britney Spears vivió el lado oscuro de ese mismo juego. A Sweeney, de momento, el ruido le sale rentable.
La pregunta de fondo es si la publicidad puede serlo todo. Cuando cada campaña de Sydney Sweeney se convierte en un eventazo global, las marcas ganan sincera y naturalmente, y ella se consolida como máquina de relevancia. Pero el coste es que, al final, la conversación sobre ella casi nunca va de sus proyectos. Va de lo que ha enseñado, de lo que ha dicho o de lo que se ha interpretado.
Mi lectura es clara: que las atletas hayan alzado la voz es lo más interesante de esta polémica. No es un berrinche de fans; es el sector al que la campaña apela. Si hasta quienes representan el deporte femenino consideran que el anuncio les reduce a cuerpo, algo no ha funcionado en el mensaje. Ojalá esto abra un debate serio sobre dónde está la línea entre confianza, sexualización y estrategia de marketing.
Lo que hay que mirar ahora es si Sweeney responde directamente a Titmus y Hunt o deja que el ruido muera solo. Con su historial, cualquier respuesta se volverá viral en minutos. Más contexto sobre la actriz, en Wikipedia.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Sydney Sweeney y varias atletas de élite que han cargado contra su campaña.
- 🔥 ¿Cuál es el drama? Aparece sin ropa en una campaña deportiva y las atletas dicen que sexualiza el deporte femenino.
- 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque el historial de Sweeney ya convierte cada campaña en carne de timeline.



